El mercado de granos en Estados Unidos entiende que ha comenzado la posguerra, por lo cual los precios de los principales productos agrícolas volvieron a las cotizaciones que tenían previo al conflicto que a inicios de este año fue originado por Estados Unidos, Israel e Irán.
La situación sigue siendo confusa en Medio Oriente, pero los precios del petróleo y de los granos ya operan por debajo de los valores anteriores al estallido bélico, perdiendo el premio geopolítico que habían acumulado desde fines de febrero.
El crudo Brent cerró el viernes en US$ 73 por barril, con una baja semanal de 8%, quedando también muy cerca de los niveles previos al conflicto bélico.
El dólar se fortaleció en la semana y el euro, si bien recuperó algo el viernes, se mantuvo sobre US$ 1,14, cerca de mínimos en casi un año.
Expectativa en Uruguay
En Uruguay, la baja del crudo hace subir en la agenda local la expectativa sobre el nuevo precio de los combustibles.
El sector productivo espera una sensible baja del precio de ese insumo clave para labores agrícolas y en otros rubros.
Para los granos los movimientos de precios serán limitados hasta el 30 de junio, cuando el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publique su informe trimestral de stocks de granos y el informe prácticamente definitivo de área sembrada de soja y maíz en Estados Unidos, que podría mover los valores en la Bolsa de Chicago.
Soja estable y trigo a la baja
El trigo en Chicago bajó 3,6% en la semana, de US$ 231 a US$ 223 por tonelada en la posición diciembre 2026, su precio más bajo desde antes del ataque a Irán del 28 de febrero.
La cosecha de trigo en Estados Unidos avanza con mucha agilidad —ya superó el 40% del área, frente al 18% de igual momento del año pasado y al promedio de cinco años de 24%— lo que presiona los precios a la baja.
En Uruguay la cebada cotizó esta semana en baja hasta US$ 222 por tonelada , y el trigo se mantiene en valores de entre US$ 210 y US$ 215 por tonelada.
La soja opera bajo presión en Estados Unidos, si bien consiguió mantenerse relativamente estable en la semana con la última referencia en US$ 413 por tonelada.
La soja se ubica en Uruguay entre US$ 380 y US$ 385 por tonelada, unos US$ 40 por debajo del pico alcanzado durante la guerra.
Queda por colocar el 30% de la cosecha de soja, que las últimas estimaciones ubican entre 1,8 y 1,9 millones de toneladas, algo superior a las proyecciones iniciales.
Hasta el 26 de junio se exportaron 1,1 millones de toneladas —400.000 menos que un año atrás— por US$ 460 millones.
El precio de la soja encuentra cierto soporte en las expectativas de lo que pueda ocurrir entre Estados Unidos y China: ambos países anunciaron un Consejo Comercial para analizar las relaciones agrícolas, una señal que puede influir al alza en un escenario que de otro modo es bajista.
La soja cotizaba hace un año a US$ 391, un 5% por encima del valor actual.
Colza y maíz europeo al alza
La colza, en cambio, ganó 7 euros en la semana, de US$ 569 a US$ 582 por tonelada en el mercado Matif de París, sostenida por la menor producción europea esperada para este año.
En Uruguay las referencia semanales se movieron entre US$ 515 y US$ 520 por tonelada de colza, aun por encima del precio de referencia estimado previo a la siembra de US$ 505 por tonelada.
El maíz muestra una divergencia marcada: Chicago está flojo, en los menores valores en dos años, pero en Europa se registró una suba de 9% en las últimas dos semanas por el riesgo de daños como consecuencia de una ola de calor intensa y extendida que afecta principalmente a Francia, con impacto hasta Polonia.
Si no llueve de forma significativa en los próximos diez días, la cosecha francesa de maíz podría caer por debajo de los 10 millones de toneladas por primera vez desde 1990, frente a los 13,2 millones de 2025. En trigo, el rendimiento en Francia podría quedar por debajo de las 7 toneladas por hectárea, frente a las 7,4 de 2025, dejando la producción al menos un millón de toneladas por debajo de la cosecha del año pasado.
El área de maíz en Uruguay debería seguir creciendo en el ciclo 2026/27 “en un país ganadero que además hace agricultura”, señaló un operador eta semana.
Una parte importante y creciente de la producción se destina a ensilaje para corrales propios o negocios entre vecinos. El maíz para convertir en carne y leche es el principal destino del cereal en Uruguay, y le ha ido quitando área al sorgo.
Brasil y Argentina
La consultora AgRural adelantó para Brasil una proyección de área de soja 2026/27 de 49 millones de hectáreas, récord y vigésimo aumento anual consecutivo, aunque con un avance de apenas 0,9% respecto a la cosecha anterior, el más bajo de todo ese período.
La desaceleración responde al encarecimiento de los costos de producción, precios de soja relativamente estables, endeudamiento creciente de los productores, crédito más escaso y caro, y el riesgo de El Niño para el cultivo.
En Argentina la cosecha de soja 2025/26 avanzó sobre el 98% del área con un rendimiento medio nacional de 3.160 kg/ha y máximos históricos en diversas regiones.
En una zafra particularmente activa, sobre los 50 millones de toneladas cosechadas, la Secretaría de Agricultura relevó la molienda de soja de mayo en 4,2 millones de toneladas, 7,8% superior a mayo de 2025 y la mayor en cinco años, con existencias de granos en la industria 14% por encima de un año atrás.