8 de febrero 2020 - 5:01hs

Un día se sienten victoriosos, y al siguiente derrotados cruelmente. Unas veces orgullosos de su camiseta y otras con la vergüenza del que quiere arrancarse el escudo y romper el carné. Unos días con ánimo de comerse la cancha y otros, con ganas de borrarse del mapa.

Así, en vaivenes sin amortiguación, pasa el tiempo de los que observan el tablero con mirada estática, sin poder pensar la movida siguiente, la respuesta del adversario, ni la contra respuesta.

Los dirigentes partidarios, no líderes, y los militantes activos de los sectores políticos, viven y sufren los vaivenes lógicos de la vida cívica, con una tensión propia de la exageración de los hechos cotidianos.

Los líderes, los que sí están en la toma de decisiones, no caen en esos barquinazos y su ánimo se mueve en una “banda de flotación” acotada, pero el replique de locas reacciones pasionales en redes sociales, les complica la tarea de transmitir calma.

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Hay ejemplos de estos días.

Los frenteamplistas sufrieron la derrota de octubre, revivieron con el repunte de noviembre, se deprimieron con el enredo de candidaturas para el 10 de mayo y se levantaron de nuevo, convenciéndose que Montevideo y Canelones les pertenece, que pueden mantener las otras cuatro “bases” de intendencias del interior e incluso sumar alguna más.

Los blancos, colorados, cabildantes, y otros de “la multicolor”, celebraron en octubre, se asustaron en noviembre, festejaron luego, gozaron cómo el Frente recaía en crisis interna, vetos, celos y venganzas chicas, con el plenario montevideano, se desanimaron con el sainete por el intento de concertación capitalina y lamentaron que la elección se le entregara a la izquierda, pero terminan la semana renovando esperanzas y convenciéndose que Laura Raffo puede lograr una especie de “milagro político”.

Pocos días antes del plazo final para proclamar candidaturas para intendentes, la economista Laura Raffo obtuvo el apoyo de todos los partidos que integran la coalición del nuevo gobierno, junto a un equipo de suplentes y delegados de cada lema asociado.

El FA había logrado una buena fórmula con tres candidaturas diversas, competitivas y complementarias, y su militancia festejaba por adelantado. En la interna del FA, se hablaba más de quiénes ocuparían cargos en la IMM a partir de junio, que de la plataforma programática a levantar.

Enfrente, y hasta la tarde del martes 4, la militancia y dirigencia intermedia de partidos fundacionales y sus asociados, masticaba bronca por la oportunidad perdida.

El acuerdo político por unanimidad de los grupos de la multicolor, el nombre de una mujer, profesional y joven, conocida a nivel masivo por su presencia televisiva, levantó el ánimo de militancia blanca y colorada. Laura se convirtió en popular en 2003 al llegar a la TV con un periodístico de ratings histórico, y se valora su don de comunicadora,  pero además hace poco tiempo una empresa la había contratado como su imagen, por considerar que era la indicada para transmitir credibilidad y confianza, valores que precisaba defender esa compañía.. Esas apreciaciones estuvieron fundamentadas en estudios de opinión pública.

¿Es un nombre tan fuerte como para revertir las tendencias que se veían como de victoria segura para la izquierda?

Los números de octubre muestran una diferencia a favor del FA que no dan una ventaja tan contundente. El Frente Amplio tuvo 438.839 votos (47,4%), mientras que la suma de los partidos de la “coalición multicolor” dio 413.774 sufragios (44,7%), los otros partidos (PERI, UP, PVA, PT) sumaron 40.746 (4,4%), mientras que los votos en blanco y nulos fueron 32.342 (3,5%), sobre un total de votantes de  925.701.

Pero en el balotaje da otra foto: Martínez fue votado por 507.346 montevideanos, mientras Lacalle Pou recibió 383.991 votos.

¿Está definida la elección antes de comenzar la campaña?

Hay una tendencia firme hacia el Frente, pero eso deberá demostrarse en debates, discursos y en las urnas.  La izquierda tiene una interna atractiva y debiera generar la imagen de que el intendente se elige entre sus tres postulantes, para que el electorado –más allá de su preferencia partidaria– piense en el “voto útil” y quiera incidir ahí.

Eso les llevaría a ignorar la campaña de Raffo. Pero desde que la nombraron, Laura incomodó a la izquierda. Preferían un político, un dirigente partidario que no entusiasmara, que fuera hombre, de mayor edad.

***

La Raffo no estaba en lo que esperaba el Frente, igual como el Pelado Martínez no estaba entre lo que esperaba Villar cuando aceptó la candidatura. A Villar no le ofrecieron una postulación, le ofrecieron un cargo; un cargo de intendente, como si la elección estuviera ganada y sus rivales de la interna fueran simbólicos. Pero el hijo del primer candidato frentista a la IMM se dio cuenta que debe enfrentar a un peso pesado de la izquierda, y ahora lo único que tiene seguro es la candidatura, mientras que el cargo … se verá en mayo.
 
Camilo dos Santos

A Raúl Sendic le costó caro aquella expresión de confianza absoluta que hizo el 23 de julio de 2007 en el semanario “Crónicas”: “El triunfo está asegurado; aunque llevemos una heladera o un ropero de candidato, ganamos las elecciones por el desprestigio que tienen las otras opciones”.

Le pegaron duro a Raúl por esos dichos, pero era lo que pensaba la mayoría del FA, que venía de ganar en 2005 con Ricardo Ehrlich; o sea que no importaba quién pusieran de candidato, porque ganaba el Frente, por el Frente. Y eso se repitió en 2010, pese a la forma en que fue impulsada Ana Olivera, tras una operación contra Martínez.

La designación de Raffo es una buena decisión política que da más atractivo a la elección montevideana, pero blancos y colorados desnudaron carencias de planificación política para esta batalla: la descuidaron (y no sólo por no haber logrado 500 votos para habilitar un lema neutral).

El Frente viene perdiendo apoyo en Montevideo pero tiene una gran fortaleza, con barrios en los que llega a casi siete de cada 10 votantes.

Leonardo Carreño

De la misma forma que el Frente demostró que gana sin importar el candidato, para blancos y colorados no es suficiente encontrar un buen nombre, sea el ex presidente de la AUF o la economista mediática y emprendora exitosa.

El Frente gana porque conquistó a la mayoría de los montevideanos, y los otros pierden, porque no logran llegar a la cabeza y corazón de la mayoría de los capitalinos.

Más allá del resultado, la batalla electoral entre Laura y el trío de candidatos frenteamplistas, promete generar interés político más allá de mayo. Pobres los que se alegran o calientan con cada hecho y cada declaración; vivirán a los saltos.

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Member Intendencia de Montevideo Laura Raffo Frente Amplio Partido Nacional coalición Daniel Martínez Luis Lacalle Pou

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