"En Berlín, en casa", escribió Jorge Drexler después de agotar las 1600 localidades del Theater des Westens en la tercera parada de su gira europea. Drexler tocó en la ciudad de sus antepasados y fue recibido con una sala llena que cantó sus canciones.
"Ayer recibí un mensaje de mi padre, Günther, de 89 años diciéndome que estaba orgulloso de que me hubieran recibido así en la ciudad en la que él nació y de la que se tuvo que escapar con 4 años", contó el cantautor.
Los abuelos de Jorge Drexler, Georg y Ruth, fueron exiliados que lograron escapar del avance del nazismo cuando su padre tenía cuatro años. En sus conciertos el cantautor ha contado que su familia debió refugiarse durante ocho años en Bolivia antes de llegar a Uruguay. La historia familiar de hecho ha dado lugar a la música y se ha colado en las canciones del cantautor uruguayo en temas como Movimiento (Salvavidas de hielo) o Bolivia (Bailar en la cueva).
Berlín era un nido de ratas
El paladín de la bravata, gritaba
Llenaba estadios
De un árido erial de desvarío ario
Un árido erial de desvarío ario
Las puertas se iban cerrando
El tiempo colgaba de un pelo
Y aquel niño en los brazos de mis abuelos
Y el pánico era evidente
Y todo lo presagiaba
El miedo ganaba cauce
Abría fauces, vociferaba
Y entonces llegó del frío
En pleno glaciar hiriente
Una insólita vertiente de agua tibia
Todos decían que no
Cuando dijo que sí Bolivia
Jorge Drexler, Berlín y "un flashback de mil detalles"
Ahora, Drexler compartió en sus redes sociales un conmovedor relato sobre su llegada a la ciudad de sus antepasados y la conexión que estableció con Berlín ya desde pequeño: "Cada detalle berlinés de la comida, la manera desenfadada de vestirse, el amor por la cultura, la conexión con la historia, la capacidad de renacer de las cenizas, la energía vital…hasta el sentido del humor…todo me recordaba a cada momento a la casa de mis abuelos paternos Georg y Ruth".
"Todo el fin de semana previo al concierto consistió en un flashback de mil detalles que sabía que eran míos, pero no sabía que venían de Berlín. Visité la casa donde nació mi padre en Köpenicker Str. , a pocos metros donde después pasaría el muro", escribió.
El artista dijo que conoció "una ciudad que cultiva y asume su memoria, por más dolorosa que sea" y consideró que "en este mundo de ahora" el ejemplo de Berlín "debería ser seguido por todos los horrores que siguen generándose hoy en día".
"Como me dijo el guía que nos mostró el centro histórico: 'Paris siempre es Paris, Berlín nunca es Berlín' (citando a Jack Lang). Berlín ha cambiado de identidad muchas veces, siempre renovándose y a la vez siempre manteniendo esa capacidad de vanguardia, libertad y conciencia", sostuvo.
Jorge Drexler cerró su mensaje con un agradecimiento y una reflexión sobre el impacto de Berlín en él: "Sentirse querido en una ciudad así es una experiencia que a uno no se olvidará en su vida".