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2 de diciembre 2014 - 22:24hs

Para la conformación de su gabinete que fue anunciado anoche en el hotel Four Points, el presidente electo, Tabaré Vázquez, dejó en segundo plano la línea seguida en los 10 años de gobierno del Frente Amplio (FA) para asignar los cargos por cuota sectorial. En cambio, decidió imponer criterios técnicos y de relacionamiento personal. De cara a la próxima administración, y también a diferencia de su primer gobierno, el líder frenteamplista conformó un gabinete a su medida, en el que habrá superioridad de dirigentes vazquistas que responden de forma directa a él y no a los distintos grupos del FA.

El mandatario electo priorizó su afinidad y confianza hacia los dirigentes elegidos y no intereses de sectores oficialistas para determinar las cabezas del Ejecutivo. Según supo El Observador, con la única persona que compartió sus decisiones en las últimas horas fue con el vicepresidente electo, Raúl Sendic.

Anoche, al anunciar los futuros ministros y subsecretarios, dijo que la tarea fue gratificante pero con gusto amargo al mismo tiempo. “Créanme que para mí no fue nada fácil. Todos los actuales ministros han trabajado excelentemente, (pero) a veces en la vida uno tiene que elegir, y cuando elige tiene que sacrificar”, sostuvo.

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La resolución de los cargos jerárquicos en los dos días posteriores a la elección fue una herramienta utilizada por el mandatario electo para evitar presiones.

Tanto en el primer mandato de Vázquez como en el de José Mujica, cada sector del FA buscó ubicar ministros en áreas que le interesaban. En el primer gobierno Vázquez colocó a cabezas de listas de los distintos grupos de la coalición en el gabinete. Mujica mantuvo la lógica del reparto, aunque introdujo algún integrante de perfil independiente. Sin embargo, continuó con los equilibrios hasta el extremo de pedirle a sectores del FA que propusieran personas para los ministerios solo por el hecho de corresponderle ese puesto a tal o cual grupo.

En esta oportunidad, Vázquez resolvió por sí solo y sin consultar a las agrupaciones, y además optó por personas de su confianza y con experiencia de gobierno.

Vázquez aseguró ayer que el nuevo gabinete se mantedrá durante todo el período.

Aunque en la campaña el mandatario electo había anticipado que no definiría los cargos por cuota sectorial, sus rápidos movimientos sorprendieron a los sectores que esperaban al menos una ronda de consultas para hablar del próximo período y presentar sus aspiraciones.

Caras conocidas

Nueve de los 13 ministros designados por Vázquez ya dirigieron secretarías de Estado en alguno de los dos gobiernos del FA. Además, la mayoría de los futuros jerarcas tienen vínculo estrecho con el próximo presidente. Seis de ellos fueron ministros de su administración (Eduardo Bonomi, Danilo Astori, María Julia Muñoz, Marina Arismendi, Víctor Rossi y Álvaro García), uno fue su vicepresidente, Rodolfo Nin Novoa, y otro su secretario de la Presidencia, Miguel Ángel Toma.

También habrá continuidad para el caso de cuatro ministros de la gestión de José Mujica: Bonomi (Interior), Tabaré Aguerre (Ganadería), Eleuterio Fernández Huidobro (Defensa) y Liliam Kechichián (Turismo).

Además de la conformación del gabinete según su parecer, Vázquez también marca diferencias con Mujica en el estilo de conducción. Mientras el actual mandatario tuvo por momentos un gobierno de asamblea donde todo pasaba por el Parlamento y la discusión en reuniones y comisiones, el próximo presidente busca encaminar su gobierno a través de acciones concretas del Poder Ejecutivo.

En parte, las resoluciones directas responden a su estilo. Por otro lado, la centralización en el Ejecutivo también será una forma de contrarrestar el peso del MPP en el Parlamento. La agrupación liderada por Mujica tendrá seis senadores y casi la mitad de la bancada oficialista de diputados (24).

La fuerza de su bancada parlamentaria no tendrá correlación con su peso en el gabinete. El MPP, que volvió a ser el grupo más votado del FA, tendrá dos representantes de su orgánica en el gabinete. Y uno de ellos, Eduardo Bonomi, es fiel a Vázquez.

Otra muestra de que Vázquez priorizó su afinidad política al peso de la urnas para conformar su Ejecutivo es el caso de Alianza Progresista, un grupo que obtuvo un par de bancas de diputados (Maldonado y Artigas), pero tendrá representación en el gabinete con dos ministros, más el prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo, que también es dirigente de esa agrupación.

En tanto, en la división entre mujiquistas y vazquistas, solo Aguerre y Fernández Huidobro tienen proximidad con el actual mandatario. Entre los restantes futuros secretarios de Estado, todos son más próximos a Vázquez.

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Decisión 2014

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