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Un hotel de Carrasco fue Nizhni Nóvgorod por un par de horas

La embajada rusa celebró su Día Nacional con el Mundial como telón de fondo

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13 de junio de 2018 a las 05:00

Las imágenes de los 12 estadios donde se jugarán los 64 partidos de la Copa del Mundo de Rusia 2018 se exhibían en una pantalla mientras dos mujeres, arregladas para la ocasión, pasaban del ruso al español sin esfuerzo. A su lado un mozo ofrecía shots de vodka en una bandeja repleta y dos hombres comentaban pletóricos de optimismo que esta vez el debut uruguayo no será tan complicado.

En la Casona del Hotel Cottage se habló ruso este martes como en ningún otro punto del territorio nacional, a excepción de la localidad de San Javier, y se comieron algunos bocados que los uruguayos que ahora se pasean por Moscú o Nizhni Nóvgorod -donde la selección uruguaya concentra- ya habrán degustado. La celebración del día de Rusia que ofreció el embajador Nikolay Sofinskiy en Carrasco se transformó en la previa perfecta para que los ansiosos –que supieron esperar cuatro años con total tranquilidad- aguanten estos últimos días.

Con los ministros Rodolfo Nin Novoa (Relaciones Exteriores), Jorge Menéndez (Defensa), Eduardo Bonomi (Interior) y Enzo Benech (Ganadería, Agricultura y Pesca) en primera fila sonaron los himnos de ambos países –como sucederá el próximo 25 en Samara- y la ceremonia comenzó.

El anfitrión dijo unas pocas palabras en las que , como era de esperar, el fútbol tuvo su lugar de privilegio. "Los países de todos los equipos participantes, incluyendo los celestes, ya han sido instalados en Rusia. Y todos ustedes presentes aquí aún tienen dos días para llegar a Moscú", dijo el embajador y arrancó las primeras risas de quienes lo escuchaban.


Sofinskiy dijo que esperaba dos cosas para el equipo que representará a su país. "Primero que futbolistas rusos sabrán, por fin, como jugar al fútbol. Es lo que nosotros no hemos aprendido en los últimos 28 años de nuestra historia contemporánea. Segundo, que nuestro partido con Uruguay no entrañará ningún cambio por (parte) de nuestros amigos uruguayos de su postura tan favorable y sólida sobre nuestra presencia diplomática en Montevideo", dijo el jefe de misión ruso en Montevideo.

Pero el fútbol no fue el tema excluyente del encuentro y el humor no fue el único recurso utilzado por Sofinskiy. También habló de política internacional y para ello se valió de la ironía.

El embajador recordó el paradigmático libro "Diez días que estremecieron al mundo" del periodista estadounidense John Reed que relata la revolución rusa de Octubre de 1917 y comparó ese momento de profundas transformaciones con la actualidad. "Supongo que mis amigos colegas, especialmente de los países occidentales, ahora pueden ponerse a redactar un nuevo libro sobre Rusia con el mismo título", dijo.

El diplomático destacó que Rusia volvió a ser "uno de los países más activos del mundo en expresar su punto de vista (...) y en llevar a cabo una política exterior independiente". Pero Sofinskiy reconoció que esta postura no es del agrado de todos e hizo un breve relato al respecto.

"El otro día, mientras manejaba el auto, escuché por la radio que del parque zoológico de la ciudad norteamericana de Seattle escapó un puma y amenazó a dos ciudadanos. No sé lo que pasó con estos ciudadanos. Pero pienso que es el único caso en los últimos años que no se le echa la culpa a Rusia", ironizó el embajador. l

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