La campaña tomó color nuevamente. La semana que cierra estuvo marcada por varios hechos que dan cuenta de eso: Álvaro Delgado y Yamandú Orsi expusieron en un evento de energías renovables donde hablaron de varios temas, avanzan las negociaciones del armado de las listas de todos los partidos que generan noticias, se conocieron las primeras encuestas después de las internas, Delgado mostró a su equipo económico y el presidente Luis Lacalle Pou se metió en la campaña.
Sobre el rol del presidente Lacalle Pou en esta campaña y sobre otros ejemplos de anteriores presidentes, te hablaré en esta Newsletter EnClave.
Lacalle es el activo más importante de su partido y lo sabe
Lacalle Pou es un bicho político y se sale de la vaina por participar de la campaña, lo que tiene vedado por la Constitución, por lo que ha optado por participar sutilmente aunque en algunas oportunidades ha jugado al límite, como pasó esta semana.
El martes, al participar en la celebración del Día del Exportador, el presidente estaba terminando su exposición y hablaba de certidumbre y confianza, repasando logros y cosas que quedan por hacer. Le agradeció a los candidatos de la coalición, que previo a su discurso habían hecho propuestas, y cerró con “una del estribo”: “Yo no fui de los mejores estudiantes… cuando no iba a un examen y me hacía la rata es porque me había rifado casi todas las bolillas”.
El mensaje que intentó ser subliminal se metió de lleno en la campaña ya que uno de los temas de conversación principal viene siendo la negativa del candidato del Frente Amplio Yamandú Orsi a participar de actividades en los estén los cuatro candidatos del oficialismo, por entender que queda en inferioridad de condiciones. “Si son cuatro candidatos y uno del otro lado no tiene mucho sentido, o por lo menos queda bastante desequilibrado”, había explicado el propio Orsi.
Con esa postura mantiene la estrategia de no exponerse demasiado, que aplicó en la campaña de las internas y le dio resultados, como analicé en esta otra columna. El Frente Amplio se mantiene como el partido favorito –Opción le dio 42% al FA, frente a 20% al Partido Nacional y Cifra 45% al FA y 27% al PN- y le saca ventaja al bloque de la coalición (5% según Cifra y 3% según Opción) por lo que Orsi reafirma que no precisa presentarse en esas instancias donde todos harán cola para pegarle.
Como ya lo ha hecho otras veces, Orsi le respondió al presidente: “Ahora ya no son cuatro, son cinco, porque el propio presidente empieza a jugar. Empezó la campaña del presidente”. Orsi además chicaneó al oficialismo al decir que Lacalle “o los subestima mucho a los candidatos que tiene, y apareció él, o la otra posibilidad, es que no estemos en la campaña de 2024, que estemos pensando en la de 2029… cosa que me preocuparía mucho”.
Atrás del candidato se alinearon el presidente del FA, Fernando Pereira y los senadores Charles Carrera y Mario Bergara, quienes le recordaron a Lacalle que se mantuvo callado frente a lo que pasó en Artigas, donde fueron condenados judicialmente por corrupción del intendente de Artigas Pablo Caram y la diputada Valentina Dos Santos, ambos del sector político del mandatario, y le restregaron los resultados de las encuestas. “Yo entiendo que un presidente que cree que está por encima de todo, que cree que tiene una enorme popularidad y ve a su partido bajar electoralmente, según dicen los analistas por la fórmula y por el caso enorme de corrupción en Artigas, termine provocando a un candidato del Frente Amplio”, dijo Pereira en entrevista con VTV noticias.
El Partido Nacional y sobre todo Delgado tienen un doble frente interno: remontar esas primeras encuestas y convencer a la militancia que no quedó conforme con la elección de la fórmula presidencial con Valeria Ripoll pero también de hacer una campaña propositiva. Por eso, otro hecho de esta semana fue el mostrar a su equipo económico liderado por el expresidente del BCU, Diego Labat, quien será el ministro en caso de llegar Delgado al gobierno.
Con ese acto Delgado intentó marcar agenda por un lado, ya que desde las internas solo se venía hablando de Ripoll y de lo mal que se procesó lo de Caram. En una mesa en la que también estuvo presente la ministra de Economía Azucena Arbeleche, Labat se refirió a que “hubo en todo este período un solo equipo económico, coordinando todas las acciones". Con esas palabras se buscó el segundo objetivo de diferenciarse del Frente Amplio donde el candidato a ministro de Orsi, el economista Gabriel Oddone, ha levantado reparos internos, lo que ha servido para agitar el cuco de los dos equipos económicos que tuvo el gobierno de José Mujica.
