Los hinchas más viejos de Urunday Universitario, los que veían al club como un equipo de fútbol y de básquetbol, tienen que mirar dos veces para dar crédito a lo que ven cuando se detienen frente a la fachada de Suárez 3093. Tienen razones de sobra para que suceda eso. El club del Prado, que durante décadas fue una cantina –que se llovía– con una cancha de básquetbol techada, sufrió una profunda transformación en los últimos 20 años que condujo al modelo de institución deportiva actual, con más de 4.000 socios, 6.000 metros cuadrados construidos y una propiedad e infraestructura que multiplicó por 1.000 su valor de mercado.
Urunday Universitario, la joya del Prado
El club fusionado transitó durante seis décadas como un equipo de fútbol y de básquetbol hasta que hace 20 años inició su tranformación