Una mujer de 30 años que trabajaba para una empresa tercerizada que prestaba servicios en una sucursal del Banco República (BROU) de Artigas fue condenada por la Justicia luego de gestionar de forma irregular un préstamo de $ 120.000 a nombre de un cliente y transferir el dinero a una cuenta de terceros.
El caso, divulgado por la Jefatura de Policía de Artigas, salió a la luz cuando la víctima, al realizar trámites vinculados a sus haberes, detectó la existencia de un crédito bancario que nunca había solicitado.
Tras la denuncia, la Fiscalía coordinó una serie de actuaciones con la Policía para determinar cómo se había concretado la maniobra. Las diligencias incluyeron el rastreo de movimientos de dinero, la obtención de información bancaria y el análisis de documentación y registros de transacciones.
La investigación permitió establecer que el préstamo había sido gestionado y transferido el mismo día a una cuenta perteneciente a terceros.
Según informó la Policía, las pruebas recabadas durante la investigación permitieron esclarecer la maniobra y vincularla con una funcionaria que se desempeñaba en tareas de atención al público a través de una empresa tercerizada que prestaba servicios en la agencia bancaria.
Con los elementos reunidos, el caso fue puesto a consideración de la Justicia. Finalizadas las actuaciones en Fiscalía y las audiencias judiciales, el Juzgado Letrado de 4º Turno condenó a la mujer como autora penalmente responsable de un delito de fraude informático.
La pena impuesta fue de ocho meses de prisión, que serán sustituidos por un régimen de libertad a prueba.