La Fuerza Aérea Uruguaya realizó el pasado lunes una ceremonia por el 75.° aniversario del Escuadrón Aéreo N.° 2 (Caza), instancia en la que además marcó el cierre de ciclo del histórico avión Cessna A-37B “Dragonfly”, utilizado por la institución desde 1976.
La actividad se desarrolló en la Brigada Aérea II de Durazno y funcionó como despedida formal de una de las aeronaves de combate más emblemáticas de la Fuerza Aérea, próxima a alcanzar el final de su vida útil.
Casi medio siglo en la Fuerza Aérea Uruguaya
Los primeros Cessna A-37B “Dragonfly” llegaron a Uruguay el 31 de octubre de 1976 provenientes de Estados Unidos. Fabricados por Cessna Aircraft Company, estos aviones fueron diseñados para misiones de ataque al suelo, reconocimiento y caza ligero.
En Uruguay fueron utilizados principalmente para tareas de patrullaje territorial y entrenamiento de tripulaciones de combate en maniobras de defensa aérea.
La aeronave contaba con dos turbinas General Electric J85-17A, podía alcanzar velocidades de hasta 770 kilómetros por hora y tenía una autonomía aproximada de tres horas de vuelo.
Además, poseía ocho soportes subalares capaces de transportar bombas, cohetes o tanques de combustible adicionales y un cañón fijo calibre 7,62 milímetros en la nariz.
La flota operativa estaba compuesta por 12 unidades.
El reemplazo por los Super Tucano
La Fuerza Aérea informó que los Dragonfly serán reemplazados por aeronaves A-29 Super Tucano, recientemente adquiridas por Uruguay.
Estas nuevas unidades pasarán a integrar el Escuadrón Aéreo N.° 2 (Caza), creado el 8 de mayo de 1951 y con base en la Brigada Aérea II de Durazno.
Desde la institución señalaron que el escuadrón mantiene tripulaciones en alerta las 24 horas del día durante todo el año, a requerimiento del Centro de Operaciones Aéreas.
Cómo son los A-29 Super Tucano
Los A-29 Super Tucano, fabricados por Embraer, son aeronaves turbohélice diseñadas para ataque a tierra, apoyo aéreo cercano, entrenamiento de pilotos y misiones de contrainsurgencia.
Uruguay adquirió seis unidades y un simulador de última generación por US$ 100 millones durante el gobierno de Luis Lacalle Pou.
Los aviones cuentan con sistemas modernos de aviónica, capacidad para integrar armamento inteligente y equipos de identificación precisa de objetivos. Además, permitirán reemplazar a los históricos Dragonfly y actualizar el sistema de formación y entrenamiento de pilotos de la Fuerza Aérea Uruguaya.