Uruguay: el oasis en el que todos quieren jubilarse, menos los uruguayos
Cada vez más europeos, norteamericanos y brasileños eligen Uruguay como destino de retiro, qué los atrae y por qué dejan sus países de origen para pasar el último tramo de su vida en Uruguay
En 2015 conocí a la familia Huts, fue la primera vez que pude constatar de primera mano el amor de una familia extranjera hacia Uruguay. Originarios de Bélgica, al principio, los Huts se llevaron a Amberes obras uruguayas para nutrir su extensa colección de arte.
Pero su devoción por Uruguay llevó al matrimonio de Fernand y Karine Huts a dar un paso más y radicarse en el país en donde pasan una buena parte del año y también invierten en tierra y mar. La familia Huts es la fundadora de Katoen Natie, empresa que tiene presencia en cinco continentes, 36 países y, en Uruguay, opera Terminal Cuenca del Plata (TCP) cuya ampliación prevé el desembolso de US$ 600 millones en el país.
No todos los extranjeros que se radican en Uruguay invierten a ese nivel ni tienen lazos sentimentales tan estrechos con el país, pero cada vez son más los que eligen radicarse aquí, sobre todo, cuando se encuentran en edad de retiro.
En esto inciden, por ejemplo, las publicaciones internacionales que dan cuenta de la buena reputación de Uruguay en términos de seguridad jurídica -y también de seguridad pública en comparación con otros vecinos de la región -.
Pero el principal anzuelo para captar nuevos residentes es, sin dudas, el boca a boca. “Vienen a Uruguay por recomendación de amigos”, asevera Martín Ruiz, asociado de Guyer & Regules, y aunque muchos son también seducidos por el régimen de Tax Holiday, lo usan alrededor del 50% de quienes llegan como residentes al país.
En este sentido, Matías Ruvira socio fundador del estudio RVA y de ResidenciasUy, destaca que hacerse residente fiscal uruguayo “es beneficioso para la mayoría de individuos de alto patrimonio del exterior, sobre todo, para retirados que ya construyeron un patrimonio grande fuera de Uruguay y pueden gozar de ese beneficio”.
Pero, ¿por qué dejan sus países de origen?
Los especialistas aseveran que hay distintos motivos que los empujan a tomar esta decisión. Los de alto patrimonio vienen de Europa, Brasil y Estados Unidos y cada perfil tiene motivaciones diferentes. El europeo busca tranquilidad y salir del contexto de guerra, la tensión geopolítica y la presión fiscal que se acrecentó en el último tiempo en varios estados del viejo continente. Pero también se cuela un nuevo componente que es la influencia de las olas migratorias.
La experiencia de Ruíz, especialmente con residentes alemanes, da cuenta del cambio en la idiosincrasia provocado por el mix cultural que los más tradicionales no comparten y por eso prefieren emigrar hacia un lugar con costumbres similares a las que tenía su país hace 15 años. Los motivados por este argumento no necesariamente cuentan con un alto patrimonio, “algunos venden su casa y se vienen con US$ 200.000”, cuenta el asociado de Guyer & Regules y apunta que se instalan en la zona de Solís y también en Playa Verde.
En tanto, los europeos de mayor patrimonio buscan zonas exclusivas como José Ignacio, La Barra o adquieren los apartamentos más premium de la península; aunque algunos optan por Montevideo para no alejarse tanto de la vida de ciudad que solían tener.
Punta del Este
Por su parte, los brasileños salen de su país obligados por la nueva normativa que incrementa la presión fiscal sobre los patrimonios más altos.
Los norteamericanos ven en Uruguay un costo de vida competitivo con el que acostumbran. Aunque el tipo de cambio actual de Uruguay es bastante desfavorable para los extranjeros en general, Ruvira opina que sigue siendo una buena opción para quienes viven en determinadas ciudades. “Al comparar el costo de vida con Nueva York, Miami o Washington, su ingreso les rinde muchísimo más en Uruguay”, explica.
La británica Karen Higgs es experta en asesorar extranjeros y, en particular, americanos que buscan viajar, vivir o invertir en Uruguay. En su sitio web Guru’Guay presenta contenido especialmente dirigido a ese público, en inglés y “sin pelos en la lengua”, pero también creó una red de asesoría para quienes residen en el país lo que le permite tomar la temperatura del interés de los extranjeros en Uruguay.
El año pasado el 35% de sus clientes fueron personas retiradas o que planificaban su retiro en Uruguay y Higgs afirma que desde que Donald Trump asumió su segundo mandato en Estados Unidos “la cantidad de americanos interesados en mudarse a Uruguay se multiplicó por tres”. Desde su experiencia, los estadounidenses se distinguen del resto porque prefieren vivir en Montevideo.
En este sentido, en una encuesta que su sitio realizó el año pasado un “43 % dijo que prefería vivir en un lugar donde podrían caminar a todos los servicios” y Montevideo se posiciona como una ciudad pequeña, “caminable”, con buenos servicios y un aeropuerto internacional “que es muy importante para quienes están lejos de su país”, analiza Higgs.
Retirados pero en movimiento
El retiro de estos extranjeros en Uruguay está lejos de la imagen popular del adulto mayor que alimenta palomas en la plaza. Es un retiro activo que incluye actividades e inversiones en el país, sobre todo, en el área de real estate. En tanto, algunos que están cerca de la edad jubilatoria, igual se radican en Uruguay pero manteniendo su actividad profesional o empresarial desde aquí o con viajes por temporadas.
En este sentido, tanto Ruiz como Ruvira coinciden en que la residencia en Uruguay de los retirados de mayor patrimonio no es de todo el año, sino que se vuelve más fuerte entre setiembre y marzo. En los restantes meses los residentes se dedican a viajar-usualmente escapándole al frío- a destinos como Europa o Miami. Este último, en especial Palm Beach, es uno de los principales destinos elegidos por quienes ya finalizaron su vida laboral y cuentan con un abultado patrimonio.
Otros países que “compiten” con Uruguay para atraer a estos residentes son, para Ruvira, Tailandia, Panamá-sobre todo por sus beneficios fiscales-, algunas islas caribeñas y Europa.
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Tailandia, en el sudeste asiático
En tanto Higgs afirma que los estadounidenses miran también hacia Portugal y Costa Rica.
Los expertos consultados aseveran que el retiro en Uruguay de extranjeros es una tendencia creciente y aunque no hay números concretos que definan cuántos son, sí es claro para ellos que cada vez son más y que el punto de quiebre estuvo en la pandemia. “Creo que Uruguay pasó en los últimos años de ser un plan B a un plan A y cada vez son más las personas retiradas que eligen el país para invertir y venir a vivir”, destaca el socio del estudio RVA.
La jubilación para los uruguayos
Mientras tanto a los jubilados uruguayos el dinero no les rinde como antes y el panorama no es muy alentador para los próximos años. De hecho quien deja la actividad pasa a percibir, al jubilarse, aproximadamente un 60% de lo que era su salario.
Cuando Rodrigo Álvarez, creador de Neurona Financiera dijo: “la mayoría de ustedes no van a tener una jubilación” en una charla TED en 2016, los presentes en la sala lo miraron como si estuviera loco. Diez años después, la situación demográfica del país y sucesivas reformas y debates sobre el futuro previsional tienden a darle la razón. “Esta es la última generación que puede vivir de su jubilación”, dice ahora para esta newsletter de Café y Negocios.
Gran parte del sistema previsional sigue teniendo en el centro al BPS y al reparto intergeneracional en un sistema que es deficitario porque “cada vez hay más personas jubiladas y menos en actividad”, evidencia Álvarez y apunta que la diferencia la paga el Estado y “no somos un país rico”. El ajuste que surge de esta ecuación es el que pegará en el bolsillo de los jubilados y es por esto que las opciones de ahorro e inversión pasan a ser convenientes y para muchos también imprescindibles.
En este sentido, Álvarez sostiene que no hay fórmulas mágicas para complementar la jubilación con un instrumento en particular, aunque tradicionalmente los uruguayos suelan volcarse a la inversión inmobiliaria para resguardar su patrimonio.
En la visión del creador de Neurona Financiera esta no siempre es la opción más eficiente, pero es clave que los interesados se asesoren para diagnosticar su situación financiera. “Lo que es importante es ir formándose, educarse y tomar conciencia”, sostiene y alienta a hacer un plan que se ajuste a la realidad de cada uno y al futuro que quieran, y puedan, tener.