El financista argentino Alejandro Muszak, CEO de la firma Wenance, fue nuevamente detenido por orden de la Justicia argentina. La decisión se tomó tras un fallo de la Cámara Nacional en lo Criminal, que respaldó la solicitud de la fiscal Mónica Cuñarro. Según el tribunal, existen riesgos de fuga y posibles interferencias en la investigación por parte de Muszak, por lo que se revocó su libertad condicional, informó la revista argentina Quórum.
Muszak enfrenta múltiples acusaciones por presuntas estafas financieras a gran escala, las cuales habrían sido cometidas a través de la empresa Wenance y otras compañías asociadas. Estas inversiones, que se publicitaban como oportunidades altamente rentables, resultaron, según la investigación, en pérdidas significativas para un elevado número de inversionistas. A pesar de no tener antecedentes penales previos, el alcance y gravedad de los cargos en su contra, sumado a comportamientos observados que indicaban contacto inapropiado con personas involucradas en la causa, motivaron la decisión de la Cámara.
El caso comenzó a ganar notoriedad por la magnitud del presunto fraude, ya que las inversiones ofrecidas carecían de un respaldo financiero sólido. Según la fiscalía, Muszak habría liderado una organización dedicada a captar fondos con promesas de altos rendimientos, que no se cumplieron. A consecuencia de las denuncias, su patrimonio fue objeto de medidas preventivas, incluyendo el embargo de propiedades en Argentina y bienes en el exterior, como inmuebles en Miami.
Además de las acusaciones por fraude financiero, Muszak enfrenta señalamientos de liderar una asociación ilícita, lo que implica una estructura organizada para la realización de las supuestas actividades fraudulentas. Actualmente, la investigación abarca siete causas diferentes en distintas jurisdicciones argentinas, en las que Muszak es una figura central.
La Justicia decidió que mantenerlo en prisión es necesario para asegurar la integridad del proceso. Esto se debe a preocupaciones sobre la posibilidad de que, en libertad, Muszak pudiera influir en testigos o destruir pruebas relevantes para el caso. La medida preventiva de prisión, según las autoridades judiciales, es una forma de garantizar la transparencia en las investigaciones en curso.
El proceso contra Muszak se dirige ahora hacia una etapa de juicio oral, donde la acumulación de pruebas será clave para determinar la evolución de su situación judicial. Dependiendo de los resultados, podrían surgir cambios en las condiciones de su detención, como la prisión domiciliaria, si se estima que no existe riesgo de fuga o de interferencia en el proceso judicial.