La adolescente de 13 años que mató a puñaladas a su abuela de 81 en el barrio Cerrito, cerca del límite con Casavalle, fue imputada por homicidio especialmente agravado por el parentesco, además del impulso de brutal ferocidad y el abuso de la superioridad de las armas.
Cuando llegó la Policía —alertada por vecinos—, la adolescente declaró que había atacado a su abuela tras recibir la orden a través de un juego online internacional.
La víctima tenía más de siete puñaladas y en la casa —donde vivía con la adolescente— se encontraron varias armas blancas.
Según informó la Fiscalía General de la Nación, la adolescente será internada en el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) por 150 días mientras avanza la investigación en su contra.
Sin embargo, una pericia psiquiátrica pediátrica ordenó que antes de que ingrese al Inisa la adolescente sea evaluada en el Hospital Pereira Rossell "para evaluar la necesidad de una internación en ese centro asistencial".
Desde Fiscalía señalaron que mientras esté en el hospital se mantendrá la custodia del Inisa y que, si se dispone el alta, será internada en las dependencias de dicha institución.