El senador del Partido Nacional, Rodrigo Blás, consideró que la respuesta que entregó este jueves el canciller Mario Lubetkin por sus viajes a Italia fue "incompleta" y que persisten las "mismas dudas" que antes respecto a la financiación de las visitas y a la agenda oficial en cada una de ellas.
"Trajo en mano la respuesta a los pedidos de informe que hicimos. Es una respuesta incompleta, que mantiene las mismas dudas y aclara muy poco más de lo que ya la prensa manejaba. Eso nos obliga a pedir una ampliación de esa respuesta. Sí quedan claras interrogantes que teníamos desde el principio y que quedan confirmadas", sostuvo el senador en una rueda de prensa. Lubetkin compareció este jueves en la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado a instancias de Blás.
Sobre esas "interrogantes" que a su juicio quedan "confirmadas", Blás incluyó 15 días en Roma "sin agenda oficial", dentro de un total de 48 días en los que el canciller estuvo de visita en Italia, país en el que residió durante varios años antes de ser designado ministro.
El semanario Búsqueda informó en junio que, desde que asumió, Lubetkin pasó 160 días en el exterior, de los cuales 48 corresponden a Italia. Por sus viajes recibió US$ 90.419 de viáticos y reintegró US$ 36.397. Semanas después, ya en agosto, informó que había pasado algunos períodos dentro de su estadía en Italia con agenda oficial vacía, en algunos casos por cuatro jornadas consecutivas seguidas sin actividades registradas. O actividades concentradas en un mismo día, dentro de una visita con cinco días de extensión.
Blás consideró que de esos 15 días sin actividad oficial, el canciller podría "tener alguna excusa" para "cuatro o cinco". "Los otros realmente no tienen excusa. Roma es un pasaje permanente en la vida del canciller sin actividad aparente", dijo el senador blanco.
Agregó que hay "tres pasajes internos" desde distintos lugares hacia Roma que no está claro quién pagó. "Si los pagó el Estado, estamos ante un hecho grave", consideró Blás.
El legislador dijo que ahora se darán "una pausa" para pedir nuevas respuestas al canciller, de forma tal de no "avanzar sobre supuestos".
"Las preguntas nuevas van por escrito y, después de eso, él decidirá si él viene a la comisión o, si no, tendrá que venir a sala", adelantó Blás.
Lubetkin: algunas actividades son "reservadas"
El canciller, por su parte, consideró que ha actuado con "transparencia" y que así se mantendrá si surgen nuevas preguntas.
Insistió en que devolvió más del 40% de los viáticos recibidos y explicó los motivos por los cuales Italia fue un destino recurrente en su agenda. Por un lado, debido a las negociaciones para concretar la visita del papa León XIV, pero también por el acuerdo de la Unión Europea y el Mercosur, que tenía en Italia a un país que todavía no había garantizado su apoyo.
"Desarrollamos un conjunto de negociaciones bien importantes con un país que no había decidido si iba a apoyar o no el acuerdo Unión Europea Mercosur y que fue decisivo. No se olviden que hicimos una reunión del Mercosur en diciembre en Iguazú y la Unión Europea no vino para la firma (...) Mi experiencia y mi vida en Italia por tantos años me permitía articular con las autoridades italianas una negociación de diferente tipo", defendió el canciller.
Consultado sobre la razón por la cual existieron días sin agenda oficial, Lubetkin dijo que no toda la agenda se hace pública porque algunas discusiones son reservadas.
"Hay una agenda, que es la agenda de resultados y hay una agenda de trabajo diario que ni en Italia ni en ningún país la hacemos pública fruto de lo delicado de mucho de la discusiones", respondió.
Preguntado por las declaraciones de Blás, Lubetkin dijo que el senador blanco debe "estudiar el informe" porque lo respondido "es bien claro".
"Ni en Italia ni en otro país nosotros damos a entender el 100% de la agenda porque no todos los encuentros son públicos y, sobre todo, porque en ese período estamos concentrados en la negociación y hay muchos aspectos que no tenían un carácter público, sino reservado", apuntó el ministro.
También dijo que "no hay tiempo libre para nadie" que cumpla funciones como las de un canciller. "Aunque estemos físicamente en Italia, Alemania o Bélgica, estamos acá cumpliendo nuestras funciones".