15 de julio de 2026 15:23 hs

OpenAI presentó la semana pasada su mayor actualización en su interfaz tradicional desde que existe ChatGPT.

Para usuarios pagos —no para la versión gratuita— aparecen ahora dos solapas arriba: "Chat", el común y silvestre de siempre, y "Work", una función parecida a Claude Cowork de Anthropic que delega tareas para que la inteligencia artificial las ejecute por vos.

Es el primer giro fuerte hacia lo agéntico desde 2023 para los usuarios masivos de la app.

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Lo nuevo de ChatGPT

OpenAI quiere armar una especie de sistema operativo dentro de ChatGPT, algo así como tener un Word o un Excel dentro de la inteligencia artificial.

De hecho, en la sección “Más” ahora aparece una opción llamada “Sitios”, que vendría a funcionar como un documento de Google Drive, pero creado y potenciado con IA.

Lo primero que probé fue pedirle que creara un sitio web a partir de un documento. Le solicité una página que resumiera la Rendición de Cuentas y explicara, por eje temático y de la manera más sencilla posible, a quién afecta cada punto.

Antes de arrancar, me preguntó qué era exactamente lo que quería. Después ejecutó una serie de agentes y subagentes y me fue contando cuáles utilizaba. En siete minutos tenía la web lista.

El resultado no es una página estática, sino un sitio personalizado e interactivo. Puedo escribir “ciberseguridad” dentro de la propia web y me devuelve qué cambia puntualmente en ese eje.

Además, ChatGPT genera una URL propia pensada para compartir, del tipo rendicion-cuentas-explicada.juandemarco.chatgpt.site. La idea es que puedas pasarle ese enlace a cualquier persona o quedártelo para consultarlo vos.

Pensemos en un ejemplo más concreto. Supongamos que tenés un comercio y manejás datos financieros. En vez de compartir un Excel, podrías crear una página web con fotos, gráficas y elementos interactivos, con una presentación profesional, para mostrarle parte de esos datos a otra persona o para visualizarlos mejor vos.

Después probé otra cosa: partir de un video en lugar de un documento. Tomé un video del programa RadarIA, titulado “Por qué es más caro comprar un celular hoy en Uruguay debido a la IA”, y le pedí que armara un sitio que lo resumiera.

En ese caso, ChatGPT me preguntó qué estilo visual quería, me mostró varias opciones para elegir y, a partir de la alternativa que marqué, generó la página utilizando subagentes especializados en imágenes.

Otro cambio, que ya existía pero que ahora está mejor organizado, tiene que ver con los complementos, también llamados plugins.

Estos permiten interconectar varias aplicaciones para que se comuniquen entre sí y ejecuten tareas coordinadas. Esa combinación es la que permite construir un agente: por ejemplo, uno que conecte Canva con Gmail, o Gmail con Google Calendar.

Podrías pedirle, por ejemplo, que analice todos los correos que recibís de tu tarjeta de crédito, descargue los PDF y cree en Canva una pieza gráfica con tus gastos.

Uno de los complementos más claros es Gmail. Un caso de uso “agéntico” sería el de una persona que trabaja en atención al cliente: la inteligencia artificial puede redactar correos entendiendo el contexto de cada conversación y utilizando la información guardada en su memoria.

Lo interesante es que esa tarea se puede programar para que se ejecute automáticamente cada determinado tiempo.

Con el botón “Programadas” podés crear una tarea que corra todos los días a una hora determinada, revise tus últimos correos y deje las respuestas redactadas como borradores. Para alguien que pasa buena parte del día contestando mensajes, es un agente diseñado para resolver una tarea muy concreta.

Y hay un concepto que atraviesa todo este sistema: las skills, o capacidades.

Para explicarlo con una metáfora, una skill es como una libreta de instrucciones en la que le indicás a la inteligencia artificial cómo debe comportarse. Por ejemplo, podés establecer que redacte siempre los correos con una estructura, un tono y determinadas reglas.

Estas capacidades aparecen en las secciones “Complementos” y “Habilidades”, donde cualquier persona puede crear las suyas. Son funciones nuevas y todavía tienen muy poco tiempo de existencia.

También hubo un cambio importante con Codex. Hasta hace poco, era una aplicación con capacidades agénticas que cualquier persona podía descargar en su computadora y que estaba principalmente orientada a programadores.

La novedad es que Codex dejó de existir como aplicación separada y quedó integrado dentro de la app de ChatGPT, que busca convertirse también en el espacio de trabajo de los programadores.

¿Qué permite hacer la aplicación de escritorio que no puede hacer de la misma manera la versión web? Puede ingresar a determinadas carpetas de tu computadora y trabajar directamente con tus archivos.

Esta posibilidad no está exenta de riesgos, por lo que es importante tener cuidado con los permisos que se le conceden y con las acciones que puede ejecutar.

Por nombrar algunos casos de uso que experimenté, puede examinar la carpeta de descargas, ordenar los archivos por tipo y cambiarles el nombre.

También puede tomar una carpeta llena de facturas, analizar todos los documentos y crear un Excel con la información en pocos minutos.

Aplicando algunas de estas posibilidades, ya no estarás utilizando la inteligencia artificial únicamente para hacer preguntas. Estarás delegando tareas y aprovechando algunas de las capacidades más avanzadas que hoy puede obtener un usuario común.

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