Isobel Bowdery es una joven sudafricana de 22 años que sobrevivió al tiroteo en la sala de conciertos de Bataclan, en París, luego de fingir estar muerta por más de una hora. Se quedó tendida en el suelo, conteniendo la respiración, entre las personas que podían ver a sus seres queridos inmóviles, tratando de no moverse ni llorar.
"Nunca piensas que te va a pasar. Solo fue un viernes por la noche en un concierto de rock. El ambiente era tan feliz y todo el mundo estaba bailando y sonriendo. Y luego, cuando los hombres llegaron a través de la entrada principal y comenzaron los disparos, creíamos que todo era parte del espectáculo", publicó Bowdery en su cuenta de Facebook.
La joven relató el momento de la masacre en el concierto de rock de Eagles of the Death. "Decenas de personas fueron asesinadas justo enfrente de mí. Charcos de sangre llenaron el piso. Los gritos de hombres adultos que veían a sus novias muertas traspasaron la sala de conciertos pequeña". Para ella fue más que terrorismo, fue una masacre que dejó "futuros demolidos" y "familias con el corazón roto".
En su testimonio escribió que haber sobrevivido a esa "pesadilla" le permite contar la historia de "sus héroes". Se refiere al hombre que la tranquilizó dentro y "puso su vida en juego" para tratar de cubrir su cerebro mientras ella se lamentaba, a una pareja que con sus palabras la mantuvo creyendo en el bien en el mundo, a la policía que rescató cientos de personas, a un desconocido que la recogió en la calle y la consoló, a las personas que le ofrecieron refugio y le compraron ropa nueva. "Todos ellos me hicieron pensar que este mundo tiene el potencial para ser mejor. Ayer por la noche la vida de muchos cambió para siempre, y depende de nosotros ser mejores personas", expresó Bowdery.
Amaury Baudoin, de 24 años, es el novio de Bowdery y otro de los sobrevivientes del tiroteo en Bataclan. Lo que pensó que eran bombas inofensivas, terminaron siendo una explosión que rasgó sus jeans, le dañó el muslo y la espalda. "En ese momento levanté la cabeza para entender y vi la silueta de un hombre armado que disparaba. Sin entender realmente, más por instinto, me puse a correr sobre la gente que se quejó de la falta de atención que me llevó a pisarlos con mis pies", expresa el joven en su cuenta de Facebook.
Su instinto para salvarse lo llevó a saltar la barrera, subirse al escenario y refugiarse detrás de escenas. "Me quedé atrapado como una rata", cuenta. "Yo sabía que si los asesinos venían a visitar el lugar estábamos muertos a causa de nuestra incapacidad para movernos". Y se quedaron así toda el tiempo que duró la masacre. Baudoin pensaba en su novia, que estaba entre el público, mientras que Bowdey pensaba en él, sin saber que ambos sobrevivirían.
Tiempo después llegó la Policía, que les pidió que salieran mirando hacia el techo para evitar ver los cuerpos de los muertos, ensangrentados. "Tenía el temor de encontrar Isobel extendida en medio de este desastre". Para el joven "no era una escena de la guerra, era un matadero". Una vez que logró salir, después de una larga búsqueda, se encontraron. "¡Qué alivio! Era irreal (...) para nosotros el terror había terminado".
"El mensaje de los terroristas era claro. Ahora puede ser cualquier persona, en cualquier lugar y a cualquier hora. Tal vez sea en tu ciudad. Puedes ser tú, tu familia o amigos quienes se encontrarán en la situación que hemos sufrido con tantas otras personas inocentes", escribió Baudoin.