Como si se tratase de una extraña mezcla de tragedia griega y realismo mágico, el drama del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva promete seguir dando que hablar, a pesar de que, en la madrugada del jueves 5, el exmandatario recibió un golpe devastador cuando el Supremo Tribunal Federal (STF) rechazó en una dramática votación sus últimos recursos para evitar la prisión; y ahora purgará en la cárcel una condena de 12 años por actos de corrupción que lo vinculan al caso Lava Jato, más allá de la polémica en torno a su detención.
Una tragedia al ritmo de samba
Escenario confuso y ambiente enrarecido reinan en Brasil por el encarcelamiento de Lula y el futuro de la elección presidencial