30 de septiembre de 2026 11:20 hs

El Ministerio del Interior tiene identificadas 137 estructuras criminales activas en Uruguay y más de 2.700 personas registradas como integrantes de organizaciones, grupos, bandas o clanes familiares, según informó la cartera durante una comparecencia ante la Comisión Especial de Seguridad Pública y Convivencia del Senado.

La información fue presentada este martes por autoridades del ministerio, encabezadas por el ministro Carlos Negro, en una extensa comparecencia convocada para analizar la situación de los homicidios, el uso de armas de fuego y otros episodios vinculados a la seguridad pública.

El diagnóstico presentado por la Policía apunta a una fuerte incidencia de las disputas entre organizaciones delictivas en la violencia letal. Según explicó la directora general de Información e Inteligencia Policial, Ana Sosa, el 58% de los homicidios recientes se origina en conflictos entre grupos criminales, especialmente por disputas territoriales de mercados ilícitos y por la resolución violenta de deudas o traiciones internas.

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La jerarca sostuvo que estos episodios no son hechos aislados, sino que en muchos casos forman parte de ciclos de venganzas y represalias que se extienden durante años. Cada homicidio, según el análisis policial, puede generar nuevas tensiones y respuestas violentas entre los grupos enfrentados. Como ejemplo, Interior identificó un conflicto entre grupos de Villa Española, Cerro Norte, Casabó, La Paloma, Lavalleja y Peñarol.

Las 137 estructuras criminales activas que tiene identificadas Interior

La versión taquigráfica, a la que accedió El Observador, arroja datos que emergen del Sistema Nacional de Registro y Análisis de Estructuras Criminales, una base creada para sistematizar la información sobre los grupos delictivos que operan en Uruguay.

El registro comenzó a desarrollarse en 2024 para identificar estructuras relacionadas con el narcotráfico y durante 2025 evolucionó hacia un nuevo sistema con criterios comunes para identificar, clasificar y registrar las diferentes estructuras criminales y facilitar el intercambio de información entre organismos nacionales e internacionales.

Para la Policía, una “estructura criminal” es cualquier organización integrada por tres o más personas que mantengan algún grado de coordinación, permanencia y distribución de funciones para cometer delitos y obtener beneficios económicos, materiales, territoriales o de otra naturaleza.

A partir de esa definición, Interior estableció diferentes categorías según el grado de organización, permanencia, complejidad y capacidad operativa de cada estructura.

La categoría más compleja es la “organización criminal”. Según la definición policial, se trata de estructuras con varias personas que actúan de forma permanente, cuentan con jerarquías definidas, división de funciones y planificación, y tienen capacidad para cometer delitos graves de forma sistemática.

Por debajo aparecen los “grupos criminales”, que tienen una organización más básica pero mantienen cierta estabilidad, y las “bandas criminales”, caracterizadas por una menor organización y una permanencia limitada.

Interior creó además la categoría de “clan familiar”, definida como una estructura cuyos integrantes tienen vínculos de parentesco o afinidad y utilizan esas relaciones como elementos de confianza, continuidad y protección para desarrollar actividades ilícitas.

A esas categorías se suma la denominada “red criminal”, que puede estar integrada por personas, grupos u organizaciones que cooperan entre sí para facilitar actividades ilícitas, aunque no necesariamente respondan a una única jerarquía.

La Policía también incorporó dentro de este sistema las estructuras relacionadas con la violencia en el deporte, a las que clasifica como “barras bravas”.

En total, la base tiene registradas más de 2.700 personas vinculadas a estas estructuras. Interior contabiliza actualmente 137 estructuras activas, mientras que otras 32 figuran como inactivas y reúnen a unas 600 personas.

Sicariato, rastreo de víctimas y violencia para ingresar a las organizaciones

El análisis policial también detectó una mayor complejidad en las formas de actuar de algunas estructuras criminales, particularmente en torno al mercado de drogas.

Según Interior, existen organizaciones que utilizan estrategias de inteligencia y planificación para robar cargamentos o apoderarse de puntos de acopio y venta de drogas pertenecientes a otros grupos.

La Policía detectó además el uso de tecnología de rastreo para seguir a potenciales víctimas hasta concretar ataques, así como la presencia de sicariato o “muerte encomendada”.

Otro de los elementos señalados fue la utilización de la violencia letal como mecanismo de iniciación para ingresar a una organización criminal.

Una veintena de estructuras “neutralizadas” y casi 700 formalizados o condenados

Interior informó además sobre los resultados de las operaciones realizadas contra estas organizaciones.

La Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional llevó adelante intervenciones en Marconi, Cerro, Villa Española, La Teja, Cruz de Carrasco, Flor de Maroñas, Punta de Rieles y Jardines del Hipódromo, entre otros barrios.

Según la Policía, durante ese período fueron “desactivadas y/o neutralizadas” 22 estructuras criminales.

Las operaciones implicaron 870 allanamientos y 695 personas formalizadas o condenadas, además de 49 menores sometidos a procesos infraccionales. También fueron incautadas 418 armas de fuego, más de 66.000 cartuchos y unos 240 kilos de drogas.

La Jefatura de Policía de Montevideo, por su parte, informó otros 591 allanamientos y la incautación de más de 1.300 armas.

Las operaciones se extendieron además a departamentos como Canelones, Durazno, Maldonado y Paysandú. Interior mencionó, entre otros procedimientos, las operaciones Anfisbena, en Colonia, y Jacobo, en Maldonado. En cuatro departamentos se incautaron más de 358 armas y 6.000 cartuchos.

Primer semestre de 2026, el más alto desde 2018

El escenario fue presentado en medio de un aumento de los homicidios. Según los datos de Interior, el primer semestre de 2026 fue el de mayor cantidad de homicidios desde 2018, si se comparan los primeros seis meses de cada año.

El crecimiento estuvo concentrado principalmente en Montevideo y Canelones, mientras que en el resto del país se registró una baja.

Negro reconoció el deterioro de los indicadores, aunque sostuvo que un semestre no permite proyectar qué ocurrirá al cierre del año. “No vinimos a minimizar las cifras”, afirmó el ministro, quien señaló que Uruguay arrastra desde 2018 tasas superiores a los diez homicidios cada 100.000 habitantes.

Más armas automáticas en los homicidios

Otro fenómeno que preocupa a Interior es el crecimiento del uso de armas automáticas o pistolas modificadas para disparar en ráfaga.

Negro señaló que los homicidios en los que existe evidencia de utilización de armas modificadas pasaron de 14 a 26 respecto al año pasado, y mencionó específicamente pistolas Glock alteradas para convertirlas de semiautomáticas a automáticas.

El Área de Estadística y Criminología Aplicada indicó que el fenómeno se observa especialmente en Montevideo y Canelones y que este tipo de armas aparece principalmente en homicidios relacionados con el narcotráfico y los conflictos criminales.

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