A la lista de temas que se encuentran en negociación con Argentina, ahora se sumará la aceitera CereOil S.A. que pretende instalarse en un predio lindero a la histórica playa de La Agraciada en Soriano. Ayer, tras el consejo de ministros, el secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, explicó que Cancillería deberá realizar coordinaciones con el país vecino debido al tamaño del muelle que se instalará a orillas del río Uruguay.
Consultado al respecto, el presidente por Uruguay de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), Gastón Silbermann, dijo a El Observador que el tema aún no ingresó a estudio de la comisión. La delegación uruguaya no conoce en profundidad las características del proyecto de instalación de la aceitera; por lo tanto, Silbermann explicó que no es obligación de la delegación estudiarlo hasta que no haya una solicitud por parte del Poder Ejecutivo.
Por lo tanto, se deberá aguardar la resolución que tome el presidente en los próximos días.
Si el caso llega al organismo binacional, en primer lugar Uruguay debe analizar la zona de influencia que tendrá la planta en el río, si la producción prevé el tratamiento de efluentes, si esto se cumple, a qué parte del río irán a parar los vertidos, y si se proyecta una terminal portuaria o estructura similar. Luego de las observaciones u objeciones que se realicen al proyecto, se determinará o no el ingreso del tema a la CARU.
El proyecto
A pesar del movimiento local generado en contra de la instalación de la planta, la empresa Cereoil mantiene incambiada su postura e insiste con instalarse en ese predio. La firma señaló que esto se debe a que el terreno 4264, contiguo a la playa de la Agraciada, se encuentra en un punto estratégico en cuanto al clima y a la logística.
Según explicó la empresa a El Observador meses atrás, hacia el norte el terreno es demasiado húmedo, mientras que al sur la distancia entre la costa y el canal de navegación no cumple con la reglamentación requerida.
Para compensar los reclamos de los vecinos, se propone recuperar la zona y dar más oportunidades turísticas. En este sentido, la intendencia impuso a la empresa uruguaya que construyera un complejo hotelero en la Estancia Ordoñana, la instalación de un museo y la construcción de un paseo histórico-cultural entre la playa y el histórico Higuerón.
El hotel funcionaría donde se hospedó Juan Manuel Blanes para bosquejar el lugar que luego sería plasmado en el famoso cuadro del desembarco de los 33 orientales.
Este edificio hoy está abandonado y deteriorado por la humedad, como gran parte de las construcciones de la zona.
ASUNTOS PENDIENTES
Dólares. Las restricciones para la salida de dólares del territorio argentino es una de las medidas que afectó el turismo y comercio en Uruguay
Dragado. El dragado del canal Martín García para hacerlo más profundo es uno de los temas pendientes y que se encuentra detenido por diferencias con el gobierno argentino.
Exportaciones. Las trabas impuestas por el país vecino generaron una notoria disminución de las exportaciones uruguayas, que afectaron numerosas industrias locales.
Regasificadora. Argentina postergó su decisión de formar parte de una planta binacional que permitiría brindar una buena oferta energética en la región.
Pluna. Argentina debe autorizar a la nueva empresa la utilización de la ruta Papix, que al ser más directa, ahorra costos de combustible. Esa autorización fue negada.
UPM. Los informes sobre la calidad del agua del río Uruguay, donde está la planta UPM, fueron impedidos de ser publicados por decisión de Argentina.