En medio de un escenario preocupante en el que las encuestas no cesan de marcar una baja popularidad del gobierno de Yamandú Orsi, el Frente Amplio redactó una guía para que sus dirigentes, en el marco de las giras "El FA te escucha" por Montevideo, transmitan tranquilidad a su militancia para que pueda procesar sus "dolores", para que utilicen argumentos históricos de la izquierda, remarquen el comportamiento fallido de la oposición y recuerden la que, consideran, es una herencia maldita dejada por la administración de Luis Lacalle Pou.
En el instructivo interno al que tuvo acceso El Observador, se reconoce que existen dudas y descontento tanto en la sociedad como en el propio votante frenteamplista con la gestión de Orsi, pero señalan que hay margen para cambiar la pisada. "El objetivo es aproximarnos a un diagnóstico de situación de nuestra fuerza política: sus necesidades, fortalezas, dolores y debilidades como organización. Asumimos con autocrítica los períodos de alejamiento y consolidamos este reencuentro de cercanía como un principio ético inalterable. Somos conscientes de que en la sociedad existen diferencias y dudas sobre algunas de las acciones de nuestro Gobierno, que se reflejan en buena parte de nuestros votantes, nuestra militancia y en el estado de la opinión pública. En esa dirección, es imprescindible profundizar el vínculo entre nuestra fuerza política y los compañeros y compañeras que se desempeñan en el Gobierno nacional para identificar los nudos que explican estas situaciones de descontento y trabajando para mejorar el intercambio y la escucha", advierte el documento desde el principio.
Una de las piezas clave del relato que los dirigentes deben bajar en cada reunión refiere a la situación económica heredada, con el objetivo de justificar las restricciones financieras de la actual administración y la complejidad de gobernar con esas carencias. Y detalla con números lo que consideran fue una mala gestión histórica. "En nuestro país las consecuencias del endeudamiento generado por la mala gestión de Lacalle exigen a nuestra fuerza política un equilibrio complejo entre audacia y responsabilidad. La administración de Lacalle Pou dejó el déficit más grande de la historia post dictadura con deudas "extra" no contabilizadas. Por ejemplo: 144 millones de dólares al consorcio responsable del Ferrocarril Central; la postergación de cuentas que debieron pagarse en 2024 por un total de 360 millones de dólares (160 millones de dólares en el MTOP, 100 millones en ASSE y 100 millones en otras partes del Estado); el adelanto de impuestos de las empresas públicas cobrando en 2024 lo que se hubiera recaudado en 2025 (UTE adelantó 44 millones de dólares y ANCAP 30 millones)", dice el documento.
Antimperialismo y Rendición de Cuentas
Para mantener cohesionada a la militancia más orgánica -esa que suele mirar con lupa la moderación de la gestión de Orsi y le pide más izquierda- el documento incluye párrafos que refieren a posturas históricas del FA en su mirada internacional. Así, se refiere al "genocidio en Gaza", al "bloqueo contra el pueblo cubano", a la "amenaza militar impuesta por Donald Trump", y avisa que el FA refirma su compromiso con los "principios antiimperialistas".
Luego se le propone a los dirigentes que resalten la decisión de la oposición blanca, colorada e independiente de votar en contra la Rendición de Cuentas: "La mayoría de las cosas que ellos van a impedir que sucedan si logran su objetivo de no votar la Rendición de Cuentas las podremos resolver a través de otras normas; sin embargo, hay una que no vamos a poder resolver y que es lo más grave desde el punto de vista social: las transferencias a las infancias. Las transferencias a las infancias solo se pueden aprobar en una ley presupuestal; no se pueden aprobar por decreto. Esto tenemos que saberlo y remarcar que están castigando a los más pobres con una decisión política que persigue únicamente un efecto electoral". Señalan además que la militancia debe saber que "transferir esa responsabilidad a Cabildo Abierto es, en realidad, una gran irresponsabilidad política y una forma de tratar de enjuagar ante la sociedad el enorme error político que cometieron".
Además, la guía dice que es necesario transmitir que en el año y medio que lleva de gestión, la administración frenteamplista alcanzó varios objetivos planteados durante su rol opositor. A saber: "la convocatoria a un diálogo social sobre la protección social; el restablecimiento de los aumentos diferenciados para las jubilaciones mínimas, sin descuentos; la recuperación y el crecimiento del salario real de las y los trabajadores; y el reconocimiento de la necesidad de avanzar en la consolidación del Sistema Nacional Integrado de Cuidados, promoviendo la reducción y la redistribución de las tareas de cuidado y su financiamiento; el fortalecimiento de las políticas públicas que atienden a las personas en situación de discapacidad. Un plan de seguridad pública construido con los más amplios aportes y una visión de largo plazo".
"Ofensiva política"
El documento señala, incorporando asuntos que le importan a cierta izquierda militante, que "frente al formidable despliegue de recursos económicos y comunicativos" que enfrenta el gobierno, se le debe responder de forma organizada reivindicando "el rol insustituible de los Comités de Base, de las Coordinadoras, Zonales y de las Departamentales, impulsando con fuerza y modestia la incorporación de las nuevas generaciones, de las agendas ambientales, de género y disidencias"
Por último, se convoca a la militancia a dar la pelea ante la complicada circunstancia que enfrenta el gobierno. "Exhortamos a toda nuestra militancia a mantener la ofensiva política en el debate cotidiano, utilizando todas las herramientas de comunicación popular para contraponer con claridad y argumentos los dos proyectos de país que hoy se disputan el futuro, para corregir con modestia, protagonismo popular y escucha todos los errores en los que podamos incurrir en nuestro camino hacia la pública felicidad".