"Hablé con un miembro de una banda de 19 años en Manchester que le acababa de propinar un cabezazo a un policía, y con un chico de 15 años en Glasgow que estaba a la espera de un juicio por desfigurar para siempre a otro adolescente con un palo de golf. Ninguno de los dos tenía padre”. Gavin Knight, escritor inglés y autor de estas líneas, trabajó dos años junto a la Policía en los barrios más marginados del Reino Unido. Y, tal como abundan los ejemplos por estos días, intentó ilustrar como las causas últimas de la violencia que se disparó en Londres el sábado 6 no responden a un único factor, sino a muchos, y que no se trata de un fenómeno de hoy, sino que se remonta años atrás.
Una semana en llamas
El descontento social, como tantas otras veces, estalló en Londres