11 de septiembre de 2026 5:00 hs

La búsqueda de hidrocarburos en Uruguay sumó una nueva alianza en el offshore con la incorporación de ENI al bloque 6. La compañía italiana, que recientemente había ingresado al Área OFF-5, pasa así a participar en un segundo proyecto de exploración en aguas uruguayas.

En los últimos días, APA Corporation -ex Apache-, firmó un acuerdo con ENI S.p.A. para cederle el 40% de su participación en el bloque 6, según documentos públicos presentados por la empresa a los que accedió El Observador.

Tras el cierre de la operación, y sujeto a las aprobaciones gubernamentales correspondientes, APA conservará una participación del 60% y continuará como operador del bloque. ENI tendrá el 40% restante como socia no operadora y financiará la mayor parte del pozo de exploración inicial, cuya perforación estaba prevista originalmente para comienzos de 2027 y ahora se proyecta para el segundo semestre de ese año.

Más noticias

El presidente ejecutivo de APA, John Christmann, señaló que la operación mitiga el riesgo exploratorio al tiempo que suma un aliado con experiencia. Añadió que el ingreso es resultado de “un proceso muy competitivo” y agregó que la asociación habla de la calidad del área y de la capacidad de la compañía para atraer socios de primera línea a oportunidades exploratorias de escala, informó el sitio especializado Shale 24.

En el bloque 6, APA prevé realizar un primer pozo exploratorio en aguas de más de 2.000 metros de profundidad. El objetivo es evaluar el potencial petrolífero y determinar las características de posibles reservas en el sitio de perforación, previsto a unos 210 kilómetros de la costa.

Días atrás, el geólogo y exdirector de Exploración y Producción de Ancap, Héctor de Santa Ana, estimó que la perforación podría demorarse por razones logísticas y de disponibilidad de equipamiento, en un contexto marcado por la guerra y las dificultades geopolíticas que afectan al sector.

“Se atrasa la logística, se atrasa la fabricación, se atrasa la disponibilidad, se atrasa hasta la certificación de cada herramienta que precisás, porque no podés meterla adentro del pozo si no está certificada”, señaló De Santa Ana en declaraciones a Radio Uruguay. El geólogo estimó que, por estas dificultades, la perforación podría postergarse hasta fines de 2027: “Yo creo que seguramente se vaya a dilatar por lo menos hasta fines de 2027”.

  • ENI amplía su presencia en el offshore uruguayo

El acuerdo con APA se suma al ingreso de ENI al Área OFF-5, aprobado recientemente. Allí, la compañía italiana se incorporó como socia de MIWEN, una empresa del grupo YPF, y asumió la operación del bloque. Eni tiene el 50% del contrato de exploración y explotación de hidrocarburos, mientras que MIWEN conserva el 50% restante como socia no operadora.

En el OFF-5, que se encuentra en su primer período de exploración, continúan los estudios para evaluar el potencial de hidrocarburos del área. La compañia aportará su capacidad técnica y tecnológica para avanzar en esos trabajos.

Cuando defina dónde perforar en el OFF-5, contará además con información del subsuelo de esta zona y con datos de una formación geológica similar a la de la cuenca Orange, frente a Namibia, donde se realizaron descubrimientos de hidrocarburos. Durante 2026 se resolverá si finalmente se perforará un pozo en el área en los años siguientes.

  • El nuevo mapa petrolero

Como informó El Observador, en mayo QatarEnergy amplió su presencia en el offshore uruguayo al adquirir una participación del 18% en el Área OFF-4. La compañía ingresó como socia no operadora, por lo que aportará capital sin asumir la ejecución del proyecto. En este bloque, compartirá el contrato de exploración y producción de hidrocarburos con APA Corporation que mantiene el 50% y la operación, y Shell, que conserva el 32%.

QatarEnergy ya se había incorporado en marzo a otros dos bloques offshore uruguayos. En el OFF-2, Shell mantiene el 70% y la operación, mientras que la firma qatarí ingresó con el 30% como socia no operadora.

En el OFF-7, Shell conserva el 40% y la operación del bloque, mientras que Chevron, que ingresó recientemente, y QatarEnergy poseen un 30% cada una como socias no operadoras.

Los tres bloques están ubicados frente a la costa atlántica y abarcan áreas de entre 11.155 y 18.227 kilómetros cuadrados, con profundidades de agua que van de 40 a 4.000 metros.

A comienzos de 2024, la estadounidense Chevron adquirió una participación en el OFF-1 al incorporarse como socia de Challenger Energy Group —hoy Sintana Energy—, tomando un 60% de participación operativa a unos 100 kilómetros de la costa. La operación marcó su regreso a Uruguay después de 50 años.

Los acuerdos de farm-in cumplen un rol clave en la exploración offshore uruguaya, ya que permiten redistribuir riesgos y compartir la carga financiera, además de sumar experiencia en aguas profundas, tecnología y capacidades operativas.

En ese sentido, De Santa Ana destacó el ingreso de nuevas compañías a bloques que ya están concesionados. “Se está potenciando tecnológica, operativa y financieramente cada bloque, que es lo importante. Y es lo que nosotros promovemos también: el farm-in, que entren más empresas fuertes”, señaló.

El geólogo consideró que estos acuerdos pueden contribuir a generar nuevas oportunidades de perforación. “Es esperable que estos ingresos puedan asegurar a nivel futuro, a corto plazo, la posibilidad de más pozos”, afirmó.

En esa línea, señaló que la exploración requiere una cantidad importante de perforaciones antes de poder determinar el potencial de una zona: “En nuestra plataforma hay que hacer mínimo 20 pozos para descubrir la carta. Con una carta sola no canto flor”, apuntó.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos