21 de agosto de 2012 18:16 hs

La autorización con carácter precario y revocable concedida por la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) a la construcción del Estadio Arena frente a Zonamérica llevó a los vecinos a reclamar que se les otorgue la recategorización del suelo de rural a urbano para poder llevar a cabo algunos emprendiemientos que habían pedido y les fue negado por la IMM.

“Si va a cambiar el ordenamiento territorial por el estadio, solicitamos que comprenda todo su entorno para que no se vea perjudicado”, informó Roberto Garese, presidente de la Asociación Bañados de Carrasco.

Así conseguirían, a su juicio, el mismo trato que les fue negado y que Peñarol consiguió en tiempo récord. Vecinos consultados por El Observador relataron que la IMM no les ha permitido construir nuevas viviendas, emprendimientos productivos, y hasta asadores para una zona de descanso, bajo el argumento de que no son compatibles con el suelo rural, al tiempo que vieron crecer el número de excepciones para empresas ubicadas en la zona.

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El dueño de Tierra Franca relató que no obtuvo el permiso para levantar unas cabañas que pretendía ofrecérselas a los colegios para campamentos. La IMM solo admite tener edificaciones en hasta el 30% del predio y eso casi lo tiene cubierto con los salones.

El hombre también pidió iluminación en la entrada de Mangangá y el acondicionamiento de la calle pero la comuna rechazó la solicitud al decirle que no habría otro vecino beneficiado por esas instalaciones. Las casas más cercanas están a varias cuadras de allí. “Tuve que pagar máquinas y pagar el balastro. La instalación de la luz la hice yo. UTE me cobró US$ 5.000. Y ahora Peñarol no va a tener problema porque ya puse un transformador”, dijo.

Ricardo Prato, secretario general de la IMM, afirmó a El Observador que “no hay ningún problema” si quieren construir viviendas u otras edificaciones en la zona. “Lo único que tienen que hacer es ver el factor de ocupación de suelo que le permite el predio. Y pedir una excepción. Tiene que pagarle a la IMM el porcentaje correspondiente por el mayor aprovechamiento”, explicó.

El precio a pagar es el 10% del valor del mayor aprovechamiento del suelo calculado al precio corriente de la edificación. Es un trámite que se realiza con la venia de la Junta Departamental. “Van a tener que pagar, no es gratis”, añadió Prato. Peñarol tendrá que pagar por este concepto unos US$ 100.000.

A Garese no le convence el argumento, teniendo en cuenta, además, que es limitado el poder adquisitivo de los vecinos del futuro estadio mirasol. “Son perversos con ellos”, criticó. En su opinión, la IMM no incentiva el redoblamiento del barrio y, con la expulsión de los productores agrícolas –por los robos y el crecimiento de los asentamientos–, autoriza las excepciones a la norma territorial. “Que sean coherentes”, rogó.

Con el pie izquierdo

La autorización para el estadio está sujeta a la presentación de los estudios de impacto ambiental, territorial y de tránsito. Estos no fueron todavía realizados puesto que el club pidió celeridad a la IMM porque ya tenía el boleto de reserva del predio.

La Junta Departamental de Montevideo ordenó la creación de una comisión de trabajo integrada por el Centro Comunal Zonal 9 y el Municipio F y Peñarol para discutir el contenido de los mismos. Según Prato, se canalizan por esta vía las inquietudes de los vecinos. No obstante, recién arrancó el tema pero la gente ya está decepcionada.

Tres fiestas planificadas para 2013 en Tierra Franca, una chacra de tres salones ubicada sobre camino Mangangá, fueron canceladas desde que se conoció la noticia. Una novia le dijo al dueño que no se iba a casar allí si iban a haber 40.000 personas gritando a pocos metros del altar.

Los funcionarios municipales cancelaron sobre la hora la primera reunión. Los vecinos quieren que los estudios sean participativos.

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