La iniciativa, acordada luego de una mesa de diálogo entre el gobierno y la Asociación de Nacional de AFAP, no solo no contempla la sugerencia central planteada en el Diálogo Social para el sector –crear un organismo público que centralice la gestión de las cuentas de ahorro– sino que incluye temas que no fueron acordados en ese ámbito y que ya fueron origen de discusiones en la izquierda.
¿Cuál es la propuesta actual? Todavía faltan varios detalles por definir pero el documento en el que se presentó la propuesta establece que el gobierno considera oportuno “impulsar la posibilidad de implementar portafolios con mayor rentabilidad esperada y mayor diversificación y diferenciación, a través de la ampliación gradual de activos elegibles en el exterior, manteniendo una estricta regulación y supervisión profesional, sujeta a los más altos estándares que caracterizan el esquema actual de inversiones”.
Actualmente las AFAP pueden invertir hasta un 15% de los Fondos Previsionales –que hoy totalizan más de US$ 28.000 millones– en renta fija de gobiernos con alta calificación y organismos multilaterales. Según datos públicos del Banco Central cerrados al 30 de junio, las AFAP tienen invertidos en el exterior unos US$ 4.541 millones de todos los subfondos que manejan.
El Poder Ejecutivo aclara que los cambios deberán ser graduales para que no haya afectaciones en el mercado de capitales doméstico ya que las AFAP tienen un rol importante en el financiamiento de inversiones productivas locales y en el mercado de deuda.
El gobierno entiende que este cambio “permitirá potenciar la rentabilidad” y Oddone defendió en entrevista con El Observador que el límite de 15% se pensó para cuando el fondo previsional tenía US$ 3.000 millones. Como el grueso de la cartera de las AFAP son títulos de deuda pública uruguaya, dice Oddone, la inversión es muy segura y, por lo tanto, “poco rentable”. Pero, además, está muy concentrada.
“Al final del día, el 85% de la cartera del Fondo de Ahorro Previsional está colocado acá. Si yo tuviera un evento como el de 2002, no es una buena política mantener esa concentración; es adecuado diversificar”, aseguró.
El ministro reconoció que una modificación como esta sería incurrir “en un poco más de riesgo" de pero, aseguró, “el riesgo de tener todo colocado en Uruguay también es alto”.
La diversificación de las inversiones en el exterior es un viejo reclamo de la Asociación Nacional de AFAP y fue una de las propuestas que llevaron al Diálogo Social. Anafap afirma que una mayor apertura de los portafolios hacia renta variable global, junto con cambios regulatorios en los activos habilitados, podría elevar la prestación promedio del pilar de ahorro en torno al 21%, y reclamaba que ese fuera uno de los ejes centrales del análisis sobre el sistema.
Una discusión difícil
El propio Oddone sabe que no es una discusión fácil y recordó en esa misma entrevista que el Frente Amplio en otro momento no acompañó una propuesta similar. Sin embargo, para el ministro las condiciones cambiaron y es el momento de avanzar en este sentido.
Pero apenas tres años atrás, los argumentos que manejaba la entonces ministra de Economía, Azucena Arbeleche, eran similares a los que plantea hoy el exsocio de CPA Ferrere. La economista aseguraba que era necesario “poner los huevos en distintas canastas” en referencia a diversificar las inversiones de las AFAP.
"Bien sabemos que el riesgo y el retorno van en sentidos opuestos, por lo cual compete al gobierno dar un umbral de riesgo dentro del cual cada administradora va a manejar su portafolio de inversiones de manera de maximizar el rendimiento", decía en marzo de 2023 en la Cámara de Diputados para defender la propuesta.
Pero esa iniciativa tuvo el rechazo de Cabildo Abierto y del Frente Amplio y, por lo tanto, naufragó en el Parlamento.
¿Qué decían entonces? Cabildo Abierto, integrante de la coalición que entonces gobernaba, fue el principal opositor a esa propuesta. El líder partidario, Guido Manini Ríos, consideraba que era darle un “cheque en blanco” a las AFAP y, en su momento, lo catalogó como “una luz roja” para votar la reforma que proponía el gobierno. “Sobre todo vista la incertidumbre que hay hoy en el mundo entero, incluso en instituciones antes consideradas vacas sagradas que están en problemas”, decía entrevistado por En Perspectiva en marzo de 2023.
El propio Astori, que había impulsado el cambio de 2010, entendía que en 2023 no era el momento para avanzar con estas modificaciones. "Las necesidades de introducir cambios en la economía nos llevan a una situación totalmente distinta a cuando se produjo esa presentación de República AFAP de 2010", decía en ese entonces a El Observador.
"La realidad es diferente y por lo tanto a mí me parece que correspondería desestimular la salida de fondos uruguayos al exterior, incluyendo los que administran las AFAP", concluía el entonces senador.
En la misma línea estaba el diputado del MPP Sebastián Valdomir. En diálogo con Telemundo en ese entonces aseguraba que el Frente Amplio tiene una “visión bien clara” y “contraria” a que las administradoras amplifiquen sus potestades.
Pese a esto, el entonces diputado Gustavo Olmos (de Fuerza Renovadora, de Mario Bergara), decía a El Observador que "es razonable (que haya más inversiones de las AFAP en el exterior), en tanto haya suficientes garantías y un techo para la inversión en los volúmenes de guita que manejan". "No es un tema de principios, sino de cuáles son las garantías", agregaba y reclamaba más información por parte del gobierno y de la ministra Arbeleche.
Las primeras pinceladas de esa discusión ya empezaron a verse por estos días en el actual oficialismo. Pero la discusión no solo se refiere a las inversiones en el exterior sino que tiene un ingrediente adicional vinculado a que el gobierno modifica el acuerdo alcanzado en el Diálogo Social.
Los senadores frenteamplistas Gustavo González (Partido Socialista) y Óscar Andrade (Partido Comunista) manifestaron su preocupación por el mensaje que da el gobierno al modificar la propuesta. "El problema es que acá se blindan las AFAP", dijo González en rueda de prensa mientras que Andrade señaló que los sectores financieros lograron decirle al gobierno “estate quieto”.
"Lo simbólico era el acuerdo, porque los contenidos todos son discutibles. Yo quiero afuera a las AFAP, sigo en contra (...) lo que tiene más valor es el acuerdo, acordaron la central con el Frente Amplio y el gobierno en un tema que históricamente fue difícil como la seguridad social. Golpear el acuerdo te genera un problema, que no es la patria o la tumba pero es un problema porque golpean en tu perspectiva de acumulación", dijo el senador comunista en el streaming Dopamina.
Sin embargo, el diputado oficialista Carlos Varela (Asamblea Uruguay) celebró que los cambios presentados van en “en la dirección correcta” respecto a lo presentado en el diálogo social.
Ante estos cuestionamientos, desde el gobierno rápidamente remiten a la página 40 del documento final del Diálogo Social que establece que el resultado del proceso "no constituye un ámbito de definición de políticas públicas en sentido estricto, ni implica compromisos automáticos de implementación por parte del gobierno".
Sin embargo, en el PIT-CNT entienden que el Poder Ejecutivo no está respetando el acuerdo y la central sindical ya fijó un paro para el próximo 11 de agosto con este tema dentro de la plataforma de reivindicaciones.