Vacunar a los animales, utilizar repelentes contra mosquitos, evitar que haya vegetación alta y notificar sospechas de casos forman parte del conjunto de medidas de prevención para evitar casos de encefalomielitis equina del oeste (EEO) en Uruguay, donde esa enfermedad se mantiene ausente.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), este jueves 1° de octubre, informó eso con base en el esperado aumento de las temperaturas y otras condiciones que favorecen la proliferación de mosquitos.
La Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) del ministerio recomienda a los propietarios y tenedores de equinos reforzar las medidas de prevención de esta enfermedad.
La encefalomielitis equina del oeste es una enfermedad viral transmitida por mosquitos, en cuya diseminación intervienen las aves, incluidas las migratorias, favorecida por la combinación de temperaturas elevadas, humedad, lluvias y movimientos migratorios de aves puede generar condiciones favorables para el ingreso y la circulación del virus.
Los Servicios Ganaderos del MGAP, a través de la División Sanidad Animal y la Dirección de Laboratorios Veterinarios (DILAVE), recordó la importancia de adoptar medidas preventivas para reducir el riesgo de reaparición de la enfermedad en Uruguay.
Medidas de prevención
- Inmunización: consultar con un veterinario de libre ejercicio para establecer un plan de vacunación adecuado para los animales.
- Protección contra mosquitos: utilizar repelentes para equinos autorizados por la DILAVE.
- Control de mosquitos: eliminar recipientes y objetos que puedan acumular agua, evitar la presencia de agua estancada y charcos, y mantener controlada la vegetación alta.
- Vigilancia sanitaria: observar regularmente a los animales y notificar a los Servicios Ganaderos Zonales o Locales ante sospechas fundamentadas de la enfermedad.
Signos de alerta
La enfermedad puede provocar fiebre, decaimiento y alteraciones neurológicas, como temblores, dificultad para caminar, incoordinación, movimientos en círculos y pérdida del equilibrio.
En los casos más graves, los animales pueden presentar parálisis parcial, postración, movimientos involuntarios de las extremidades e incluso morir.
Ante la aparición de signos compatibles, es importante consultar inmediatamente al veterinario y comunicar la sospecha a los Servicios Ganaderos.
La vacunación es una de las medidas indicadas.
Foto: Juan Samuelle
Incremento del riesgo
- Los establecimientos ubicados en zonas bajas, húmedas o inundables, especialmente aquellos con abundante vegetación y presencia de mosquitos, pueden presentar condiciones más favorables para la transmisión.
- El riesgo también puede aumentar durante períodos de altas temperaturas y lluvias abundantes, particularmente en zonas que reciben aves migratorias.
- Los equinos no inmunizados o con una respuesta inmunitaria insuficiente y expuestos a mosquitos presentan una mayor vulnerabilidad.
La prevención y la notificación temprana son fundamentales.
La DGSG recordó que la inmunización, la protección de los animales contra los mosquitos, el control de los ambientes que favorecen su reproducción y la vigilancia sanitaria constituyen las principales herramientas preventivas.
La participación de propietarios, tenedores de equinos y veterinarios es, con eso como marco, fundamental para detectar oportunamente cualquier sospecha y contribuir a la protección de la sanidad animal del país, se indicó desde el MGAP.
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