Lo que importa
- El Directorio del Banco Central del Uruguay (BCU), resolvió este lunes por unanimidad subir la tasa de interés de política monetaria (TPM) de 8,5% a 8,75%.
- La decisión se da en un contexto de inflación contenida, pero con presión al alza por la suba del dólar.
- El Comité de Política Monetaria (Copom), destacó que se registró un leve aumento de 9 puntos básicos en las expectativas de inflación de analistas, que se ubican en 5,89%.
- También remarcó que en diciembre, la Reserva Federal (FED), redujo la tasa de interés por tercera reunión consecutiva y, a partir de ahora, el mercado espera un ritmo de recortes más lento. Este cambio en el escenario incide en el fortalecimiento del dólar a nivel global.
Contexto de la decisión del Copom
¿Qué cosas valoró el BCU para tomar la decisión?
Sin embargo, la inflación subyacente registró un incremento por segundo mes consecutivo y se ubicó por encima de la inflación headline, impulsada por un aumento en la inflación transable.
Por su parte, el promedio de expectativas de analistas, empresarios y mercado financiero para el horizonte de 24 meses fue de 5,83% y lleva cinco meses dentro la meta. Sin embargo, en diciembre se registró un leve aumento de 9 puntos básicos en la mediana de analistas, que se ubica en 5,89%.
Escenario internacional y coyuntura local
Se espera que en Uruguay el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá en torno a 3,4% en 2024, tras exhibir en el tercer trimestre del año un crecimiento de 4,1% interanual.
Por otro lado, el BCU señaló que el escenario internacional muestra un "deterioro" en las perspectivas de la actividad, debido al menor crecimiento de las economías avanzadas, y la inflación mantiene su persistencia en el componente núcleo.
Además, destacó que en Brasil las expectativas de inflación continuaron desalineándose respecto a la meta, lo que llevó a que el Banco Central de Brasil (BCB) elevara la tasa de interés. En tanto, Argentina continúa con la implementación de su plan económico.
¿Habrá nuevas alzas de la tasa de interés? La visión de los expertos
El economista Aldo Lema, indicó en su cuenta de X que “salvo que las expectativas de inflación a 24 meses muestren cierto retroceso, el sesgo de la política monetaria de Uruguay sería más restrictivo en el primer semestre de 2025, con predisposición del BCU hacia nuevas alzas de la tasa referencial”.
Por su parte, la economista de Exante, Tamara Schandy, dijo la semana pasa a El Observador que el aumento del dólar y el giro del contexto externo van a enfrentar a la próxima administración con un mayor desafío en la gestión de la inflación.
Para Schandy, la respuesta “normativa” ante este shock debería involucrar los siguientes aspectos: ratificar el rango meta, mantener la TPM como instrumento e implementar una política monetaria algo más contractiva; y reconocer que existe poco espacio de crecimiento del salario real.
Lo que viene en la gestión de la inflación
El próximo presidente BCU, Guillermo Tolosa, dijo la semana pasada que asumirá el cargo con el “compromiso de mantener la inflación baja” y “proteger” el poder adquisitivo de los uruguayos.
En esa línea, el economista elegido por Gabriel Oddone para conducir la política monetaria ratificó que se continuará utilizando el régimen de metas de inflación y la tasa de interés como instrumento de política.
Economistas ven de manera positiva la designación de Tolosa y sus primeros mensajes, como detalla esta nota de El Observador.
Para el economista Ignacio Umpiérrez, el hecho de que por primera vez bajo el nuevo marco de política monetaria una suba de la TPM fue votada por unanimidad (con el voto del representante de la oposición Ignacio Berti) es “señal adicional de que, pasado el ciclo electoral, habrá más continuidad que cambio pese a críticas generalizadas en su momento”.
Tasas y política monetaria
Una de las finalidades del Banco Central es la estabilidad de precios, como forma de preservar el valor de la moneda, o sea la capacidad de compra del peso uruguayo.
La actual política monetaria en Uruguay es un esquema de metas de inflación basado en tasas de interés. La variable principal de referencia es la tasa del mercado de dinero interbancario (tasa call) a un día de plazo.
La política monetaria busca que esta tasa transmita su señal al resto de las tasas de interés de la economía consistente con el objetivo de inflación. Es decir, termina incidiendo en el costo del dinero de los eslabones de la economía doméstica.