Dos hermanos que se despiden porque a partir de ahora los va a separar un océano, una persona que descubrió recientemente su gusto por la cocina, una madre y una hija que comparten un momento juntas, un joven migrante que hace poco llegó al país, un chico que vino desde Dolores porque quería aprender, estas son solo algunas de las historias que confluyen en las experiencias gastronómicas del emprendimiento Mdpaula.
Y es que en la cocina se generan cosas y el ambiente se vuelve propicio para compartir. Así lo entiende y lo siente Marina De Paula, la cofundadora de este emprendimiento. A principios de este año, la cocinera profesional y profesora de gastronomía decidió materializar un sueño que tenía hace mucho con su amigo Maicol Cuadro, emprendedor nato y devoto de la buena comida. Así surgió Mdpaula.
Cocina francesa,street food, India intensa y vinos y picoteos son algunos de los talleres que ofrece el emprendimiento, que se enfocan tanto en amateurs como en expertos en gastronomía. La idea, más allá de enseñar a cocinar recetas originales, es que las personas, charlen, prueben nuevos sabores y compartan un momento especial mientras se toman un vino.
Para sorpresa de los emprendedores, los cupos se empezaron a acabar rápidamente cada vez que lanzaban un nuevo taller. “Creo que la gente tiene la necesidad de poder vivir cosas más allá de las pantallas y está buscando propiciar el encuentro humano otra vez”, reflexionó la cofundadora del emprendimiento.
Además, Mdpaula brinda la posibilidad de que sus experiencias se puedan dar como regalos y también tiene servicios en eventos.
A pesar de que el emprendimiento tiene menos de un año, el recibimiento del público impulsó a los integrantes a plantearse nuevos desafíos.
Para los aficionados a la cocina, e inspirado en aquellos que repiten las experiencias que ofrece Mdpaula, el emprendimiento proyecta para 2025 crear un club de cocina. A su vez, De Paula y Cuadro recorren el camino de encontrar alianzas y promocionar productos de emprendedores locales en el marco de sus talleres.
Otra gran apuesta es ofrecer este tipo de experiencias en el ámbito corporativo, como un espacio para impulsar el trabajo en equipo y el fortalecimiento de la cultura de las empresas. “Vemos que hay una necesidad de conexión en ciertos rubros, sobre todo en sectores tecnológicos”, detalló De Paula.
También, para el 2025, la empresa proyecta tener un local propio para hacer sus talleres y llevar las experiencias al interior del país.
Emprendimiento entre amigos
A pesar de que la gastronomía le apasionaba y soñaba con compartir esta experiencia con otras personas, a De Paula no se le pasaba por la mente que esto se pudiese convertir en un emprendimiento. En este camino, la presencia de su amigo fue fundamental. Él se ocupa de la parte administrativa, logística y de la creación de contenidos para redes sociales.
“Yo tengo una visión muy romántica cuando se trata de cocina y Maicol me va ordenando y poniendo una estructura. Los dos nos conocemos muchísimo. Tenemos un gran vínculo y la confianza y la libertad de poder hablar las cosas claramente“, dijo sobre la experiencia de emprender entre amigos.