Mala suerte, mufa, yeta. Expresiones que llevan a tocar madera sin patas o ciertas partes del cuerpo para anular presagios de desgracia en el resultado deportivo. Pero dos futbolistas argentinos tuvieron una idea superadora, transformar un concepto místico en negocio.
El nombre Kiricocho se remonta al apodo de un hincha de Estudiantes de la Plata que asistía a los partidos en los primeros años de la década del 80´, cuando el equipo era dirigido por Carlos Bilardo. El aficionado, al que se le endilgaba ser de mal agüero, fue designado por el DT como el encargado de recibir a los rivales. El ritual dio sus frutos, Estudiantes salió campeón y ganó todos los partidos, menos uno en el que Kiricocho faltó a su tarea.
Asi fue como Bilardo- famoso por sus ocurrencias- hizo de este concepto un sinónimo de mala suerte en la vecina orilla y Kiricocho se convirtió en la palabra mágica de hinchas y jugadores para lograr que el rival erre un penal o no acierte en una jugada de peligro.
Décadas después, Kiricocho pasó a darle nombre a una marca creada en el interior de un vestuario en 2016, que ahora desembarca en Uruguay.
Los futbolistas de la liga de ascenso, Juan Diego Fontenla y Martín Mazza del Club Atlético Excursionistas fueron quienes tuvieron la idea de crear una ropa para los entendidos del fútbol, con prendas de vestir que aludieran al deporte, pero sin la necesidad de ser oficiales de los equipos.
En la esquina de Coronel Alegre y Silvestre Blanco, a metros del monumento que homenajea al arco donde se convirtió el primer gol en la historia de los mundiales, se instaló Kiricocho, la franquicia que estrena a la marca argentina fuera de fronteras.
En un banco ubicado junto a la puerta del local, Emiliano González, referente de la marca argentina cuenta a Café y Negocios que Fontenla y Mazza siempre tuvieron ganas de emprender, de hacer algo además de la carrera de futbolista, “que la realidad es que es bastante corta”.
Uno licenciado en marketing, el otro, contador, encontraron en sus profesiones perfiles complementarios para desarrollar la marca que comenzó con algunas remeras, shorts y joggings.
Primero, vendían en una casa, después se animaron a abrir un showroom, luego en una galería y , pospandemia, aprovecharon que había oferta de comercios vacíos para dar el paso a su primer local, ubicado en la zona de Villa Urquiza, en Buenos Aires.
“Ahí la marca fue creciendo más y más, empezaron a desarrollar los distribuidores mayoristas y a profesionalizar el modelo de negocios a través de las franquicias”, resalta González y destaca que la de Uruguay es la primera franquicia del negocio que se abre a nivel internacional—dentro de Argentina están en 10 provincias—.
“En Uruguay había muchas personas interesadas en llevar el modelo de negocios”, apunta el referente de la grifa deportiva y afirma que este es el lugar de expansión natural de Kiricocho por ser el país que vive el fútbol con la misma pasión que en Argentina. “Va ligado a la esencia de la marca”, analiza el representante de Kiricocho.
Cuatro meses fueron suficientes para que Fontenla y Mazza dieran su primera franquicia internacional a Guzmán Pérez, el encargado de expandir este modelo de negocios en Uruguay. “Coincidían los mismos principios y valores que trabajamos desde Argentina”, subraya el referente de la empresa.
El siguiente paso a nivel local será consolidar su canal de e-commerce y “tener colaboraciones con clubes”, licencias oficiales, que esperan consolidar con equipos uruguayos al igual que lo hicieron en Argentina con Racing, Independiente, Estudiantes de la Plata y Argentinos Juniors. En Uruguay, el modelo es el mismo, contactar a los clubes y “formar una relación que le sirva a ambas partes y poder desarrollarles productos”.
Vestirse de fútbol
Desde su primera franquicia en Tucumán hasta su versión uruguaya, Kiricocho se adapta a cada idiosincrasia pero manteniendo su espíritu futbolero.
“Siempre cuando se abre un canal nuevo de venta, una franquicia o un mayorista, llevamos nuestros productos que son de Argentina, los oficiales, pero también nos permite, al tener ya el sistema desarrollado, poder empezar a contar un poco sobre la historia de la provincia o del país”, destaca González.
“Creemos que nuestro producto estrella en Uruguay va a ser la réplica de la camiseta de Uruguay con el 5 atrás y la (copa) Jules Rimet adelante”, adelanta, al tiempo que apunta que en Argentina los productos más vendidos son los que refieren a Diego Maradona.
“Son remeras temáticas, que siempre cuentan una historia”, dice el representante de Kiricocho sobre los artículos más vendidos. Sus precios oscilan entre los $ 1.190 a $ 1.690 y, en ocasiones, son realizadas también a partir de colaboraciones con artistas que se suman a vestir la pasión por el fútbol.