Si tuviera que poner puntaje a las diferentes temporadas que tiene el año, para mí el verano se lleva el 100% de los puntos. El verano significa mar, calor, vacaciones, y especialmente familia. Y eso no lo cambio por nada.
Hace muchas décadas mi padre decidió cerrar el Estudio los primeros quince días de enero y de esa forma poder descansar en el verano. Para él, ese descanso era pasar sus vacaciones con mi madre y nosotros, sus hijos. Por eso, el gran recuerdo que tengo de mi niñez, son los veranos en familia y de vacaciones, haciendo mucha playa y disfrutando de la unión familiar.
Ese recuerdo, que coincide con el de la familia de mi señora, nos llevó a seguir la misma costumbre. Los primeros quince días de enero tienen el encanto del calor y la playa pero sobre todo de estar en vacaciones junto a mi señora, mis hijos y ahora mis nietos, conservando la espectacular costumbre que nos enseñaron nuestros padres.
Y en esos veranos perfectos, el recuerdo inolvidable es uno que se renueva todos los días. Y es ver la puesta del sol en el mar, rodeado de la familia, pidiendo que por un momento interrumpan el ruido familiar para hacer un silencio respetuoso despidiendo el sol del excelente día vivido y apostando por el que viene al día siguiente.
La puesta del sol se transforma en un momento único y fugaz que siempre promete volver, en un agradecimiento a la naturaleza que nos rodea y que nos permite disfrutar de la vida en familia.
Un día, en la playa y rodeado de nietos chicos, les conté lo que me gustaba la puesta del sol y los invité a compartirla en silencio. Uno de ellos, al ver el sol hundirse en el mar, se puso a lloriquear y me dijo que el sol se iba. Y otro lo mira con cara de sabelotodo y le responde: “tranquilo que vuelve mañana”. Todavía me acuerdo y me río.
Carlos Lecueder y su padre fueron los primeros en creer que un shopping podía funcionar en Uruguay. En los años 90 abrió las puertas de Montevideo Shopping y, 30 años después, administra 10 centros comerciales y tiene otro en construcción en el barrio Sayago. Además, es el desarrollador detrás del fenómeno World Trade Center en Uruguay y de proyectos inmobiliarios de gran porte como Carrasco Boating o los hoteles de la cadena Hilton.