Economía y Empresas > Entrevista / Manuel Gros

Un jefe de 27 años y el cambio que implica no subirse al pedestal

El gerente comercial para América Latina de Tienda Mía habla de la necesidad de un liderazgo empático y la generación de confianza

Tiempo de lectura: -'

20 de abril de 2018 a las 05:00

Por Genoveva Malcuori
Especial para El Observador


Tiene menos de 30 años y tuvo cargos gerenciales en más de una oportunidad. Manuel Gros es el gerente comercial para América Latina de Tienda Mía, una tienda on-line regional con base en Miami. Fue gerente general de Cabify, una aplicación de transporte a cargo de conductores privados que operó en Uruguay durante poco más de un año y cesó actividad en octubre pasado, cuando se fusionó con Easy Taxi. Con anterioridad, estuvo al frente de diversos emprendimientos y startups.

Ni bien llegó a Montevideo desde Paysandú se formó en Comunicación en la escuela técnica de UTU. Realizó un curso de analista en marketing y más adelante la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de la República.

También realizó una maestría en emprendimientos e innovación en España, y fue becado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación para participar de un programa de emprendedores en la Universidad de Berkeley.

¿Cómo fue la experiencia de liderazgo en Cabify?
Fue un año muy largo, de aprender a lidiar. Es un servicio que usan miles de personas. Los conductores son claves y su día a día depende de las decisiones que tomes. Cada decisión podía hacer que ellos estuvieran bien o que estuviera todo mal, y que un día tuvieras a cien conductores enojados en la oficina.
Muchas veces las decisiones eran a nivel global y chocaban con lo que uno quería para mantener cierto relacionamiento con los conductores. Eso me curtió bastante y me ayudó a perderle el miedo a algunas cosas en el trabajo, a perder los nervios, a separar lo que es importante de lo que no.

A las pocas semanas que Cabify dejó de operar en Uruguay surgió la oportunidad de Tienda Mía.
Sí. Tenía claro que quería hacer algo que fuera desde Uruguay hacia el exterior. Quería un proyecto creado por uruguayos que creciera hacia afuera y Tienda Mía tenía eso. Y si bien, en el caso de Cabify competía con gigantes como Uber, ahora es con empresas gigantes, como Amazon, y en un futuro pueden sumarse las gigantes asiáticas. Todo eso ayuda a ganar más confianza y a darse cuenta de que el equipo no tiene nada que envidiarle al de una empresa gigante. Podés hablar de igual a igual, podés negociar de igual a igual, o hacer incluso mejores aportes que ellos en una campaña. Los uruguayos estamos muy bien formados y competimos en cualquier lado.

¿Cómo tiene que conformarse un equipo para acceder a un nivel internacional de excelencia?
Tiene que haber comodidad. Los equipos tienen que tener la capacidad de poder plantear cosas y recibir feedback con confianza, y sin tomarse las cosas como personales.
En Cabify, tuve la responsabilidad de armar de cero todo el equipo y me salió bien. Me di cuenta de que tenía buen ojo para buscar gente para acoplarse a la filosofía que buscábamos.

¿Y qué buscaba?
Personas con hambre. Buscar personas para las cuales que esto salga realmente bien sea algo que los va a marcar es fundamental. También lo es encontrar aquellos que quieran aprender. Hoy en día, salvo en un cargo técnico, son más importantes determinadas competencias –la capacidad de liderazgo, de dialogar, que la persona sea empática, que sea capaz de absorber información sin ofenderse– que determinadas capacidades técnicas, como manejar una tabla dinámica en Excel o analizar datos con determinados softwares. Eso se puede aprender a hacer en un mes o en menos.

¿Qué características debería tener un jefe?
Lo fundamental es la capacidad de liderazgo empático; de entender a las personas, qué necesita el equipo, qué lo motiva, qué no lo motiva. Ser una persona despierta. Porque a veces hay cosas tan simples como mover un escritorio de lugar. Podés lograr que la gente esté mucho más contenta trabajando haciendo esos pequeños cambios y estando atento.
Después está la capacidad de que las personas puedan confiar en vos. Dándoles la confianza necesaria para que sean autónomos en algunos aspectos pero que siempre haya alguien detrás que no los va a dejar caer.

¿Cómo es dirigir siendo joven?
Se pueden presentar situaciones raras pensadas desde un liderazgo más antiguo. En caso de Cabify terminé siendo amigo de la mayoría de las personas con las que trabajaba. Tenía una relación de par a par y cuando había que trabajar la jerarquía se respetaba. Es un cambio de paradigma el no ponerse en un pedestal. No podría estar todo el día en rol de jefe y no meterme en las dinámicas de grupo como si no estuviera a la par.

¿En qué difiere el liderazgo actual?
En ser un compañero más. Se ve en las oficinas. Vas a una empresa fundada por una persona de 30 años y en general el dueño no tiene una oficina aparte, está en el mismo espacio que todos, compartiendo lo mismo. Antes el director solía tener su espacio y estar un poco alejado porque era una figura distinta. Eso se está fusionando y ayuda mucho a los equipos a generar confianza y a que el jefe pueda conocer mejor a las personas.

¿Con quien comparte su oficina?
Con el departamento de Marketing. Somos unas siete personas. Nunca trabajé en un lugar donde no compartiera oficina. Nunca tuve una oficina para mí, y no podría tenerla. Me muero del embole estando solo en un lugar sin hablar con nadie.

Edad
27 años
Familia
Casado. A la espera de un hijo
Le encanta
cocinar, Compartir con amigos

Comentarios