El gobierno de Yamandú Orsi prevé otorgar la autorización a cuatro empresas para comenzar con tareas de exploración sísmica 3D en el mar territorial uruguayo, los primeros pasos en una nueva búsqueda de petróleo.
Se trata de APA, PGS, CGG y Searcher, las cuales firmaron –el período pasado– contratos con Ancap denominados “multicliente” para trabajar en los siete bloques que se habilitaron para la búsqueda. Los bloques fueron adjudicados a empresas petroleras (Chevron, Shell, Challenger, APA e YPF, entre otras), las cuales pagarán por la información recabada en la exploración sísmica para definir si dan nuevos pasos en la búsqueda mediante la realización de pozos.
Según supo El Observador por fuentes de Ambiente, la autorización se hará con restricciones debido a los impactos ambientales significativos que se estiman en las tareas. Una de ellas es que se exigirá parar las máquinas de los buques de exploración a 1.000 metros en vez de a 500 metros de la visualización de un ejemplar.
A su vez, en paralelo a las autorizaciones, el gobierno pretende decretar áreas marinas protegidas algunas zonas que forman parte de los bloques como las cabeceras de los cañones submarinos y los montículos de corales, los cuales pudieron ser visualizados recientemente en la expedición Uruguay sub200 realizada por científicos del CURE y la Udelar.
El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, anunció meses atrás que la meta es ampliar las áreas protegidas hasta alcanzar un 30% de la superficie marina bajo esta condición.
En 2022, la cartera designó como sitios de particular relevancia para su conservación siete lugares: el banco inglés; la isla e islote de lobos y el entorno sumergido; las restingas pez limón; el pozo de fango; la zona de moluscos; el área de cría permanente de merluza, y el margen continental y talud, incluyendo las cabeceras de cañones submarinos y los montículos de corales.
La resolución, firmada por Adrián Peña, estableció que los sitios debían ser tenidos “especialmente en cuenta” cuando se evaluaran autorizaciones ambientales.
Si bien las empresas pidieron las autorizaciones por separado, el gobierno decidió unir los trámites –e incluso algunas audiencias públicas– y dar las autorizaciones al mismo tiempo.
En octubre, en una respuesta a organizaciones sociales en la previa de la COP, la dirección nacional de Cambio Climático adelantó algunos argumentos generales. Mencionó que el país tenía “larga trayectoria en el cumplimiento de acuerdos” por lo que “en principio” preveían respetar “los contratos de exploración firmados” y que continuaran las actividades previstas. También comunicó que en caso de hallazgos de petróleo, la producción deberá “considerar el cumplimiento de las contribuciones determinadas a nivel nacional en el marco del Acuerdo de París”.
Con este documento y previendo que se dieran las autorizaciones, algunas organizaciones presentaron ante la Justicia una medida cautelar de no innovar porque entienden que la prospección sísmica y la exploración petrolera en el mar uruguayo pueden "dañar el océano y su biodiversidad".
El pozo de APA y la expectativa de YPF
Más allá de las campañas de exploración sísmica, la estadounidense Apache (APA) también avanza en las gestiones para realizar un pozo exploratorio dentro del bloque OFF-6.
Según supo El Observador, la empresa ya presentó la comunicación de proyecto ante Ambiente, el primero de los trámites para obtener la autorización y poder perforar en el segundo semestre del año que viene a profundidades de agua mayores a 2.000 metros.
En la documentación presentada, la petrolera estableció que pretende “evaluar el potencial petrolífero y determinar las características de las reservas potenciales de hidrocarburos en el sitio de perforación”.
La definición exacta del punto donde se realizará aún no fue tomada aunque será a unos 210 kilómetros de la costa uruguaya.
Las tareas serán realizadas mediante un buque de perforación de posicionamiento dinámico de aguas profundas que será asistido por cuatro embarcaciones de soporte. La campaña estimada será de 110 días, de los cuales 79 corresponden con la actividad de perforación, y el resto a las actividades de movilización e implantación. Se embarcarán unas doscientas personas como máximo.
El bloque en el que se realizará el pozo es el mismo que fue perforado en 2016 por Total y que no encontró acumulaciones de hidrocarburos. En ese entonces, la perforación constituyó un hito tecnológico por ser realizado en una zona con profundidad de 3.404 metros de columna de agua. A su vez, permitió caracterizar un cuerpo de arenisca de alta porosidad de aproximadamente 135 metros ubicado a más de 2.200 metros bajo el lecho marino.
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Además de los trámites en Ambiente, Apa comenzó las gestiones para tener una zona específica en el Puerto de Montevideo para la instalación de la infraestructura relacionada con la zona de almacenamiento de lodos de perforación y cemento, de acuerdo con resoluciones revisadas por El Observador.
A su vez, la petrolera estatal argentina YPF firmó un acuerdo con la italiana ENI para explorar conjuntamente el bloque 5. En el transcurso de 2026 decidirán si perforan un pozo. “Creo que la probabilidad de que avancemos con la perforación es alta", dijo esta semana el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, en el evento Energía Summit de El Observador. “Estamos buscando Namibia”, resumió.