¿Cuáles son las exigencias de la ley?
El reglamento reduce a partir de 2025 las emisiones permitidas para los nuevos vehículos vendidos en los 27 países de la Unión Europea hasta los 93,6 gramos de CO2 por kilómetro, un objetivo que, según el medio Híbridos y eléctricos, supondría aumentar hasta un 22% aproximadamente la actual cuota de ventas de unidades eléctricas.
A su vez, la normativa prevé multas de hasta 95 euros por el exceso de emisiones de la flota de cada fabricante, lo que resultaría en sanciones millonarias que las firmas quieren ahora evitar a través de estas agrupaciones.
¿Qué dice la normativa sobre las agrupaciones?
La ley establece la posibilidad de agrupación con el objetivo de que los fabricantes dispongan de flexibilidad para cumplir sus objetivos de reducción de emisiones. La condición es que los acuerdos sean “abiertos, transparentes y no discriminatorios”. Además, la normativa establece un límite de emisiones específicas de agrupación.
Los puntos de vista
La normativa ha provocado críticas por parte del sector y países como Italia, República Checa o Francia han pedido incluso no imponer las multas correspondientes a 2025.
Por su parte, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) advirtió que la industria corre el riesgo de perder hasta 16.000 millones de euros en capacidad de inversión por estas exigencias.