Indumentaria y el rubro de Materiales de construcción, Ferretería y Pinturas fueron las dos excepciones dentro de un escenario de enfriamiento de la actividad comercial y de servicios. Ambos fueron los únicos de los 16 sectores relevados por la Cámara de Comercio y Servicios que lograron aumentar sus ventas reales tanto en el primer como en el segundo trimestre de 2026.
En el segundo trimestre, las ventas reales del conjunto del sector cayeron 0,6% interanual, luego de haber retrocedido 1,1% entre enero y marzo. El resultado se suma a una tendencia de desaceleración que la actividad comercial y de servicios arrastra desde fines de 2024.
Dentro de ese panorama, Indumentaria se destacó por la intensidad de su recuperación, mientras que el rubro de materiales de construcción, ferretería y pinturas mostró un crecimiento más moderado pero sostenido.
Indumentaria, el rubro que más aceleró
Indumentaria fue el rubro con mejor desempeño entre los dos sectores que lograron crecer de forma consecutiva en el primer semestre. Sus ventas reales aumentaron 8,6% interanual en el segundo trimestre, luego de haber crecido apenas 0,8% en los primeros tres meses del año.
El relevamiento comprende 29 empresas, que operan 155 locales y emplean a 958 personas.
Cámara de Comercio y Servicios
El crecimiento de las ventas se da, además, en un contexto de marcada reducción de las compras de los uruguayos por internet en el exterior, un fenómeno que ha golpeado especialmente a la indumentaria, además de otros rubros como artículos para el hogar y juguetería.
Según datos de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), entre enero y abril se realizaron en promedio 243.263 compras web mensuales bajo el régimen de franquicias. Entre mayo y julio, ese promedio se redujo a 92.032 operaciones mensuales, una caída de 62%. La tendencia descendente se mantuvo durante esos tres meses: fueron 112.346 operaciones en mayo, 83.120 en junio y 80.630 en julio.
El menor flujo de compras en el exterior modificó un escenario que había implicado un fuerte corrimiento del consumo hacia plataformas como Temu. Parte de ese consumo pudo haber vuelto a canalizarse hacia los comercios locales, lo que habría contribuido a amortiguar el impacto sobre rubros como Indumentaria.
Los datos muestran el fuerte descenso de las compras en el exterior, pero todavía no permiten determinar en qué medida esa menor disposición a comprar bajo el régimen de franquicias se traducirá en un mayor consumo en el mercado local.
El buen resultado en ventas no se refleja, sin embargo, en todos los indicadores. Las expectativas de rentabilidad para este año se encuentran en una zona de moderado pesimismo: 18% de las empresas espera una mejora, mientras que 43% prevé una disminución.
Además, el informe señala una escasa predisposición a contratar personal, aunque la intención de realizar inversiones aparece algo más favorable.
Para el próximo trimestre -julio-setiembre-, las expectativas de facturación también son de leve pesimismo: 24% de las empresas espera un aumento, frente a 41% que prevé una caída. Las perspectivas de rentabilidad para el próximo año son, en cambio, positivas: 39% espera una mejora y 15% una desmejora.
Ferreterías y materiales de construcción también mantienen el crecimiento
El otro rubro que logró crecer en ambos primeros trimestres del año fue Materiales de construcción, Ferretería y Pinturas. A diferencia de Indumentaria, su evolución fue más estable: las ventas reales aumentaron 3% interanual en el segundo trimestre, prácticamente en línea con el 2,9% registrado entre enero y marzo.
Los resultados corresponden a 30 empresas, que operan 44 locales y emplean a 554 personas.
En materia de rentabilidad, el indicador actual permaneció en una zona de neutralidad: 26% de las empresas espera una mejora y 27% prevé un deterioro.
La contratación de personal aparece como el componente con menor predisposición, en contraste con otros indicadores como la compra de insumos, las inversiones y la apertura de nuevos locales.
Las perspectivas para el próximo trimestre son algo menos favorables en materia de facturación: 10% de las empresas espera un aumento, frente a 17% que prevé una caída. Para la rentabilidad futura, en cambio, predomina el optimismo: 42% espera una mejora y solo 8% anticipa un deterioro.