Khieu Samphan, el último sobreviviente de los líderes de los Jemeres Rojos, negó este jueves su responsabilidad en el genocidio cometido hace más de cuarenta años en Camboya, ante un tribunal internacional que estudia la apelación a su condena a cadena perpetua.
El régimen comunista, dirigido por el "hermano número 1", Pol Pot, entre 1975 y 1979, dejó dos millones de víctimas entre los camboyanos, muertos en campos de trabajo de hambre o ejecutados.
Khieu Samphan, ex jefe de Estado de los Jemeres Rojos y "hermano número 4", actualmente de 90 años, impugna su condena por genocidio contra minorías étnicas vietnamitas dictada en 2018.
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Pol Pot fue un sangriento dictador que gobernó Camboya entre 1976 y 1979
El lunes, sus abogados alegaron que el tribunal apoyado por las Naciones Unidas que lo condenó había adoptado un "enfoque selectivo" de los testimonios, y no había brindado la debida importancia a los elementos a su favor.
"Rechazo categóricamente la acusación de acuerdo a la cual tenía la intención de cometer estos crímenes", afirmó el nonagenario este jueves, en el último día de audiencias. "Yo nunca los cometí", añadió.
AFP
Khieu Samphan en Pekín en 1975
Cualquiera sea el veredicto de su apelación por los cargos de genocidio esperado para 2022, Khieu Samphan aseguró en esta jornada que su suerte ya está sellada. "Cualquiera sea su decisión, moriré en la cárcel", destacó.
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El expresidente chino Mao Zedong saluda al "hermano número 3", Ieng Sary, mientras Pol Pot, en el centro de la foto, los mira
"Soy juzgado simbólicamente, más que por mis verdaderos actos como individuo", afirmó.
Pol Pot, que quería convertir Camboya en una utopía agraria, su exministro de Asuntos Exteriores, Ieng Sary, y su esposa murieron sin ser juzgados.
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