“Nunca me imaginé que iba a ser una guerra ni que nadie iba a atacar a nadie”, así comienza el relato de Juan Ignacio Fiorenza, un uruguayo oriundo de Minas, que vivió una dramática experiencia en Catar a raíz del creciente conflicto en Medio Oriente.
Juan Ignacio había aceptado una propuesta de trabajo en setiembre 2025 que lo llevó a Doha, Catar, junto a un grupo de compatriotas. La oferta consistía en trabajar para una empresa americana, en calidad de personal tercerizado, para reparar vehículos y controlar niveles de calidad.
El minuano viajó con otros cinco uruguayos, oriundos de Juan Lacaze. "La verdad que estábamos trabajando excelente", distinguió. “El contacto me llegó gracias a dos colegas de Juan Lacaze (Colonia), y fue así como acepté la propuesta de trabajo en Arabia”, comentó Juan Ignacio.
"Nos fue bárbaro, estuvimos un tiempo ahí y después volví a mi casa totalmente contento y satisfecho del trabajo, eso fue en diciembre del 2025", recuerda Fiorenza, quien en ese momento desconocía que su vida estaba por dar un giro inesperado.
La guerra que "nunca imaginó"
El trabajo de los uruguayos en Doha había dejado buena impresión y a fines de enero los contactaron nuevamente para volver a tierras cataríes. "Yo la verdad no tenía idea de que estaba por llegar a ser una guerra ni que nadie iba a atacar a nadie, nunca me lo imaginé. La verdad no estaba al tanto, entonces aceptamos el trabajo", reconoció.
Sin embargo, el 28 de febrero de 2026 todo cambió cuando comenzaron a sonar las alertas. “Nos empezaron a llenar de alertas de que teníamos que irnos a resguardarnos, que había posibilidad de ataques a la ciudad”.
A pesar de que no se daban cuenta de la magnitud de la situación, tomaron las precauciones necesarias. “Igual tomamos todas las medidas y nos fuimos del trabajo rápido, llegamos al hotel y todavía no pasaba nada”.
Pero esa calma fue efímera. En cuestión de horas, “empezaron a caer misiles” y la situación se volvió insostenible. En ese momento, Juan Ignacio y su equipo comenzaron a contactar a la Embajada de Catar y la Cancillería Uruguaya.
Uruguayos en Doha - misiles
“Tuvimos contacto con el embajador Marcelo Gerona y César Suárez de Lima, de la Cancillería, quienes nos indicaron que debíamos mantenernos resguardados y no salir, ya que era peligroso”.
La embajada de Uruguay facilitó una visa de tránsito extraordinaria para poder salir del país de manera segura. “Al principio no parecía todo muy claro, pero en cuestión de un día o dos ya tenían todo gestionado, ya tenían los documentos para poder llegar a la frontera”, explicó Juan Ignacio. Fue entonces cuando la empresa y su jefe argentino se encargaron de organizar el transporte desde el hotel hasta Riad y el cruce hacia la frontera. "Los costos de los pasajes de avión y el traslado terrestre lo cubrió la empresa, la Embajada hizo el papel para poder cruzar la frontera", agradeció.
Después de la evacuación, Juan Ignacio y sus compañeros llegaron a El Cairo. “Estamos pasando unos días de descanso, para bajar los ánimos en un lugar seguro, y estamos evaluando qué vuelo tomar para regresar a Sudamérica”, señala.
Sin embargo, no todos los uruguayos han tenido la misma suerte. Juan Ignacio menciona que varios compatriotas, además de ciudadanos de México y al menos diez brasileños, aún permanecen atrapados sin respuesta de sus respectivas embajadas. “Hay personas trancadas que no está bueno para nada”, lamenta, refiriéndose a aquellos que aún esperan poder salir de la zona de conflicto.
Además de los uruguayos, hay argentinos y brasileños en una situación similar, sin respuestas claras de sus gobiernos. “La Embajada de Uruguay en Arabia fue de gran ayuda, nos prestaron hasta su casa si la necesitábamos”, agradece Juan Ignacio, quien reconoce el apoyo recibido, tanto de la empresa como de las autoridades diplomáticas uruguayas y cataríes.
La Embajada de Qatar, la de Arabia Saudita, con la ayuda de María Ximena Álvarez, cónsul de Uruguay en Arabia, y la empresa contratista fueron claves en el proceso de evacuación. “Gracias a ellos pudimos cruzar la frontera y llegar a un lugar seguro”, finaliza Juan Ignacio, expresando su agradecimiento por el trabajo incansable de los diplomáticos para garantizar la seguridad y la evacuación de los compatriotas en tiempos de crisis.
Las vías de contacto para solicitar asistencia
El Ministerio de Relaciones Exteriores informó este jueves que varios uruguayos lograron salir del foco de conflicto en Medio Oriente, mientras que otros tienen reprogramados sus itinerarios de vuelo. La Cancillería trabaja junto con las agencias de viajes locales para coordinar la reprogramación de los vuelos de quienes enfrentan inconvenientes de conectividad aérea.
Las autoridades realizan un monitoreo constante sobre la seguridad de los uruguayos en la región y mantienen comunicación permanente con las embajadas y consulados de Uruguay en los países afectados para brindar asistencia a los compatriotas. Para aquellos que necesiten ayuda, la Cancillería ha habilitado un canal de contacto las 24 horas a través del correo electrónico: [email protected] o a los teléfonos de emergencia 098 274 616 y 098 051 052.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/CancilleriaUy/status/2029644745052422404&partner=&hide_thread=false