Durante el último ejercicio anual completo, el de 2025, la producción de maquinaria agrícola en Uruguay tuvo un aumento de 12% medido en volumen físico en términos interanuales, informó Uruguay XXI, la agencia responsable de la promoción de exportaciones, inversiones e imagen país.
En un análisis presentado recientemente, titulado "Informe Maquinaria Agrícola en Uruguay", se expuso además que la fabricación de maquinaria de uso especial mostró una recuperación en 2025 y el registro del año móvil a diciembre de 2025 se situó 9% por encima del registro de principios del 2025, revirtiendo la tendencia negativa del año anterior.
Variado abanico de diseños y desarrollos tecnológicos
La industria nacional de maquinaria y equipamiento agrícola reúne una amplia variedad de productos, superando los 400 implementos fabricados localmente, se destacó.
Algunos ejemplos son sistemas de riego, mixers, estructuras para salas de ordeñe, silos, tolvas, rastras, tanques cisterna, sembradoras, embolsadoras de granos, cargadores, cosechadoras especializadas y equipos forestales.
El sector, se añadió, viene incorporando mayores niveles de innovación y modernización mediante la adopción de tecnologías digitales, mejoras en los procesos productivos y el desarrollo de equipos alineados con las crecientes exigencias de sostenibilidad y competitividad del sector agropecuario.
Aportes a todos los rubros productivos
Uruguay XXI marcó que este sector tiene una larga trayectoria en el país y apoya con su producción al desarrollo de la ganadería, agricultura, forestación, horticultura, cannabis y lechería.
Estar asociado a estas actividades implica que la producción nacional de maquinaria se encuentre radicada en pequeñas localidades o ciudades a lo largo del país y esto favorece el dinamismo económico de áreas que en algunos casos tienen pocas alternativas de actividad.
En este sentido, la maquinaria agrícola nacional acompaña el incremento de calidad y productividad agropecuaria con su tecnología y su diálogo con los actores productivos.
Los empresarios están altamente comprometidos con el sector, que se apalanca también en recursos humanos de alta calificación.
De acuerdo con datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), al cierre de 2025 existían 51 empresas en el sector.
- 37 estaban compuestas por cuatro empleados o menos, lo que las clasificaba como microempresas, y en conjunto ocupaban a 76 trabajadores.
- 12 empresas eran de tamaño pequeño y empleaban a 86 trabajadores.
- 2 eran de tamaño mediano, con 127 trabajadores.
En total, estas empresas empleaban a 289 personas, de las cuales el 15% eran mujeres y el 85% restante hombres.
El 88% de las empresas están en el interior
La distribución geográfica de las empresas revela una marcada concentración en zonas específicas del país.
El 12% de las empresas están radicadas en la capital, mientras que el 88% opera en distintas localidades del interior del país.
En la actualidad son más de 18 las empresas fabricantes de maquinaria e implementos agrícolas que están nucleadas en la Cámara Uruguaya de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CUFMA).
Stand de la Cámara Uruguaya de Fabricantes de Maquinaria Agrícola en la Expoactiva Nacional.
Foto: Juan Samuelle
Yamandú Orsi, presidente de la República, y Alfredo Fratti, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, durante su visita a los directivos de la cámara uruguaya de fabricantes de maquinaria, en el predio de exposiciones de la Asociación Rural de Soriano.
Foto: Juan Samuelle
Exportaciones en baja
Las exportaciones de maquinaria agrícola en Uruguay alcanzaron los US$ 666.480 mil en 2025, ubicándose por debajo del máximo histórico registrado en 2024 (con US$ 1.215.631), con un decrecimiento del 45% en la comparación interanual.
No obstante, el desempeño del sector se mantuvo por encima de los niveles observados entre 2020 y 2022, reflejando la recuperación registrada en los últimos años.
Durante 2023 y 2024, el 33% de las ventas se dirigieron a Paraguay, 26% a Argentina y 21% a Brasil.
En los primeros cinco meses de 2026 ya se exportaron US$ 470 mil y los principales destinos fueron Paraguay, que concentró el 57% de las exportaciones, seguido por Brasil con 24% y Argentina con 18%.
En el período 2020-2022, en contexto de pandemia, bajaron las ventas y recién lograron recuperarse en 2023.
El incremento de las ventas en los últimos años logró compensar, en parte, las menores ventas en el mercado interno, debido, entre otras cosas, a las adversas condiciones climáticas (sequía de 2023) y la caída de los precios internacionales de los productos agrícolas que exporta Uruguay.
En 2025, si bien las exportaciones se mantuvieron en niveles elevados en términos históricos, mostraron una desaceleración respecto al récord alcanzado en 2024.
Esta situación estuvo asociada a un contexto de menor rentabilidad del sector agropecuario, caída en la inversión en maquinaria agrícola y mayores dificultades de competitividad vinculadas a costos internos y al tipo de cambio.
Los destinos
Los destinos de las exportaciones del sector se han concentrado históricamente en la región, siendo Argentina, Paraguay y Brasil los principales mercados de destino.
No obstante, en los últimos años se incorporaron mercados regionales como Chile y extrarregionales, entre ellos China, España, Angola y Ecuador, donde se registraron ventas durante el período 2024-2025.
Los productos exportados han variado en los últimos años. Destacan los mixers, cortadoras de ramas, despojadoras de granos, subsoladoras, cisternas y, particularmente en el último año, la maquinaria forestal. Estos últimos se componen de plantadoras de árboles y maquinaria de laboreo, entre otros.
El valor del sector
Uruguay es un socio estratégico para el desarrollo de soluciones en maquinaria e implementos agrícolas, que combina experiencia productiva, innovación tecnológica y cercanía con las necesidades reales del sector agropecuario regional.
Las empresas uruguayas se destacan por diseñar y fabricar equipos adaptados a diversos sistemas productivos, integrando eficiencia operativa, calidad, confort y servicio postventa, en línea con las exigencias de un mercado global cada vez más competitivo y orientado a la sostenibilidad.
La trayectoria del sector refleja una sólida capacidad para impulsar la innovación, el desarrollo tecnológico y la generación de conocimiento aplicado al agro, contribuyendo al fortalecimiento de cadenas productivas regionales y a la modernización de los sistemas de producción.