La Fiscalía pidió una condena de 20 años de penitenciaría para el padre de Jonathan Correa, el adolescente de 15 años asesinado en marzo en Flor de Maroñas, por reiterados delitos de violencia doméstica y un homicidio especialmente agravado.
Según informó El País, la acusación fiscal reconstruyó lo ocurrido durante la noche del 5 de marzo y sostuvo que, después de golpear al adolescente hasta provocarle la muerte, el hombre arrojó el cuerpo a una cuneta y acomodó su cama para intentar simular que seguía durmiendo.
En la última audiencia, el juez aceptó que el caso se tramite mediante un proceso simplificado, tuvo por formulada la acusación y dio un plazo de diez días a la defensa para responder. Todavía no hay sentencia.
La reconstrucción del crimen que hizo Fiscalía
El cuerpo de Jonathan fue encontrado durante la madrugada del 6 de marzo en Flor de Maroñas, el barrio en el que vivía y estudiaba. La investigación está a cargo de la Fiscalía de Homicidios de 1er Turno, encabezada por Sabrina Flores.
De acuerdo con la acusación, el adolescente era víctima de episodios de violencia sistemática que le dejaban moretones y cicatrices en diferentes partes del cuerpo.
La noche anterior al hallazgo del cuerpo, su padre tomó un cable y lo golpeó de forma "reiterada y violenta", según consignó El País. La pareja del acusado y su hija menor intentaron detener la agresión, pero no lo consiguieron. Luego, el hombre mandó al adolescente a acostarse.
“La paliza fue de tal entidad que le provocó la muerte”, sostuvo Fiscalía. Según la reconstrucción fiscal, cuando el hombre advirtió que Jonathan había muerto, tomó el cuerpo y lo arrojó a una cuneta, donde también dejó su calzado. Además, acomodó la cama con almohadas y sábanas para disimular que el adolescente ya no estaba allí.
Sobre las 2:30 de la madrugada, la madre de Jonathan advirtió que la puerta de la vivienda estaba abierta. Cuando se acercó a la cama, que estaba cubierta con frazadas, descubrió que su hijo no estaba.
La mujer salió y vio regresar a su pareja. Después de buscar al adolescente sin encontrarlo, le pidió ayuda. El hombre aceptó participar de la búsqueda y posteriormente regresó diciendo que lo había encontrado "en una zanja".
Los testimonios incorporados por Fiscalía
Fiscalía cuenta con declaraciones de la madre, familiares y vecinos sobre las agresiones que, según la investigación, sufrían tanto Jonathan como su madre.
Entre esos testimonios está el de un vecino que aseguró haber escuchado al acusado decir: “Lo maté, lo maté”. Al salir, según declaró, vio al hombre con su hijo en brazos.
La acusación también incorporó testimonios sobre amenazas de muerte contra Jonathan y prueba pericial relacionada con las lesiones que presentaba.
En la audiencia surgió además una cuestión respecto al vínculo entre el acusado y el adolescente. El hombre no había reconocido legalmente a Jonathan, aunque Fiscalía sostuvo que durante toda su vida había sido tratado como su hijo. El juez solicitó testigos para acreditar ese vínculo, por lo que deberá celebrarse una nueva audiencia.
Las denuncias anteriores al homicidio
El caso también derivó en investigaciones sobre la respuesta institucional a las denuncias realizadas antes del crimen.
La madre de Jonathan había denunciado al hombre en 2023 y 2024, mientras que en noviembre de 2025 la UTU alertó sobre lesiones que presentaba el adolescente.
Un informe del Ministerio del Interior detectó actuaciones incumplidas, falta de supervisión y errores en el registro de esa última denuncia, según informó el consignado medio.
En junio, la Suprema Corte de Justicia comunicó que había iniciado un sumario a la jueza Rossana Re Fraschini por su actuación ante las denuncias previas. La presidenta de la corporación explicó entonces que el procedimiento buscaba determinar si existieron irregularidades que ameritaran una sanción.