Diego Aguirre había regresado desde Doha, la capital de Catar, a Montevideo hace unos 20 días.
El técnico uruguayo dirige a Al Rayyan de aquel país y esperó durante más de un mes a que se decidiera la vuelta o no del fútbol por la pandemia mndial de coronavirus. Finalmente, como no fijaban fecha de retorno del fútbol, se volvió a Uruguay.
Sin embargo, en la última semana, lo llamaron del club para informarle que la Federación Catarí de Fútbol había decidido disputar los cinco partidos que restan de la Liga de las Estrellas.
El entrenador marcha segundo con su equipo a cuatro puntos del líder, Al Duhail a falta de esas cinco fechas para el final.
Por esa llamada del club, Aguirre y su cuerpo técnico que componen Juan Verzeri y el preparador físico Fernando Piñatares, debieron hacer las valijas, pero esta vez, para regresar a Catar.
Como las fronteras de varios países están cerradas, como consecuencia de medidas sanitarias para contener la pandemia, la misión de viajar hacia el país del Golfo Pérsico se transformó en una aventura.
Aguirre partió el domingo a la hora 7 en auto hacia el Chuy junto a sus compañeros del cuerpo técnico.
Allí se bajó en la frontera y pudo ingresar a Brasil porque como ya dirigió dos veces en ese país -a Internacional de Porto Alegre y a Atlético Mineiro- tanto él como los demás que lo acompañan, tienen la cédula brasileña. De lo contrario, no hubieran podido ingresar.
"Por suerte teníamos esa documentación, porque de lo contrario, la vuelta hubiera sido mucho más dificultosa", explicó Aguirre a Referí.
Una vez del otro lado de la frontera, desde la ciudad fronteriza los llevó un remise contratado directamente hasta el aeropuerto de Porto Alegre.
"En Porto Alegre tuvimos que esperar algunas horas para poder seguir viaje, pero ya en avión", agregó el entrenador.
Desde allí, tomaron un avión hasta San Pablo, la ciudad más afectada por el covid-19 de Brasil, que a su vez, es el país con más muertes en Latinoamérica y segundo en el mundo detrás de Estados Unidos.
En San Pablo debieron aguardar algunas horas más para subirse a otro avión y viajar directamente a Catar.
Llegaron el lunes a la hora 17 uruguaya. Todo el periplo para ir desde Montevideo a Doha les llevó 34 horas.
"La verdad que fue muy cansador, pero pudimos llegar bien luego de tantas horas", contó Aguirre a Referí.
El entrenador se sometió al hisopado para detectar o descartar la presencia del covid-19 al otro día de su llegada a Doha, mientras que lo mismo hicieron los futbolistas del plantel.
Todos los tests fueron negativos, por lo que el club Al Rayyan concentró en el Hotal Intercontinental de la capital catarí en los que los 28 futbolistas del plantel que eligió Aguirre comenzarán a hacer distintos ejercicios a modo de campamento.
Entre esos futbolistas están el uruguayo Sebastián Soria y el lateral argentino, Gabriel Mercado, exjugador de la selección de ese país.
"Estamos todos bien y ahora hay que esperar para ver cuándo se jugarán los cinco partidos que restan de la liga. Primero habrá que hacer un reacondicionamiento físico, ya que el fútbol aquí en Catar se suspendió el 7 de marzo pasado", dijo Aguirre.