25 de octubre 2014 - 20:40hs

Los emigrados ya no son lo que eran. Hasta hace poco tiempo, nadie habría dudado de que los uruguayos que viven en Argentina y se toman la molestia de cruzar el charco para participar de las elecciones nacionales simpatizaban, por abrumadora mayoría, con el Frente Amplio.

No se necesitaba un estudio de gran rigor científico para ello. Bastaba embarcarse en Buquebus los días previos a la elección para palpar un indudable clima de comité de base. Banderas, cánticos, insignias partidarias y un ostensible entusiasmo militante eran la marca de aquellos viajes.

Fue así que se forjó el mito de que, con su población de más de 120.000 habitantes –según el dato oficial del censo–, la colonia compatriota en la Argentina por si sola tenía capacidad de torcer un resultado en favor de la coalición de izquierda.

Más noticias

No por casualidad, en pleno conflicto por las plantas procesadoras de celulosa de Fray Bentos, el entonces presidente Néstor Kirchner hizo hincapié en recordarle a Tabaré Vázquez el favor que le había hecho, al decretar, por primera vez, el régimen de asueto para que los inmigrantes uruguayos pudieran trasladarse a votar.

Era un argumento que nadie se animaba a desmentir: al fin y al cabo, en una elección que se definía por estrecho margen, la carta ganadora podía venir en esos barcos.

El propio Vázquez pareció refrendar esa visión durante esta campaña, en la cual visitó tres veces Buenos Aires y enfatizó el rol decisivo que podían tener los compatriotas radicados allí.
En el último acto había sido claro al respecto: “Hay que redoblar el esfuerzo; los precisamos, compañeras y compañeros, tienen que hablar con todos los uruguayos que ustedes conozcan”. Hasta el propio presidente José Mujica se había pronunciado esta semana en la misma dirección.

Y los uruguayos, efectivamente, vinieron a votar. Pero hay algunas sutiles señales en el sentido de que, esta vez, las cosas no son como hace una década.
Para empezar, el clima a bordo del Buquebus es diferente: ayer, un pasajero que no estuviese advertido sobre las elecciones, no habría tenido forma de enterarse de que hoy domingo hay elecciones en Uruguay.

Nada de remeras alusivas a la política ni a asociaciones de emigrantes, ni siquiera la Celeste de la selección de fútbol. Nada de banderas, nada de cánticos, nada de listas de votación. Salvo por el delator mate y termo bajo el brazo, no había forma de identificar a los uruguayos en el barco.

“Yovengo en todas las elecciones, desde que estoy radicado en Buenos Aires, y me llama la atención el cambio de clima. Antes parecía como si Uruguay fuera a jugar la final de un mundial”, afirmaba un joven treintañero, mientras esperaba que se abrieran las puertas una vez que el barco llegó al puerto de Montevideo.

Mientras que Irma, una señora de unos 60 años, le echaba la culpa de la falta de ambiente al horario tempranero del barco sabatino. “Los viajes que deben haber estado lindos habrán sido los del jueves. Mis amigos uruguayos con los que me comunico por Facebook viajaban todos ese día”, afirmaba.

Esta señora, como muchos uruguayos en la Argentina, admite que no cuenta con una información actualizada sobre la situación política del país, y que ese intercambio en las redes sociales es lo que la mantiene relativamente al día.

De todas formas, la falta de información no parecía preocuparla demasiado: desde la elección de 1971 hasta la fecha, siempre ha sufragado por el Frente Amplio.

Carmelo, un plomero radicado desde 1967 en la vecina orilla, es de la misma tesitura: “Yo siempre voto por el Frente; no siempre conozco a los candidatos, por eso voto la misma lista que mi sobrina, que me va a buscar cuando llego”. A medida que se conversa con los pasajeros, parece notarse una división generacional: aquellos inmigrantes que se instalaron hace más de 30 años –y que hoy superan los 50 años- son frenteamplistas sin posibilidad de cambio. No es que estén imposibilitados de reconocer errores o deudas del actual gobierno, pero exhiben una adhesión que es más emocional que analítica.

Recambio generacional
En cambio, los emigrantes recientes, que dejaron el país durante la crisis de 2002 y hoy están en torno de los 40 años, muestran un perfil diferente. Menos ideologizados y más preocupados por los problemas del día a día, reclaman que la modernización del país se procese a un ritmo más rápido.

“En estos últimos años el país tuvo viento a favor por la situacíon internacional y no lo aprovechó como podría haberlo hecho.Faltan muchas reformas, sobre todo en educación”, afirmaba, mientras esperaba que su esposa y sus hijos pequeños salieran del free shop, un uruguayo de la generación sub 40. Su preocupación fundamental es que “Uruguay está demasiado caro”, algo que constata al sentir disminuida su capacidad de compra en cada visita al país. En general, estos emigrados más jóvenes no quieren revelar a quién votarán, pero no es difícil adivinar por quién no lo harán. La palabra que más repiten es “recambio”.

“Una década está bien para que un partido aplique su programa. Ahora hay que darle la oportunidad a otro”, fue la sentencia de un treintañero que no ocultaba su decepción con la performance económica.

Están también aquellos que definen el voto por un único tema de su interés personal. Como Fernando, de 33 años, que proclama con orgullo su origen de La Teja y sigue con obsesión los debates sobre la legalización de la droga.

Su adhesión al actual gobierno reside en ese punto, y no duda en afirmar que abandonará su lealtad por el Frente Amplio si, en la eventualidad de que Vázquez vuelva al poder, decidiera poner en revisión la legalización de la marihuana.

Curiosamente, el tema de la inseguridad urbana –uno de los que se ha convertido en eje de la campaña electoral– no aparece en las conversaciones.

Claro, para quien vive en Buenos Aires, donde la ola delictiva se ha agravado aceleradamente en los últimos años, llegar a Uruguay sigue dejando la sensación de que se ingresa en el sitio más seguro de la región.

Temas:

Decisión 2014

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos