1 de mayo de 2026 5:00 hs

Una decisión de gobierno en Italia terminó sacudiendo los escritorios de oficinas públicas de Uruguay, y ahora el Ministerio del Interior, la Fiscalía y el INAU revisan con lupa todas las decisiones que tomaron y que llevaron, nada menos, que a darle la llave para el indulto a una mujer condenada por inducción a la prostitución.

La mujer en cuestión es Nicole Minetti, exasesora del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi y actual pareja del magnate radicado en Punta del Este Giuseppe Cipriani. Minetti había sido condenada por la Justicia italiana en 2019 a casi tres años de cárcel por inducir a la prostitución en su país en las fiestas de Berlusconi. En febrero de este año, el presidente de Italia Sergio Mattarella le dio a la mujer el indulto por motivos humanitarios, una de las tres condiciones por las que el presidente puede eliminar una condena.

El Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) y la Justicia uruguaya le dieron la coartada del indulto, al concederle la adopción de un niño que estaba bajo tutela estatal y presentaba severos problemas de salud.

Más noticias

El inicio del vínculo entre la pareja italiana y el niño uruguayo tiene su punto de partida en 2019, cuando Cipriani y Minetti empezaron a colaborar con el hogar infantil de Maldonado, visitando a los niños y recibiéndolos en su chacra Gin Tonic de Punta del Este.

Entre todos los niños que los visitaban, estaba él: el más débil, el más solo, el que más necesitaba.

Su historia había empezado unos años antes, en el Hospital de Maldonado, cuando su madre lo dio a luz sin un solo control prenatal y con un constante historial de consumo de cocaína y marihuana. Ella era trabajadora sexual y había estado presa por intento de homicidio contra un violador, según consta en la historia clínica a la que tuvo acceso El Observador. Su padre biológico estaba preso.

Como consecuencia de la falta de cuidados y el consumo de drogas durante el embarazo, el niño nació con una patología congénita que le fue haciendo sus primeros años todavía más complicados: problemas respiratorios, problemas de incontinencia, problemas de movilidad.

Como no tenía ningún familiar biológico que se interesara por él —no conoció a su madre, ni a su padre, ni a nadie más— por orden judicial quedó bajo el amparo del INAU en un centro de protección de 24 horas, a la espera de que una familia del Registro Único de Adoptantes lo eligiera.

La sentencia judicial de adopción —consignada en parte por Búsqueda este jueves y a la que también tuvo acceso El Observador— da cuenta de testimonios que contaban que el niño sufría —"se frustraba"— al ver que otros se iban en adopción mientras él se quedaba esperando que alguien se interesara por él.

Entonces, Nicole Minetti y Giuseppe Cipriani empezaron a darle especial atención.

Dos familias en disputa

Minetti y Cipriani no eran los únicos que estaban interesados en adoptarlo. El periodista de Maldonado Marcelo Umpiérrez entrevistó a Julio y a Ladys y su testimonio fue divulgado en Telenoche. La pareja contó que había generado un vínculo con el niño a partir de que la mujer trabajaba en el mismo centro del INAU a través de un servicio tercerizado. Cuando quiso empezar el proceso de adopción, le pidieron que dejara de trabajar allí, por lo que dejó ese trabajo y pudo llevarse al niño a su casa en varias oportunidades. Incluso, el hombre dijo tener videos que demuestran que el niño pasó su primer cumpleaños con ellos.

Pero, de repente, el proceso de adopción se trancó, y al tiempo les informaron por teléfono desde el INAU que el niño había sido adoptado por una familia extranjera.

El Observador constató que esta familia forma parte de los expedientes del INAU vinculados al niño y que tenían una valoración técnica positiva. Nada impedía, hasta entonces, que la familia pudiera avanzar en el proceso de adopción.

Sin embargo, sí hubo notificaciones contrarias a avanzar con la adopción para el caso de la pareja Minetti-Cipriani. El punto en discusión era, justamente, su condena en Italia por incitación a la prostitución. El director de la división Adopciones de entonces, Darío Moreira —recientemente desplazado a otra área del INAU— había considerado que no debía continuarse con la valoración de la familia italiana, dado su antecedente penal en Italia.

A partir de esto, los abogados Santiago Martínez y Lucía Lorente presentaron escrito en el que argumentaban desde el punto de vista legal por qué el delito imputado en Italia a Minetti no debía ser considerado en Uruguay, dado que en este país la prostitución era un trabajo habilitado. Además, se hacían consideraciones con respecto a la otra familia interesada en la adopción y por qué la familia italiana era la mejor opción para el niño.

A partir de este informe, la directora del departamento, Valeria Caraballo —de quien dependía Moreira y que reportaba directamente al directorio— valoró que el hombre oriundo de Maldonado también tenía una denuncia por violencia doméstica radicada por una expareja. Esa denuncia, sin embargo, no está adjunta en el expediente y tampoco hay actuaciones posteriores registradas en el Ministerio del Interior con respecto a ella. El hombre había entregado su certificado de buena conducta para poder avanzar en la adopción.

Así, el INAU consideró que las dos familias estaban en situaciones a revisar.

Estas son las alertas centrales en el proceso de adopción por los que el INAU define por estas horas avanzar en una investigación administrativa: bajo qué procedimientos la familia italiana empezó a vincularse con el niño, por qué fue dejada de lado la familia uruguaya en el proceso de adopción y por qué se avanzó con la familia italiana teniendo una condena por incitación a la prostitución.

Nicole Minetti
Nicole Minetti en 2010.

Nicole Minetti en 2010.

El niño les dice “mamá y papá”

Más allá de lo que pasaba en los procedimientos internos, el niño seguía estrechando su vínculo con la pareja Minetti-Cipriani. En marzo de 2020 la familia italiana presentó un recurso de amparo para llevárselo a pasar un verano con ellos a la chacra de Punta del Este, una decisión que, si bien tuvo informes reticentes desde el INAU, la Justicia decidió conceder. El tiempo de permanencia se extendió en régimen de licencia sin plazo, y en abril de 2021 la pareja logró la tenencia administrativa del niño, después de ser calificados como familia adoptante, con seguimiento técnico desde el INAU. Fueron seleccionados en régimen de excepción, un mecanismo habilitado en la ley de urgente consideración de 2020, que permite a familias postulantes a la adopción a saltarse el orden de prelación del Registro Único de Adoptantes cuando el niño presenta problemas de discapacidad o características que hacen difícil su integración a una familia por el régimen ordinario.

Así, la familia empezó a hacerse cargo de su educación y de su salud, y fue atendido en los mejores servicios privados de Punta del Este, según consta en la documentación en poder de El Observador.

Meses después, a punto de cumplir los cuatro años, el niño viajó con la familia a Estados Unidos para realizarse una cirugía que le permitiría “liberar la médula espinal y realizar una extirpación parcial de un lipoma complejo de la médula espinal”. Según informes previos firmados por neurocirujanos tanto de Uruguay como de Estados Unidos, la intervención debía hacerse de manera urgente para evitar secuelas irreversibles en su movilidad. A partir de la intervención, la calidad de vida del niño mejoró, a juzgar por los certificados elaborados por el Hospital de Niños de Boston, con fecha de diciembre de 2025.

La sentencia judicial que le dio la adopción definitiva a la familia Minetti-Cipriani recoge solo testimonios favorables a la integración del niño.

Describe que “los actores en carácter de voluntarios concurrían a INAU a colaborar, e incluso se coordinaba para que los niños asistieran a su hogar para aprovechar las instalaciones con esparcimiento y juegos. Con el tiempo se creó un vínculo afectivo especial con el niño, de profundo amor; y él se relacionó con ellos de una manera sensible, de respaldo y sustento emocional”. En uno de los informes elevados por el INAU que recoge la sentencia dice que el niño preguntaba por ellos y pedía para verlos, y del mismo modo lo hacía la pareja Minetti-Cipriani.

La sentencia describe que el niño contaba con habitación y baño privado, que las condiciones habitacionales eran acordes y que con la familia italiana recibía “afecto y contención”. Dice que los llamaba "mamá y papá".

A partir de estos informes que remarcan que la familia biológica nunca apareció después del nacimiento del bebé en 2017, y que un alejamiento de la pareja italiana vulneraría sus derechos, en función de lo que él mismo expresó a los técnicos del INAU, la jueza Grecia Gonzálvez les dio la adopción definitiva el 15 de febrero de 2023.

La madre biológica del niño está desaparecida desde febrero, aunque la alerta en el Ministerio del Interior se encendió en abril después de la denuncia de un allegado. En 2024, Mercedes Nieto, la abogada que defendía de oficio al niño en el juicio por la adopción, apareció muerta junto a su pareja en su casa de veraneo en Sierras de Garzón. Las dos pericias de Bomberos determinaron que fue accidental, aunque una pericia pedida por la familia de las víctimas abría la hipótesis de un incendio intencional provocado por un tercero. De la sentencia de adopción de 2023 no surge ningún comentario de Nieto con respecto al proceso de adopción.

El Observador informó el miércoles que Uruguay recibió un pedido de información de Italia, a través de Interpol, que derivó en que el Ministerio del Interior, Fiscalía, la Justicia y el INAU empezaran a revisar todos los procesos que involucraron a la pareja italiana en Uruguay.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos