30 de enero 2025 - 13:47hs

Quien suscribe, Dr. Javier Donnangelo, PhD Criminología (Universidad de Cambridge - Reino Unido) y Director Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior, solicita a Usted tenga a bien publicar las siguientes consideraciones, en mérito a que las mismas configuran el ejercicio de un elemental derecho de respuesta frente a alusiones a mi persona por parte del Dr. Sanjurjo en un reportaje publicado en El Observador durante esta semana.

Sanjurjo, refiriéndose a supuestos debates o discusiones con mi persona, dice textualmente que una de las categorías de clasificación de los homicidios que utiliza la dependencia a mi cargo “es una chantada”, “que no se usa en ninguna parte del mundo” y “que no sirve absolutamente para nada”.

En otras palabras, dado que no acompaña tales apreciaciones de dato o evidencia algunos, Sanjurjo recurre, para atacar al Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad (ONVC), a nociones puramente subjetivas y a adjetivos. Su argumentación, pues, no tiene nada de científica, un rasgo preocupante en alguien cuyo rol consiste en asesorar a las autoridades sobre cuestiones y asuntos de naturaleza técnica de importancia estratégica, y que concitan honda preocupación en la población.

Pero sus temerarias afirmaciones no fundamentadas (como dijimos, puramente subjetivas), además ponen de manifiesto un inmenso desconocimiento de la vastísima literatura criminológica internacional que emplea la noción de “Ajustes de cuentas”. En la bibliografía anglosajona (la más amplia en el campo de la Criminología), por ejemplo, es habitual el uso de los términos equivalentes “score settling” y, todavía más literalmente, “account settlements”. Dichas nociones (cuya traducción es evidentemente bastante directa), son explicadas en los siguientes términos por una consulta realizada al software de inteligencia artificial ChatGPT de Google: “Los términos "score settling" o "account settling" son típicamente usados en estudios que examinan la venganza y la represalia. Tales actos son frecuentemente explorados en Criminología en el contexto del crimen violento, la actividad de pandillas y el crimen organizado”.

Sin ánimo de profundizar aquí sobre el particular (una empresa imposible por razones de espacio y que será objeto de ampliación en breve en un contexto más apto para la profundización de conceptos), para demostrar la completa falsedad de las afirmaciones de Sanjurjo basta con señalar, entre los muchísimos estudios que emplean tales nociones, los realizados por Morselli (uno de los pioneros en el uso de métodos estadísticos de vanguardia como el análisis de redes sociales criminales) sobre los ajustes de cuentas entre pandillas canadienses.

O, más recientemente, los esquemas de clasificación desarrollados en conjunto entre la Fiscalía de la Provincia de Santa Fe y el Ministerio de Seguridad de la misma, para dar cuenta del fenómeno, por nadie ignorado a estas alturas, de aumento acelerado de la penetración de formas más o menos organizadas de actividades criminales en dicha Provincia Argentina.

Asimismo, lo que se podría dar en llamar la segunda generación de analistas de redes sociales criminales (Papachristos y colegas, McGloin y colegas, etc) ha producido muy recientemente un vasto caudal de estudios sobre la violencia asociada con pandillas fuertemente informado por la perspectiva conceptual y metodológica de Morselli (como se desprende con toda claridad de las citas y bibliografía presentadas en dichos estudios).

Al final de esta necesariamente breve respuesta incluimos, en este sentido, una lista meramente ilustrativa de dichos estudios. Antes, sin embargo corresponde realizar un par de apreciaciones finales. Cabe señalar, pues, a modo de conclusión, que de lo expresado más arriba y ejemplificado al final de esta nota, resultan notoriamente falsas las afirmaciones de Sanjurjo sobre lo atípico e incluso inventado (“chantada”) de las categorías que el ONVC emplea para describir la realidad.

En el mejor de los casos, tales dichos revelan un profundo desconocimiento del tema que, aunado a la facilidad y liviandad con que Sanjurjo utiliza gruesos epítetos y adjetivos para referirse a colegas designados por concurso y formados al más alto nivel internacional, ponen de manifiesto una completa carencia de espíritu y rigor científicos.

Sin perjuicio de lo anterior, cabe agregar, finalmente, que, más allá de las enormes diferencias que nos separan, considero bueno que Sanjurjo se preocupe de la validez de la ciencia del ONVC (del mismo modo que el ONVC se preocupa por la suya, que entiendo no es verdadera ciencia sino mero cálculo político con el fin de disimular, contra toda evidencia, el avance de las formas de violencia derivadas del narcotráfico.)

En tal sentido, me permito proponer desde esta breve respuesta una consulta externa para dirimir estas diferencias, convocando un tribunal científico de alto nivel que dictamine quién está en lo cierto: Sanjurjo o el ONVC. Demás está decir que si un Tribunal Científico Imparcial (y de nivel académico superior al del Observatorio (esto es, con integrantes formados por encima del nivel de Doctorado en Criminología y en alguna de las dos universidades del mundo que están rankeadas por encima de Cambridge) le da la razón a Sanjurjo, seremos los primeros en reconocer y corregir nuestros errores.

Pero no sobre la base de epítetos y apreciaciones subjetivas, sino de ciencia de alto nivel y evidencia. A modo de breve ilustración (en absoluto exhaustiva) se listan a continuación algunos estudios que emplean las nociones anteriormente mencionadas que, como fuera dicho, constituyen, a todos los efectos, equivalentes del concepto de “Ajuste de cuentas”, a saber [1]:

Morselli, C., Tanguay, D., & Labalette, A. M. (2008). Criminal conflicts and collective violence: Biker-related account settlements in Quebec, 1994–2001. In Organized crime: Culture, markets and policies (pp. 145-163). New York, NY: Springer New York.

Wilkinson, D. L. (2021). Settling the score in a zero-sum game: Understanding revenge among urban male youth overexposed to gun violence.

Bouchard, M., & Hashimi, S. (2017). When is a “war” a “wave?” Two approaches for the detection of waves in gang homicides. Canadian journal of criminology and criminal justice, 59(2), 198-226.

Machado, B. A., & Porto, M. S. G. (2019). Social representations of homicide investigations by judges, prosecutors and police: A case study from the metropolitan area of Brasilia. International Journal for Crime, Justice and Social Democracy, 8(1), 85-99.

Decker, S., & Kempf-Leonard, K. (1991). Constructing gangs: The social definition of youth activities. Criminal Justice Policy Review, 5(4), 271-291.

Ratcliffe, J. H., & Rengert, G. F. (2008). Near-repeat patterns in Philadelphia shootings. Security Journal, 21, 58-76.

Vigil, J. D., & Yun, S. C. (2002). A cross-cultural framework for understanding gangs: Multiple marginality and Los Angeles. In Gangs in America (pp. 161-174). SAGE Publications, Inc..

Sorensen, J. R., Cihan, A., & Reidy, T. J. (2024). Gang affiliation and prison violence: a comparison of matching analyses. Journal of Experimental Criminology, 1-26.

Baron, S. W. (1997). Canadian male street skinheads: street gang or street terrorists?. Canadian Review of Sociology/Revue canadienne de sociologie, 34(2), 125-154.

Eiss, P. K. (2014). The narcomedia: A reader’s guide. Latin American Perspectives, 41(2), 78-98.

Zaitch, D. (2005). The ambiguity of violence, secrecy, and trust among Colombian drug entrepreneurs. Journal of drug issues, 35(1), 201-228.

Oxford Analytica. (2024). Drug trafficking will worsen insecurity in Costa Rica. Emerald Expert Briefings, (oxan-db).

Marta-Marika Urbanik (2017). “More People Are Dying”: An Ethnographic Analysis of the Effects of Neighbourhood Revitalization on the Lives of Criminally Involved Men. Phd Dissertation, Department of Sociology University of Alberta.

Ministerio de Seguridad y Fiscalía General de la Provincia de Santa Fe. (2023). Reporte Anual Homicidios.Provincia de Santa Fe. Año 2022. Disponible en: https://www.santafe.gob.ar/ms/osp/wp-content/uploads/sites/46/2023/01/2022-Homicidios-anual.pdf

Otros estudios informados por la perspectiva de Morselli y que utilizan nociones conceptualmente similares a la del “Ajuste de cuentas” (“score settling” o “account settlements”), tales como la de “Represalias”, “Venganzas” y “Reciprocidad de hostilidades”:

Papachristos, A. V., Hureau, D. M., & Braga, A. A. (2013). The corner and the crew: The influence of geography and social networks on gang violence. American sociological review, 78(3), 417-447.

Papachristos, A. V., Braga, A. A., Piza, E., & Grossman, L. S. (2015). The company you keep? The spillover effects of gang membership on individual gunshot victimization in a cooffending network. Criminology, 53(4), 624-649

Papachristos, A. V., & Wildeman, C. (2014). Network exposure and homicide victimization in an African American community. American journal of public health, 104(1), 143-150.

McGloin, J. M., & Nguyen, H. (2013). The importance of studying co-offending networks for criminological theory and policy. In Crime and networks (pp. 13-27). Routledge.

Sin otro particular, saluda a Usted con la mayor consideración: Dr. Javier Donnangelo, PhD Criminología (Universidad de Cambridge - Reino Unido) Director Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad MINISTERIO DEL INTERIOR.

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