Lacalle no es el primero que “se mete en la campaña”
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El artículo 77 de la Constitución establece que el presidente de la República y los miembros de la Corte Electoral "no podrán formar parte de comisiones o clubes políticos, ni actuar en los organismos directivos de los partidos, ni intervenir en ninguna forma en la propaganda política de carácter electoral".
La norma se recuerda cada vez que un presidente interviene en la campaña y esto no ocurre por primera vez. Con un perfil similar al de Lacalle en cuanto a que era un presidente con mucha popularidad y con un fuerte liderazgo dentro de su partido, José Mujica hizo de las suyas en la campaña de 2014. El 16 de octubre de 2014, El Observador consignaba: “Mujica se mete otra vez en la campaña: ´El FA ganará y tendrá mayoría parlamentaria"”, recogiendo lo que el presidente había dicho en una entrevista a La República.
En ese momento un spot publicitario de su lista mostraba una caricatura de Mujica e indicaba que iría como candidato al Senado.
Dos semanas antes el mandatario había alborotado la campaña al cuestionar directamente al Partido Nacional que se oponía a que trajera a los presos de Guantánamo. “Salen a romper las pelotas con esto por cuatro votos miserables. ¡Qué manga de patriotas que son! ¡flor de patriotas son! En los últimos 150 años el Partido Nacional apenas gobernó 15. El Partido Colorado lo tuvo bajo la pata, pero por algo pasó eso, por la falta de visión de los dirigentes”, había lanzado el poco ortodoxo presidente.
Las encuestas mostraban que el partido oficialista perdería la mayoría parlamentaria y las salidas de Mujica se interpretaban como la necesidad de cumplir un rol negociador aunque también se entendió que indirectamente le estaba haciendo el juego al entonces candidato Lacalle Pou, al mantener en la agenda una bandera de su campaña.
En 2019 también hubo alguna intervención del presidente Tabaré Vázquez que estuvo al filo del límite constitucional. En la última semana previo a las elecciones, aunque se lo había visto poco porque ya había anunciado que tenía cáncer y se cuidaba, Vázquez dio su opinión acerca de la campaña y criticó abiertamente la ley de urgente consideración que proponía Lacalle Pou. “¿Qué tiene adentro? No sé lo que tiene. Tampoco veo que haya temas de extrema urgencia para resolver. Hay temas que son importantes que hay que echarle mano enseguida, como la seguridad, pero de ahí a que exista una urgencia… no sé”, dijo en una rueda de prensa en la que también había criticado la campaña VIvir Sin Miedo que impulsaba en entonces senador Jorge Larrañaga en un plebiscito.
Otro de los casos que despertó polémica en el gobierno de Vázquez fue cuando visitó un comité de base del Frente Amplio. "Estoy seguro, completamente seguro, que el último domingo de octubre de 2019 estaré diciendo, vaya uno a saber de dónde: cuando empiece a amanecer y aclarar el horizonte y se empiece a divisar el negro perfil del monte... ¡festejen, frenteamplistas, festejen!", dijo desde aquel comité. Si bien ocurrió lejos de la campaña porque fue en diciembre de 2017, el hecho levantó polvareda y abrió lugar a la dos bibliotecas sobre si había violado o no la Constitución.
Volviendo a Lacalle Pou de 2024, el presidente sí tendrá vía libre para hacer campaña en defensa de la reforma jubilatoria, uno de los buques insignia de su gestión. Así lo anunció una vez que se conoció que el PIT-CNT reunió los votos para plebiscitar la reforma que propone volver la edad jubilatoria a 60 años, igualar las jubilaciones mínimas con el salario mínimo nacional y eliminar las AFAP.
Allí el presidente jugará libre. Como ya ha quedado demostrado este martes en la Unión de Exportadores donde dedicó un momento de su discurso a cuestionar a la oposición y reclamarle que diga "qué va a hacer con la reforma", buscará la manera de pasar el mensaje de lo necesaria que era la reforma en otros eventos o inauguraciones en las que participará.
Pero seguramente su rol irá un poco más allá. Lacalle Pou es el líder indiscutido del partido y jugará un rol fundamental en lo que queda de la campaña. Delgado lo necesita y lo reconoció explícitamente cuando le pidió que encabezara las listas al Senado por lo que es claro que lo seguiremos viendo jugando al borde del pretil constitucional.