Lo que importa
- Pese al incremento de incendios, la deforestación disminuyó en más de un 30 % hasta agosto de 2024, alcanzando el nivel más bajo en nueve años.
- La prolongada sequía, agravada por el cambio climático y el fenómeno de El Niño, creó condiciones propicias para los incendios, aunque la mayoría fueron provocados deliberadamente para la expansión agrícola.
- El humo de los incendios afectó gravemente la calidad del aire en ciudades como Brasilia, Río de Janeiro y São Paulo, generando contaminación durante semanas.
- El presidente Luiz Inácio Lula da Silva prioriza la preservación de la Amazonia y será anfitrión de la conferencia climática COP30 en noviembre de 2025.
Contexto
¿Por qué se registraron más incendios en 2024?
La combinación de una sequía prolongada y actividades humanas, como la quema de áreas para uso agrícola, resultó en un aumento significativo de los incendios en la región.
¿Qué medidas está tomando el gobierno?
El presidente Lula ha hecho de la protección de la Amazonia una prioridad, logrando reducir la deforestación en 2024. Además, Brasil acogerá la COP30, donde se espera un enfoque global en la preservación del bioma.
¿Qué impacto tienen estos incendios en el cambio climático?
La deforestación y los incendios contribuyen a que la Amazonia emita más carbono del que absorbe, lo que acelera el cambio climático global y amenaza el equilibrio ambiental de la región.
¿Qué efectos tienen los incendios en las personas?
El humo generado por los incendios ha deteriorado la calidad del aire en varias ciudades brasileñas, afectando la salud pública y generando semanas de contaminación.