Las familias de los tres jóvenes que murieron en el siniestro de tránsito ocurrido el pasado 9 de julio en Ruta 6 buscarán impedir este miércoles que la Justicia homologue un acuerdo entre la Fiscalía y el conductor imputado, quien manejaba con 2,24 gramos de alcohol por litro de sangre, carecía de libreta de conducir y cruzó un semáforo en rojo antes del choque.
La audiencia está prevista para las 14:00 en el Juzgado de Toledo y se espera que familiares y allegados de las víctimas se concentren en el lugar, según informó a El Observador el abogado Rafael Silva, representante de una de las familias.
Silva adelantó que la Fiscalía buscará la homologación de un acuerdo con el imputado por un delito a título de culpa. La representación de la familia, en cambio, pretende que el juez rechace ese acuerdo y sostiene que la conducta debe ser analizada como homicidio a título de dolo eventual.
"Hoy, 14 horas, audiencia en Toledo. La fiscalía irá por homologar un acuerdo voluntario a título de culpa en relación a la muerte de los tres jóvenes y nosotros iremos con el objetivo de destruir ese acuerdo, de que no se homologue y que el juez entienda que es totalmente ilegal, porque acá hay un accionar del imputado que, sin lugar a dudas, fue cometido y debe ser calificado a título de dolo eventual", afirmó Silva.
La discusión entre homicidio culpable y dolo eventual
El conductor, de 56 años, fue formalizado en julio por la presunta comisión de un delito complejo de homicidio culpable con resultado de muerte de tres personas, en concurso formal con un delito de omisión de asistencia, en calidad de autor.
Sin embargo, Silva sostiene que las circunstancias previas al choque permiten discutir una calificación jurídica más grave.
El abogado recordó que el hombre conducía con 2,24 gramos de alcohol por litro de sangre, no tenía libreta de conducir y tampoco contaba con seguro. Meses antes del siniestro, además, le habían retirado la licencia luego de ser detectado conduciendo alcoholizado.
A juicio de Silva, esas circunstancias son relevantes para sostener la existencia de dolo eventual, una figura que supone que una persona, aun sin buscar directamente el resultado, actúa pese a representarse la posibilidad de que este ocurra.
"Un hombre que iba alcoholizado con 2,24. Un hombre que iba sin libreta de conducir, sin seguro. Que en la base de su accionar ya hay conciencia y voluntad porque la persona que sale a la calle alcoholizada y sin libreta ya sabe que es probable que pueda tener un siniestro de tránsito", afirmó.
El choque en el que murieron tres jóvenes
El siniestro ocurrió durante la noche del 9 de julio en el kilómetro 24,800 de Ruta 6, en Toledo. Según la reconstrucción realizada durante la investigación, el imputado conducía un Chevrolet Monza y cruzó un semáforo en rojo. En ese momento se atravesó delante del Suzuki Swift en el que viajaban tres jóvenes de 20, 25 y 28 años.
El conductor del Swift intentó evitar el impacto, pero el vehículo terminó atravesando el cantero central e invadió la senda contraria, donde fue embestido por un ómnibus de la empresa COTMI. Los tres ocupantes del automóvil murieron en el lugar.
Tras el choque, el conductor del Monza abandonó el lugar y aproximadamente una hora y media después se presentó en una dependencia policial. La defensa sostuvo durante la audiencia de formalización que el hombre estaba en estado de shock y que su hijo lo había retirado de la escena.
La Fiscalía, por el contrario, sostuvo que se había fugado sin asistir a las víctimas. "Se fugó del lugar, no prestando asistencia. No sabía si las personas continuaban con vida o no", había afirmado la fiscal Nancy Granja.
Una de las tres víctimas fue Adrián Vaglino, de 25 años, quien apenas 24 horas antes del siniestro había inaugurado la barbería con la que soñaba.
El joven había trabajado en la construcción, como florista y descargando mercadería, mientras se formaba como peluquero y barbero. También construía su casa y soñaba con formar una familia.
"Él tenía muchos, muchos sueños. Uno de ellos era tener su propia barbería. Y lo logró. Hacía 24 horas que lo había logrado", contó su hermana Karina a El Observador.
Entre los proyectos que quedaron truncos estaba el de tener hijos. "Él no pudo ser papá como él quería, como él merecía", lamentó su hermana.
El conductor cumple arresto domiciliario
En la audiencia de formalización del 10 de julio, la Fiscalía había solicitado 180 días de prisión preventiva, pero el juez rechazó el pedido al considerar que no existían elementos suficientes para acreditar un riesgo de fuga.
"La prisión preventiva es de última aplicación (...) existen otras herramientas procesales que pueden auxiliar a la posibilidad de una posible fuga", sostuvo entonces el magistrado.
En su lugar, dispuso arresto domiciliario total durante 180 días y monitoreo mediante tobillera electrónica.
El juez valoró que el imputado tenía domicilio conocido, empleo estable como funcionario municipal, familia constituida e hijos a cargo, además de haberse presentado voluntariamente ante la Policía. "No surgen suficientemente elementos de convicción para presumir que intentará fugarse", concluyó.
Silva cuestionó desde entonces la decisión y también que la Fiscalía no apelara el rechazo de la prisión preventiva, al considerar que el caso debía ser revisado por un Tribunal de Apelaciones.
Ahora, poco más de un mes después del siniestro, las familias volverán al juzgado con un nuevo planteo: evitar que el caso se cierre mediante un acuerdo basado en una imputación a título de culpa y reclamar que la conducta del conductor sea analizada bajo la figura del dolo eventual.