El velatorio de Ruben Rada este jueves en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo tuvo música. Su familia, amigos y colegas de los dos lados del Río de la Plata obedecieron el pedido de Muriendo de plena, y lo despidieron bailando y cantando la canción. Tuvo, como es lógico, lágrimas y tristeza.
Y tuvo, también, ofrendas y despedidas. Algunas fueron colocadas sobre su féretro, a cuyo alrededor se podían ver decenas de coronas enviadas por instituciones, amigos, artistas y hasta empresas.
Una de las que estaba más cerca era la de Peñarol, el gran amor futbolero de su vida; una de las razones por las que volvió a Uruguay luego de años viviendo y trabajando en el extranjero. También estaban cerca de Rada las ofrendas de Presidencia, que decretó duelo nacional ante su muerte, y las de organizaciones como la Casa de la Cultura Afrouruguaya y la agrupación de mujeres afro Mizangas, que decía " Tu canto es lucha, tu música es nuestra voz. Gracias tío Rada".
Entre las organizaciones políticas que enviaron sus ofrendas estaban el Partido Nacional y el Frente Amplio. De este último, además, distintos sectores también estaban representados, como el MPP y la Vertiente Artiguista, cuyas listas integró el músico hace algunas elecciones. A esas flores se sumaron las de las Cámaras de senadores y representantes.
Rada también fue homenajeado por instituciones gubernamentales vinculadas al arte, como el Instituto Nacional de Música y la Dirección Nacional de Cultura, el Fondo Nacional de Música (Fonam) y también por la Asociación Uruguaya de Músicos, Agadu y Sudei, el sindicato de músicos. El Carnaval, que también jugó su parte en la carrera del artista —que ya desde niño salía con la comparsa Morenada, además de tener un pasaje por la murga La Nueva Milonga— lo despidió con ofrendas de Daecpu, la asociación de directores de conjuntos, y de Audeca (Asociación Uruguaya de Candombes).
El sello discográfico Montevideo Music Group, donde Rada publicó sus últimos discos, el Teatro El Galpón, y hasta empresas como Buquebus y Tenfield (junto a las dedicatorias respectivas de sus fundadores, Juan Carlos López Mena y Francisco "Paco" Casal) también enviaron sus ofrendas de despedida.
Ruben Rada festeja sus 80 años en el Auditorio del SODRE.
Foto: Sofia Torres / FocoUy
Pero las que abundaban eran las de sus colegas músicos. Allí estaban las ofrendas enviadas por Fito Páez y su familia, la banda argentina Los Auténticos Decadentes, y también otras presentadas por bandas y artistas uruguayos que lo tuvieron como referente desde sus inicios y eventualmente colaboraron con él: La Vela Puerca, No Te Va Gustar ("Gracias maestro, tu espíritu, tu conducta y tu talento han sido y serán una guía para todos nosotros", era su mensaje) y Luana Persíncula ("El arte nunca muere. Vos, Rada, sos eterno").
También había una ofrenda enviada por la familia De la Cruz, un símbolo de su amistad con el conductor televisivo Cacho de la Cruz, con el que compartió la banda de jazz The Hot Blowers, además del trabajo en televisión en programas como El show del mediodía.
Y una de las que llegó desde más lejos, la enviada por el cantante Bernard Fowler, integrante de la banda que acompaña en sus shows en vivo a los Rolling Stones, con el que Rada grabó cuando el artista estadounidense registró algunas canciones en Uruguay, y que fue el nexo en aquella recordada noche en la que Rada terminó cantando con Mick Jagger en la casa de Fernando "Lobo" Núñez.