Así, con el objetivo de trabajar el turismo de otra forma, a través de un relato que ponga en valor el territorio, la Intendencia lanzó “Flores, cercano a vos”. La marca surgió a partir de un trabajo con operadores turísticos, habitantes de la ciudad y la propia Intendencia.
Más allá de la proximidad geográfica con Montevideo y Argentina, la propuesta busca transmitir una idea de cercanía desde lo emocional.
“Nos gustó esto de que las personas sientan que Flores está cercano, que sientas que ir a Flores puede ser una escapada para ir un día o que puede ser una vacación de más días”, explicó Cantera.
Además, la nueva propuesta incorpora a Inés IA, la herramienta de inteligencia artificial lanzada por la Intendencia, que cuenta con una funcionalidad de guía turística a través de WhatsApp. El asistente realiza preguntas sobre los intereses del visitante, si se traslada en auto y qué tipo de actividades busca, y a partir de esa información arma un circuito turístico.
En este escenario, Café y Negocios repasa en esta nota las principales propuestas turísticas del departamento, que la Intendencia divide en cuatro categorías. A su vez, tres emprendimientos que forman parte de esa oferta, como La Crinera, con sus laberintos de maíz y experiencias vinculadas a la naturaleza; Cuatro de Julia, que suma una experiencia de elaboración artesanal de alfajores y Hoplias Andresito, con propuestas de pesca deportiva de tararira tornasol en los Lagos de Andresito; cuentan los detalles de sus propuestas.
¿Qué hacer en Flores?: cavernas, safaris, lagos y patrimonio
Desde la intendencia de Flores dividen la oferta turística del departamento en cuatro categorías. Estas pueden encontrarse diferenciadas en su página web, con detalles y contactos de cada una de las experienciasque las componen.
Una de estas categorías es Flores Natural, un segmento en el que el departamento ofrece geositios, balnearios, patrimonio histórico, parques temáticos y experiencias rurales.
Uno de sus lugares más destacados en esta materia es Grutas del Palacio, parte de la Red Mundial de Geoparques de la Unesco.
Aunque el lugar está compuesto por 14 geositios y 12 sitios de interés, el sitio emblemático y que da nombre al geoparque son las “Grutas del Palacio”, una peculiar formación geológica que presenta cavernas conformadas por areniscas con minerales de hierro, y sustentada por un centenar de estructuras con forma de columnas, muy resistentes a la erosión. Según detalla el sitio oficial del lugar, esta formación, ubicada al norte del departamento, es producto de la paciente acción de desgaste del terreno realizada por el agua. Su antigüedad data de unos pocos miles de años, si bien las rocas fueron depositadas hace unos 70 millones de años y endurecidas por los óxidos de hierro hace unos 55 millones de años, aproximadamente. La visita al sitio cuenta con guías especializados, y con un centro de interpretación, sala de audiovisuales,y museo temático.
Además, este lugar cuenta con leyendas relacionadas con la morada de pueblos indígenas. Según recoge su sitio, una de estas dice que allí vivía la esposa de un cacique, que decía ser una princesa proveniente de lo que hoy conocemos como el Golfo de Panamá y haber escondido en estas grutas la riqueza de su familia.
Otro de los sitios destacados en materia de naturaleza es el Ecoparque Talice, la reserva de flora y fauna más grande del interior del Uruguay, con 75 hectáreas y más de 1.500 animales de 150 especies, como ciervos, carpinchos, monos y aves acuáticas en semilibertad. El sitio cuenta con un safari guiado en bus eléctrico, autos a pedal, paseo en cisnes por el lago y gastronomía dentro del predio.
Por otro lado, históricamente el departamento de Flores también es especial, ya que es el más joven de los diecinueve departamentos de la República Oriental del Uruguay. Es por eso, que otra de las categorías apunta a que los turistas tengan la experiencia de descubrir la historia, la cultura y la identidad del departamento, con una propuesta de museos, arquitectura histórica y tradiciones que forjaron Flores.
Una de ellas es un recorrido autoguiado o guiado por el centro de Trinidad, capital del departamento. Esta abarca el patrimonio arquitectónico de la ciudad, un recorrido por plazas y edificios emblemáticos, como la iglesia, la plaza principal y el característico trazado en damero, un patrón de diseño urbanístico que organiza las calles en ángulo recto para formar manzanas cuadradas o rectangulares.
En esta categoría, otra propuesta interesante es el Museo Histórico Departamental Dr. Fernando Gutiérrez, instalado en el emblemático edificio de la antigua estación ferroviaria de Trinidad, construido en 1916. Este alberga una colección histórica departamental compuesta por objetos, documentos y testimonios de la historia de Flores desde su fundación.
Otro de los fuertes del departamento tiene que ver con la importante presencia de arroyos, lagos y ríos. En esta categoría el departamento cuenta con una categoría que ofrece propuestas para disfrutar lagos, balnearios, pesca deportiva y atardeceres.
Una de las más conocida es la denominada zona de los Lagos de Andresito, ubicada a 60 km al Noroeste de Trinidad. Esta es de gran importancia paisajística, cuenta con un gran espejo de aguau, una oferta de pesca deportiva y actividades náuticas, zona de camping y cabañas.
