Era la apuesta más difícil hasta el momento. Cuando los estudios Marvel, responsables de Iron Man, Capitán América y Los Vengadores indicaron que su próxima película original se centraría en un equipo de superhéroes cósmicos poco conocido, el público se mostró escéptico. Al anunciarse que el encargado de escribir y dirigir esta aventura espacial sería el cineasta James Gunn –cuyas películas Slither y Super fueron más apreciadas por la crítica que por la taquilla– la pregunta solo se hacía más notoria en el aire: ¿podría Marvel conquistar nuevamente a la audiencia, sin contar esta vez con la presencia de sus clásicos superhéroes?
La respuesta es sí, sí que puede. Y de una manera más que espectacular. Guardianes de la Galaxia no solo es uno de los filmes más ambiciosos y creativos de Marvel, sino también una película de ciencia ficción narrativamente ambiciosa, visualmente encantadora y sobre todo divertida. Cualquier duda sobre el fin del reinado de la “Casa de las Ideas” en el cine será enterrada y en los estudios ya parecen saberlo. Sin haberse estrenado oficialmente en el ámbito internacional, Marvel ya anunció que planea una secuela para 2017, con James Gunn nuevamente a la cabeza como director y guionista.
La película es el primer acercamiento de los estudios a un universo cinematográfico sin fronteras, un elemento que adelantó con la invasión alienígena que se mostró en Los Vengadores. La Tierra ya no es el escenario principal, por lo que cualquier nuevo elemento narrativo que se quiera introducir está librado completamente a la imaginación de Gunn y a su creatividad con el material disponible en las historietas.
Así es que Guardianes de la Galaxia se centra en la historia de Peter Quill (Chris Pratt). Secuestrado de la Tierra cuando era pequeño, Peter crece en las estrellas para convertirse en un forajido espacial bajo el apodo de Star-Lord. En su búsqueda por una antigua esfera de funciones desconocidas, Peter se encontrará en el medio de un conflicto entre varias razas alienígenas que amenaza con la destrucción del cosmos entero.
Tras una serie de eventos desafortunados, el cazarrecompensas terminará tras las rejas, donde se acercará a un grupo de inadaptados conformados por la alienígena Gamora (Zoe Saldana), una asesina letal; Drax, el destructor (Dave Bautista), quien busca venganza de la muerte de su familia; Rocket (Bradley Cooper), un experto en armas con rasgos de mapache, y Groot (Vin Diesel), una especie de árbol parlante que solo dice “Yo soy Groot”.
Guiados por sus propios intereses (dinero, venganza o reputación), esta manga de rebeldes tendrá que aprender a trabajar en equipo para enfrentarse a un mal mayor.
“Todos los héroes tienen un comienzo”, se leía en el avance de la película y Guardianes de la Galaxia es justamente eso: una entretenida ópera espacial de la talla de los episodios originales de la Guerra de las Galaxias que cuenta el origen de un grupo de héroes que todavía no se reconoce como tal. Visualmente el filme tiene un diseño de arte sobresaliente, donde las vestimentas de los personajes, los escenarios extraterrestres y las naves espaciales son resaltados por el uso de una paleta de colores hermosa. Las dos horas de la película se distribuyen entre persecuciones y peleas con coreografías elaboradas, diálogos con mucho humor y momentos emotivos increíbles, por el hecho de que uno no puede creer que un personaje como un mapache mal hablado le logre sacar una lágrima. Incluso durante el tercer acto, un momento en donde las películas de Marvel suelen perder el foco en batallas gigantes, el filme logra mantener su centro emocional y encadena al espectador a su asiento.
Pero más allá del alto listón técnico y narrativo que puso Gunn y su equipo, es el reparto de Guardianes de la Galaxia el que hace brillar a la película. En la piel de Star-Lord, Pratt se convierte en un verdadero héroe de acción, cuya astucia es solo superada por su carisma y sus constantes referencias a su cultura como niño terrícola nacido en los años de 1980. Zoe Saldana y Dave Bautista logran cargar a sus duros personajes extraterrestres con un pasado trágico que los desarrolla mejor como personajes, aunque es en las escenas de acción donde se deslumbran. Sin duda, el favorito para muchos será el dúo de Rocket y Groot, cuyas voces son brindadas por Bradley Cooper y Vin Diesel. La interacción entre ellos y con el resto de los guardianes los convierte en unos verdaderos “roba escenas”, así como los responsables de los momentos más divertidos de la película. El reparto se completa con Lee Pace, Michael Rooker, Karen Gillan, Glenn Close y Benicio del Toro, que aun bajo capas de maquillaje o atuendos ridículos logran aportar lo suyo a este universo multicolor.
La película está cargada de un sentimiento nostálgico adorable y no faltan guiños a las grandes películas del cine de aventuras como La guerra de las Galaxias y Los cazadores del arca perdida. Incluso la excelente banda sonora que se origina en un casete del protagonista y en la que suenan canciones de David Bowie, Marvin Gaye, Jackson 5 y The Runaways hace que esta epopeya galáctica se sienta cercana a la Tierra.
Como única crítica se podría decir que es una lástima que haya que esperar tres años para compartir un rato más con estos entrañables y delirantes personajes.