El pasado 10 de setiembre se cumplieron 21 años del primer gol oficial de Luis Suárez con la camiseta de Nacional, un grito que dio inicio a una trayectoria legendaria en el fútbol internacional. Con motivo de dicho aniversario, el atacante uruguayo repasó sus comienzos en el conjunto tricolor, valoró el camino recorrido desde su debut en el Gran Parque Central y reflexionó sobre el esfuerzo que requirió asentarse en el fútbol profesional.
El Pistolero recordó cómo fue su primer gol y lo que sintió.
"En ese momento estaba cumpliendo un sueño, haciendo realidad lo que todo niño deseaba desde chico: tener la posibilidad de jugar con los grandes jugadores que había en esa época, era un sueño hecho realidad”, sostuvo en una entrevista este sábado en El Espectador Deportes.
El salteño hizo referencia a la reciente celebración de Federico Valverde con Real Madrid, quien utilizó un gesto similar a su clásico festejo besándose los dedos para dedicárselo a su hija recién nacida.
Con tono distendido y consultado en tono de broma si Valverde le había pedido permiso, Suárez devolvió la gentileza al mediocampista merengue al señalar entre risas: "No precisa pedirme permiso para nada, lo que hizo Fede fue un gesto hermoso y demuestra el cariño mutuo que nos tenemos".
Un repaso a su carrera y habló sobre su futuro
Asimismo, Luis Suárez, el máximo goleador histórico de la selección uruguaya con 69 goles, fue consultado sobre cómo proyecta su vida una vez que decida colgar las botines y abandonar la práctica profesional del fútbol.
Al ser consultado sobre la posibilidad de ponerse el buzo de director técnico a futuro, El Pistolero fue categórico en su respuesta y descartó de plano esa vía: "“No me gusta. Es mucha dedicación y ya fueron demasiados años de concentración y trabajo como para seguir en lo mismo. Pero sí me gusta la parte deportiva y ayudar, aconsejar en aspectos de la vida a jóvenes”.
Y recordó cómo fueron sus comienzos en Nacional y quiénes lo apoyaron.
“En la Séptima, cuando me querían sacar de Nacional, el que más insistió por mí fue Wilson Pírez, que era el delegado y me conocía de AUFI. Y también Daniel Enríquez; eran los que más hinchaban para que me dieran otra oportunidad porque no había tenido un buen año en esa Séptima. Y ni que hablar, más que agradecido con el Murmullo (Ricardo) Perdomo, que fue el artífice de esa generación de Sexta y me dio la oportunidad, me convenció de que tenía cualidades buenas”, sostuvo.
También se expresó sobre sus comienzos en la Primera división de Nacional.
“Pensé que no tenía posibilidades de jugar. Estaban el Gabi Álvez, Lucho Romero, Cacique (Alexander) Medina y el Loco (Sebastián) Abreu. Era imposible que pudiera jugar. Pero aprendía de ellos, me quedaba después de los entrenamientos y los observaba. De todos me quedó algo”.
De esta manera, a más de dos décadas de aquel primer festejo con el bolso en 2005, Suárez mantiene viva la nostalgia de sus raíces mientras continúa transitando el tramo final de su destacada carrera.