Mientras el debate por el porte de armas en Estados Unidos sigue tomando forma a partir del ataque en Las Vegas, en el que hubo 59 muertos y más de 500 heridos, la Policía todavía no pudo determinar aún los motivos que llevaron a un contador jubilado de 64 años, que llevaba una buena vida, a cometer semejante insanía.
Una masacre planeada en todos los detalles
El asesino instaló varias cámaras en la habitación para controlar la respuesta policial