Kauto, una aplicación que detecta estafas telefónicas mientras la llamada está en curso y alerta a la familia de la víctima, fue el proyecto ganador de Build101, la primera hackatón de inteligencia artificial que se desarrolló en la Universidad de Montevideo, en la que compitieron más de 30 propuestas.
Detrás del proyecto están Pedro Morga, Bruno Colo y Matías Moser, estudiantes de ingeniería de la Universidad ORT de entre 20 y 21 años. La herramienta apunta a las personas mayores. “Lo queríamos hacer bastante simple, porque justamente está pensado para ellos”, dijo Morga a El Observador.
Kauto se activa con las llamadas de números desconocidos. “Toma lo que se dice en la llamada y lo va transcribiendo en tiempo real”, explicó Morga. Ese texto pasa a un modelo de lenguaje, un sistema de inteligencia artificial que lo analiza “frase por frase, bastante acotado para que sea rápido”.
A medida que avanza la conversación, el sistema va completando un puntaje de riesgo que va de 0 a 100. El primer umbral es 40: “Si llega a 40, se manda un mensaje a un número asociado”, detalló. Ese número puede ser el de un hijo o el de una persona a cargo.
El aviso llega por WhatsApp con un resumen de lo que se está hablando. Morga lo explicó con un caso propio: si la app estuviera en el celular de su abuelo, su madre recibiría un mensaje que diría “Che, esto puede ser una posible estafa, ponete en contacto con tu padre”.
El segundo umbral es 70. Ahí la alerta aparece en el teléfono de quien atiende: “Le aparece en la pantalla mismo del adulto mayor en la llamada y le dice: ‘Cuidado, puede ser una posible estafa’”. El aviso se muestra en rojo.
Como quien habla no suele mirar la pantalla, el equipo evalúa agregar una vibración, “algo más llamativo”. La opción de cortar la llamada en forma automática quedó por ahora en suspenso: “Lo vemos como muy drástico”.
Para que el modelo reconociera los engaños locales, “le mandamos un montón de ejemplos de estafas conocidas en Uruguay, modalidades de estafas, con el lenguaje que se usa acá”, contó Morga. Además, con IA armaron llamadas simuladas para comprobar si el sistema acertaba y ajustar el umbral.
De la demo en vivo al mercado
Por ahora, Kauto funciona en Android como un archivo instalable, fuera de la tienda de Google. Morga lo tiene en su celular y asegura que “todas las llamadas que me llegan las analiza”. Según dijo, las pruebas manuales “dieron bastante bien”, aunque no tiene métricas para compartir.
En la hackatón, la demostración fue en vivo. “Un amigo me llamaba, y ahí mismo hablábamos y mostré cómo me saltaba”, relató. Para el equipo, que debutaba en este tipo de competencias, fue clave: rodeados de ingenieros experimentados, se preguntaron “Pah, ¿qué hacemos acá?”.
El plan comercial empieza por una app paga en Play Store y App Store, para medir cuántos usuarios hay dispuestos a pagarla. El servicio tiene un costo de mantenimiento: “Usamos un LLM, básicamente, y eso gasta tokens”, explicó Morga en referencia a la unidad con la que se mide el uso de estos modelos.
El objetivo de largo plazo son las compañías telefónicas, que podrían ofrecer Kauto como un plan aparte. “Es un software que se puede acoplar al servicio de cualquiera de ellas”, sostuvo.
El equipo se presentó al programa Validación de Ideas de Negocio (VIN) de la ANII, un fondo estatal para comprobar si un producto tiene mercado, y busca el apoyo de organizaciones como el BPS. Hoy le dedican entre seis y siete horas por día al proyecto.