Otro destino destacado es el Balneario Don Ricardo, que cuenta con zona de camping, parrilleros, un entorno natural con monte nativo sobre el arroyo, y un gran área parquizada. Además, el lugar cuenta con un paisaje de bañado y humedal donde se han avistado alrededor de 100 especies de aves.
La cuarta categoría, en tanto, está vinculada a los encuentros y eventos que se realizan en el departamento, desde campeonatos deportivos y actividades vinculadas al fútbol hasta encuentros culturales y propuestas organizadas por distintos grupos y colectivos de Flores.
Laberintos, experiencias gastronómica y pesca deportiva: tres emprendimientos que apuestan por el departamento
Sobre la Ruta 3, en Flores, un emprendimiento familiar propone una experiencia diferente alrededor de la naturaleza. La Crinera fue pionera en crear el primer laberinto de maíz abierto al público en Uruguay, una propuesta que permite a los visitantes recorrer un cultivo real y atravesar senderos de maíz diseñados con “geometría sagrada”. Desde marzo de 2025, cuando abrió al público su primer laberinto, más de 20.000 personas pasaron por el lugar, con visitantes de Uruguay, Argentina, Brasil, entre otros países.
La propuesta se extiende además a experiencias de caminatas nocturnas, con asistencias que llegaron a superar las 400 personas.
“Cada uno encuentra en la Crinera lo que necesita, lo que siente que tiene que encontrar. Esa es nuestra idea, que toda la gente encuentre un espacio de conexión con la naturaleza”, señaló Santos Urioste, fundador del lugar.
El emprendimiento trabaja ahora en el desarrollo de un nuevo laberinto de plantas y árboles medicinales, de carácter perenne. La idea es que las propias personas puedan también proponer las plantas que formarán parte del recorrido.
Los laberintos de maíz, en tanto, continuarán como propuestas estacionales, siendo los meses entre marzo y julio los ideales para visitarlos.
La Crinera también cuenta con un espacio destinado a terapias de canalización, biodecodificación y constelaciones familiares con caballos. Aunque hoy el lugar recibe visitantes de todo tipo, no necesariamente interesados en la espiritualidad, ese componente forma parte del origen de La Crinera. Según relata Urioste, en 2014 recibió la indicación, a través de canalización, de crear en ese lugar un espacio vinculado a la medicina integrativa y construir “un sendero de vida” para que las personas pudieran caminar y encontrarse.
Otra propuesta que parte de un emprendimiento local es la de Cuatro de Julia, una marca uruguaya de alfajores artesanales creada por la emprendedora Julia Olarte en Trinidad, Flores. El proyecto comenzó en enero de 2019, cuando su fundadora atravesaba un momento personal difícil y buscaba hacer algo que le permitiera estar cerca de sus hijos. En pocos años, pasó de vender sus primeros seis alfajores a una estación de servicio, a producir hoy más de 14.000 alfajores por mes, con presencia en 17 locales de Montevideo y en otros 14 departamentos.
En Flores, en tanto, desde hace tres años la emprendedora cuenta con un local de venta al público junto a su planta de elaboració en la que recientemente incorporó una nueva propuesta.
Se trata de una experiencia de turismo gastronómico, con una propuesta que permite ser parte de la elaboración de los alfajores.
La experiencia dura aproximadamente una hora y media y puede realizarse para grupos de hasta 15 personas o de manera individual, siempre con reserva previa.
“Ya me han llamado empresas de turismo para incluirlo a sus paquetes”, contó Olarte.
La idea surgió luego de que una empresa italiana la contratara para realizar una experiencia en grupo en la que los participantes elaboraban alfajores desde cero.
Otra de las propuestas turísticas que se desarrolla en los Lagos de Andresito es Hoplias Andresito, un emprendimiento especializado en experiencias de pesca que trabaja desde hace ocho años en la zona. Su fundador, Jorge Bombaloff, lleva 12 años vinculado al sector y centra la propuesta en la pesca de la tararira tornasol, una especie que, según explica, existe únicamente en Uruguay.
“Es un pez combativo, muy difícil de pescar, por eso es la atracción que tiene”, señaló.
La actividad de pesca se realiza embarcado, con diferentes tipos de señuelos y no requiere conocimientos previos. El mercado actualmente más fuerte, contó el emprendedor, es Brasil y Argentina, aunque también reciben un importante número de uruguayos, así como turistas de países como China, Estados Unidos y Costa Rica.
El paquete básico, que incluye una jornada de 12 horas, de 7 a 19, para tres pescadores acompañados por un guía, tiene un costo de US$ 330. Además, también ofrecen otras opciones, como campamentos de dos días, con paquetes que incluyen todas las comidas.
La propuesta busca además poner en valor el entorno natural de los Lagos de Andresito. De esta manera los recorridos incluyen vistas de las costas y el río, avistamiento de aves y fauna y tramos de senderismo. “Incluso hay veces que hay familias en las que pesca uno y los otros aprovechan el paseo”, explicó Bombaloff.
El emprendimiento también promueve la devolución de las Tararias y destaca la importancia de que existan períodos de veda para contribuir al cuidado de la especie. La temporada de pesca de la tararira comienza en setiembre y se extiende hasta abril, aunque depende de las condiciones climáticas.
Según adelantó el fundador, octubre ya se encuentra prácticamente completo, noviembre tiene una disponibilidad limitada y ya están tomando reservas para diciembre y enero.