Entre enero y junio de este año, las exportaciones uruguayas hacia los socios del Mercosur (Brasil, Argentina y Paraguay) fueron por US$ 1.356 millones, con un descenso interanual de 7,9%. En sentido opuesto, las importaciones llegadas desde esos destinos llegaron a US$ 2.296 millones, con una suba de 15% frente a igual semestre de 2024.
Los números ampliaron el déficit de la balanza comercial que pasó de US$ 523 millones en la primera parte de 2024 a US$ 940 millones en el mismo período de 2025.
El saldo deficitario con el bloque regional se arrastra desde hace varios años, al igual que las críticas de distintos sectores empresariales y políticos sobre su funcionamiento.
Durante el gobierno pasado, el presidente Luis Lacalle Pou insistió en la idea de flexibilizar el Mercosur y permitir que los miembros pudieran avanzar en acuerdos comerciales con otros países, más allá de fomentar tratados en conjunto.
Este año, el actual gobierno, encabezado por Yamandú Orsi, volvió al tradicional concepto del Frente Amplio sobre el Mercosur, alineado al pensamiento de Luiz Inácio Lula da Silva, y alejado de la postura de Javier Milei.
En la última cumbre, efectuada la semana pasada, esas posiciones quedaron claramente marcadas.
En su discurso, el presidente Orsi expresó que en un contexto de “evidente aumento de los riesgos a nivel geopolítico” el Mercosur “constituye una región de paz, de diálogo y de respeto mutuo”.
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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (d), habla con el presidente electo de Uruguay, Yamandú Orsi, en el Palacio del Planalto este viernes, en Brasilia (Brasil). Orsi llega a Brasil en su primera visita como presidente electo de Uruguay, para reunirse con el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con el propósito de hablar sobre el Mercosur, cuya cumbre se celebrará en una semana en Montevideo.
EFE/Andre Borges
Añadió que en ese escenario “el Mercosur asume aún más relevancia como un espacio de construcción conjunta entre naciones hermanadas por vínculos históricos, culturales y geográficos, con el objetivo de profundizar el desarrollo económico y el bienestar de sus ciudadanos”.
En la misma línea transcurrió el mensaje de Lula da Silva. “Estar en el Mercosur nos protege, nos blinda contra guerras comerciales ajenas. Enfrentaremos el desafío de mantener nuestro espacio de autonomía en un contexto cada vez más polarizado”, expuso.
Sin embargo, Milei apostó por un recorrido opuesto. “Si los socios del bloque persisten en insistir en un camino que no ha resultado, emprenderemos el camino de la libertad, solos o acompañados”, aseguró.
Pero más allá de lo discursivo, los datos muestran que el resultado comercial de Uruguay con el bloque permanece en una fase negativa
La cumbre cerró con un acuerdo entre el bloque regional y EFTA (Asociación Europea de Libre Comercio, conformada por Suiza, Islandia, Noruega y Liechtenstein) que apunta a fortalecer el comercio de bienes y servicios, los derechos de propiedad intelectual y medidas sanitarias y fitosanitarias.
Los socios del Mercosur
Las exportaciones a Brasil llegaron a US$ 1.029 millones en el primer semestre del año, según información del Instituto Uruguay XXI. Los principales rubros fueron los vehículos con US$ 165 millones y el trigo con US$ 137 millones. También se colocaron productos lácteos, plásticos y sus manufacturas y malta. En sentido opuesto, las importaciones alcanzaron los US$ 1.596 millones y entre los rubros destacados estuvieron los automóviles, carne porcina, cuartos traseros de carne vacuna congelada y motores.
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Exportaciones uruguayas a Argentina
Camilo dos Santos
Las ventas a Argentina se ubicaron en US$ 263 millones y también las lideraron los vehículos, seguido por productos farmacéuticos, margarinas y aceites, celulosa y artículos de limpieza. En las compras, excluyendo energía y combustibles, los segmentos más importantes fueron los vehículos, las papas fritas congeladas y el sebo vacuno fundido.
Por último, las exportaciones a Paraguay alcanzaron los US$ 64 millones en la primera parte de 2025 y entre los productos más relevantes hubo cebada, medicamentos, queso fundido y autoelevadores. A su vez, las importaciones desde ese país fueron de harina y pellets de soja, salvado y otros tratamiento del maíz y cuartos traseros de carne vacuna congelada.