28 de marzo de 2014 18:33 hs

La reaparición de la rabia paralítica, que hasta ayer provocó la muerte de 30 bovinos en predios ganaderos de Cerro Largo, derivó en la decisión de las autoridades sanitarias de vacunar a los pobladores de la zona contra la enfermedad, informó a El Observador el director general de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio.

Según la información oficial emitida en la víspera a través de un comunicado, se confirmó un brote de rabia paralítica que afectó a tres establecimientos rurales en la zona de Aceguá, en la 5ª Sección Policial del departamento de Cerro Largo.

Como consecuencia de las mordeduras de los murciélagos han muerto hasta el momento 30 bovinos. Personal de Sanidad Animal del MGAP se encuentra trabajando en la zona para la adopción de las medidas de control de la situación, en coordinación con el Ministerio de Salud Pública (MSP) para la prevención de nuevos casos con pobladores de la región, a los que se vacunará.

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La reaparición de la enfermedad está asociada a la situación sanitaria imperante en los últimos años en Río Grande del Sur, donde no se ha podido controlar. Esta situación ha estado en conocimiento de las autoridades uruguayas, que reciben información desde el país norteño.

Muzio recordó que es habitual ese tipo de intercambio de información, en base a lo cual el año pasado se estuvo trabajando en la zona de Cerro Largo –donde ahora aparecieron los vacunos muertos–, buscando refugios y mordeduras de los murciélagos en los animales, lo que llevó a recomendar a los productores de esa zona que procedieran a vacunar.

Sin embargo, “no se ha inmunizado en la medida que las vacunas que se pusieron a disposición de los productores no fueron comercializadas”, según Muzio.

Las autoridades recomendaron a los productores denunciar a los Servicios Veterinarios del MGAP la presencia de animales con sospecha de rabia, con mordeduras importantes, así como la presencia de refugios de murciélagos hematófagos (vampiros).

La rabia que afecta a los vacunos es mortal, en tanto que para los humanos que sean contagiados si no se les atiende a tiempo, incluyendo la vacunación, puede ser grave e inclusive puede provocar también la muerte, explicaron especialistas a El Observador.

En el caso de los vacunos, una vez infectados, el virus va por vía nerviosa hasta el cerebro provocando la muerte.

Los pobladores que están cerca de los lugares donde se manejan estos ganados y próximos a los cuevas (refugios) donde se encuentran los murciélagos vampiros, se pueden contagiar a través de las siguientes formas: por una mordedura de un vampiro infectado, tocando un murciélago insectívoro contaminado, siendo mordido por accidente.

Y también puede ser atacado por un perro afectado de rabia furiosa en este caso y además puede ser afectado si está en contacto con la saliva de algún animal infectado.

Hasta el momento se han registrado en el país 90 focos de esta enfermedad, siendo los primeros en el paraje de Dini, en Rivera, donde se contabilizaron 27 focos. Luego, en el año 2008 hubo 26 focos; en 2009, 29 focos; y, por último, en 2010 se constataron 12 focos, estos últimos en la zona norte de Tacuarembó.

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